Es uno de los intelectuales latinoamericanos más influyentes y admirados. Enrique Krauze (Ciudad de México, 1947) es historiador, ingeniero, ensayista y empresario. Autor de más de una veintena de obras como Biografía del poder, Redentores, Siglo de Caudillos, La presidencia imperial, y productor de documentales como Chávez. El pueblo soy yo. Heredero de una familia judía que huyó de Polonia por el creciente antisemitismo en los años 30, resiste a las inclemencias del populismo como «un liberal plural», pero no anacrónico, sino de nuestro tiempo.

Le pregunto a Enrique Krauze, alma mater de la revista Letras Libres, cuál es el truco para que una empresa cultural sobreviva 20 años en España. «Es el equipo, los jóvenes, como los editores españoles Ramón González Ferriz y Daniel Gascón, que entiende que la cultura no es un artificio, entendida como el arte, la literatura, la crítica y el debate de ideas, es algo centrar en nuestro tiempo». Insiste en que «la prensa, el debate, más discusión» es vital en la lucha contra el autoritarismo. Letras Libres nació primero hace 23 años en México. Tiene edición impresa y digital.

En la celebración del aniversario, en el Círculo de Bellas Artes, hablaron de «la democracia en los países de habla hispana». ¿En qué estado se encuentra? Está en un periodo de recesión, en un momento difícil de prueba. Desde el ataque a las Torres Gemelas y el advenimiento de los populismos de izquierda y de derecha, la democracia está en jaque. Pero siempre ha estado así. En Grecia nació y murió. El aprendizaje es que hay que defenderla, no se defiende sola. La democracia necesita demócratas, instituciones. Está resistiendo, de manera desigual, pero resiste», señala Krauze, en entrevista con El Independiente.

Sostiene Krauze que «en los países de habla hispana, la herencia cultural y política ibérica» no les predestinó a la democracia, «pero mucho menos las teocracias indígenas, ni tampoco el caudillismo del siglo XIX en América Latina. Pero hemos tenido democracias como Chile, Colombia, Uruguay, Argentina, y yo confío en la tradición democrática de los países de nuestra lengua, aunque en casos la tradición ha sido tenue y reciente como Venezuela o México, con una democracia frágil y joven».

El escritor y periodista mexicano Enrique Krauze, durante la entrevista con El Independiente en Madrid
El escritor y periodista mexicano Enrique Krauze, durante la entrevista con El Independiente en Madrid Ignacio Encabo

AMLO, un caudillo populista

Sobre México y AMLO (Andrés Manuel López Obrador), su presidente, una reciente encuesta de Morning Consult, de la que se ha hecho eco el Financial Times, le situaba como el segundo líder más popular del mundo con un 65% de aprobación. Después de Narendra Modi, primer ministro de la India. Krauze apunta que siempre ha visto a AMLO «como un caudillo mesiánico» y pone en duda estas encuestas de pocos miles de participantes, especialmente en un país donde se temen las represalias del gobierno.

«Lo que cuenta son los votos, es la verdadera popularidad. En las elecciones intermedias de este año, no le fueron tan favorables. Avanzaron los partidos de la oposición en las ciudades, el descontento de la clase media es clara… En México están resistiendo las instituciones, empezando por el instituto electoral. Confío en que la democracia resista y que en 2024 haya elecciones libres, transparentes, claras y el resultado, cualquiera que sea, resulte una distribución en el Congreso mucho más plural y diversificada del poder. Esto dificultará al presidente que venga un poder absoluto. Y siempre es bueno limitar el poder absoluto».

El gobierno populista de México busca un enemigo externo para llamar la atención… traer políticamente el caso de la conquista al siglo XXI es un abuso de la historia»

Al tener tan cerca el 12 de octubre y las declaraciones de AMLO, cuando se cumplen 500 años de la conquista, siempre insistiendo en el perdón, es inevitable hablar de la herencia española. Es un estudioso de los tres siglos en los que gobernaron los Austrias, primero, y luego los Borbones en México. «En parte es natural que se levanten pasiones en el quinto centenario pero también hay algo artificial, creado por el gobierno populista, que busca un enemigo externo para llamar la atención. Y se ha querido hacer con España para que pida perdón. Esto no responde a una exigencia de la gente».

Según el historiador, «el pueblo mexicano tiene una relación sana y buena con España, como España con México. Desde la transición para acá se ha fortalecido la relación. Pero los gobiernos utilizan la polarización, azuzan contra enemigos externos. Traer políticamente el caso la conquista al siglo XXI es un abuso de la historia».

Un liberal plural y nada anacrónico

En un artículo publicado en El País, José María Lassalle decía de Enrique Krauze que «es uno de los últimos vestigios de un liberalismo casi de museo, que diría su maestro Cossío Villegas». Cossío Villegas decía de sí mismo que era un «liberal de museo, puro y anacrónico».

