«Este asesinato no quedará impune». Argelia ha sido contundente. La muerte de tres camioneros en un bombardeo de Marruecos contra el Frente Polisario ha elevado al máximo la tensión entre los dos países vecinos del Magreb. Argel ya rompió relaciones con Rabat en agosto pasado.

El gobierno de Argelia da cuenta de la muerte de los tres camioneros que se dirigían hasta Uargala, en el sureste del país, desde Nuakchot, capital de Mauritania en un comunicado. Según Argel, los camiones recibieron el impacto de un misil lanzado por Marruecos. Probablemente los confundieran en caso de que haya sido Rabat, con combatientes del Polisario.

«El 1 de noviembre de 2021, mientras el pueblo argelino celebraba el 67 aniversario del estallido de la Revolución de Liberación Nacional, tres ciudadanos argelinos fueron asesinados cobardemente por un bárbaro bombardeo», señala el comunicado.

No especifica dónde se produjo el ataque, pero es posible que sea en la zona oriental del Sáhara occidental. El Frente Polisario, en guerra contra Marruecos desde hace un año, controla esa área. Argelia apoya al Frente Polisario en su pulso con Marruecos.

Según revela the Political Room en su cuenta de Twitter, Argelia ha trasladado un lanzamisiles Smerch a la frontera con Marruecos. El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, convocó al Consejo Supremo de Seguridad al que asistieron los jefes del Estado Mayor, los comandantes de las Fuerzas Armadas y el director de los servicios de Inteligencia. El partido argelino Jil Jadid considera el ataque de «extrema gravedad» y lo compara con «un acto de guerra».

La pugna entre Argelia y Marruecos afecta a España y a su suministro energético. Desde el 1 de noviembre, Argelia ha dejado de usar el gasoducto Magreb-Europa que pasaba por Marruecos para no pagar a Rabat por este tránsito. Argelia asegura que a España llegará el volumen de gas acordado con Madrid, pero el gasoducto que llega directamente a Almería no alcanza a trasladar todo el suministro. Y el traslado en barcos como gas licuado es un 50% más caro.

La muerte de los tres camioneros argelinos es el incidente más grave entre los dos vecinos del Magreb desde los años 60, cuando ya libraron un conflicto bélico. Desde los 90 está cerrada la frontera entre los dos países.

Preocupación en España

España mira con gran preocupación esta grave crisis entre Marruecos y Argelia. Si deriva en enfrentamiento armado, el suministro energético se vería afectado, aún más que ahora.

La zona es un polvorín para España. Si hay un conflicto abierto, también se eleva el riesgo de una oleada migratoria hacia nuestro país. Hasta el momento el gobierno español no ha respondido a los últimos acontecimientos.

España está intentando remontar una crisis diplomática con Marruecos motivada por la asistencia hospitalaria en España a Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario. Ghali, que estaba muy grave por coronavirus, ha vuelto a escena completamente restablecido. Pero tras aquel encontronazo saltó por los aires la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, en la remodelación ministerial del pasado verano.

Aún no hay nuevo embajador marroquí en Madrid, pero el sucesor de González Laya ha dejado claro que da prioridad a mantener una excelente relación con Rabat, dejado de lado la responsabilidad histórica de España con los saharauis. Es probable que en una primera fase la reacción de Argelia sería atizar más el fuego en el Sáhara y reforzar su apoyo al Frente Polisario, con suministros de armas, por ejemplo. El Polisario sigue su guerra contra Rabat. El 13 de noviembre se cumple un año desde que se abrieron de nuevo las hostilidades.

La coexistencia pacífica entre Rabat y Argel saltó por los aires en los años 60 por disputas fronterizas. Así estalló en 1963 la llamada guerra de las arenas. Desde entonces los reyes de Marruecos, entonces era Hasán II y ahora su hijo Mohamed VI, ven intentos desestabilizadores en los movimientos argelinos.

Marruecos y Argelia se disputan el liderazgo del Magreb. Hasta los 90 Argelia cuenta con recursos energéticos y prestigio por su victoria sobre Francia. Sin embargo, desde entonces Argelia va perdiendo protagonismo mientras que lo va ganando Marruecos.

El apoyo de la Administración Trump a Marruecos, al defender la marroquinidad del Sáhara, ha dado nuevo brío al reino alauí que a cambio estableció relaciones diplomáticas con Israel. El presidente Joe Biden mantiene de momento esta política. Precisamente Argelia sospecha que han sido armas de fabricación israelí las utilizadas en el ataque contra los camioneros argelinos.