Señala Krauze que ahora «los liberales de museo hemos salido a la plaza pública, somos plurales y no somos anacrónicos». Coincide en que el liberalismo está en el mundo intelectual y en la prensa.

El populismo le pega en el corazón a la prensa porque pone en duda los hechos… Y la prensa ha reaccionado. Los medios son liberales por naturaleza. Estamos dando la batalla»

«Tengo esperanzas en la prensa. La prensa se ha opuesto al populismo. El populismo pega en el corazón mismo a la prensa. La prensa vive de la búsqueda de la verdad objetiva pero el populismo le pega en el corazón porque pone en duda los hechos. Es el cuarto poder. Y la prensa ha reaccionado. Tengo la idea de que los medios, también los digitales y las redes, a pesar de toda la manipulación, son liberales por naturaleza. Quizá excesivos, pero valoran la libertad. Prefiero el exceso de libertad que la supresión de la libertad. Estamos dando la batalla. No puedo vaticinar el resultado».

El problema son las plataformas que actúan sin filtro. «La cuestión es qué hacer con los intolerantes y los insultos. Ya están empezando algunas plataformas a plantearse limitaciones». Y cita a Karl Popper al plantearse si se puede tolerar la radical intolerancia. «Coincido, pero hay que defender siempre la libertad. No soy un dogmático de la libertad pero creo que es el valor supremo del hombre. Solo apreciamos la libertad cuando la perdemos, como el aire. Es un momento de limitaciones a la libertad por los gobiernos, pero también por los grupos de identidad. No puedo dejar de ser optimista. La libertad constituye al ser humano de tal manera que no puedo cómo nos vamos a convertir en un mundo de autómatas».

Y evoca a Spinoza que la libertad de pensamiento es tan natural que es imparable e ingobernable. «Cualquier intento se revertirá en contra. Es lo que creo. O quiero creer».

Me preocupa la polarización en España. Podemos no aprendió la lección del estalinismo, ni Vox la del fascismo»

En España ve un gran clima de polarización, pero tiene confianza en que los dos principales partidos están comprometidos con la libertad y la democracia. Ve quejosos a los españoles porque la calidad de vida en nuestro país le parece enorme. «Me preocupa la polarización. Podemos no aprendió la lección del estalinismo ni Vox la del fascismo. Ojalá los partidos de centro entiendan que la convergencia y la colaboración es más interesante que supeditar todo a quienes quieren el conflicto».

«En todos sitios la democracia necesita demócratas que la defiendan. El populismo es un enemigo muy difícil porque a diferencia de la dictadura pura y dura hace uso de la democracia pera destruir a la democracia. Llegan con los votos y son populares. Pero tienen ese señuelo en que los pueblos caen y luego atacan las libertades, las leyes, y la democracia misma». Y nos referimos a Polonia, que está poniendo en riesgo su pertenencia a la Unión Europea.

Pero la UE ha de comprometerse en esa defensa de la libertad y la democracia en Europa y también en América Latina. «No puede seguir navegando suavemente en las aguas de que queda muy lejos, con Venezuela, con Nicaragua, con México, Brasil, por no hablar de Cuba. Ha de tener una postura más definitiva y más clara frente a la libertad y la democracia».

Me niego a pensar que el mal dure para siempre en Venezuela. Vendrán nuevas olas de libertad por parte de los jóvenes»

Vaticina que el mal en Venezuela no durará cien años. «Vendrán nuevas olas de libertad por parte de los jóvenes», augura Krauze. «Me niego a pensar que dure para siempre. Quiero que la transición sea pacífica. La prensa internacional ha de presentar los hechos como son».

Krauze apunta que el fenómeno Trump fue muy nocivo pero confía en que no prospere su candidatura. «El populismo está centrado en la figura del caudillo, ya sea Trump o Hugo Chávez. Si el caudillo se desvanece, esto irá en descenso. La presencia de EEUU en el mundo sí es muy importante. Tendrá que llegar una generación más joven en EEUU. Las tendencias democráticas impedirán también que prospere el populismo nativista. Nos quedan los fanatismos de la identidad, que también son antiliberales. También ponen en cuestión los hechos. Esta moda que empezó con Derrida es fuerte en Europa y EEUU, no tanto en América Latina».

Confiesa que le ha sorprendido la reacción a la edición de su libro Redentores en China. Fue bien acogido por la élite intelectual. «China no es la Unión Soviética. La vocación china es global pero de una naturaleza distinta a Trotsky, Lenin o Stalin. Demócratas no se van a volver pero se puede dialogar y convivir con ellos. No preveo una guerra fría entre EEUU y China. Ojalá colaboren en cambio climático. La pandemia nos dio una lección: si no vamos hacia soluciones globalizadas tendremos que cambiar de planeta».