Charles Tannock (Aldershot, 1957) fue miembro del Partido Conservador durante más de 36 años, pero el Brexit acabó con su fe en los tories y se dio de baja en enero de 2021. Europeísta convencido, estaba a favor de un segundo referéndum. Incluso confío luego en alguna renegociación. Pero nada de eso sucedió. Hubo ruptura. Boris Johnson, el cuestionado primer ministro, tuvo gran parte de culpa. Entre 1999 y 2019 Charles Tannock representó a su país como eurodiputado, una labor de la que se siente muy orgulloso. «Hasta el último momento tuve la esperanza de que hubiera un Brexit más suave, pero no fue posible. Al menos May era honesta y tenía integridad. No voté por Boris Johnson, es un charlatán sin integridad con una historia larga de mentiras como político, periodista, incluso puede haber mentido a la Reina cuando quiso prorrogar el Parlamento», explica Tannock en conversación por zoom con El Independiente. Con especial amargura recuerda el ex eurodiputado la mentira sobre la que construyó Boris Johnson la campaña del Brexit: esos 350 millones de libras esterlinas semanales que iba a recuperar el Reino Unido al salir de la UE y dedicaría a la sanidad. Un autobús recorrió el país con ese mensaje.

Ahora las mentiras de Boris Johnson afectan a esos votantes que creyeron en sus falsedades sobre el Brexit. Los ciudadanos británicos están viendo cómo en Downing Street se festejaba sin tregua mientras ellos tenían que respetar el confinamiento. A alguna de las celebraciones incluso acudió el primer ministro, como tuvo que reconocer este miércoles en el Parlamento británico, si bien aclaró que creía que era un encuentro de trabajo. Este viernes el Daily Telegraph, donde colaboró como columnista el primer ministro hasta entrar en el gobierno de May, publicaba que incluso hubo dos despedidas con bailes y bebidas hasta la madrugada del día en que la Reina se despedía de su marido, el duque de Edimburgo, fallecido en abril a los 99 años.

«Nada me sorprende sobre Johnson, pero no hay duda de que él como cabeza de la campaña por el Brexit ayudó a la victoria de la campaña. No hay duda de que reemplazó a May por ser popular. Y sin duda que en 2019 si no hubiera sido él el candidato el Partido Conservador no habría ganado como lo hizo. Pero no es una persona seria ni honesta, y esto ha quedado más claro aún con el llamado Partygate», apunta Tannock.

Pregunta.- ¿Es el fin de Boris Johnson?

Respuesta.- El miércoles pensé hasta el último momento que iba a dimitir, o le iban a obligar a irse. La Comisión 1922, formada por los parlamentarios relevantes que no son parte del gobierno, tiene un papel clave. Uno de sus vicepresidentes ha dicho que debería irse. Pero los ministros no han dicho nada o bien le han defendido. Mi impresión es que va a sobrevivir de momento porque sobre sobrevive todo, pero no le veo como líder dos años más. El problema político es que el líder de los conservadores en Escocia, Douglas Ross, ha pedido que se vaya. ¿Cómo vamos a ir a las urnas en 2024 con Boris Johnson al frente si los conservadores escoceses no están con él? Es cuestión de tiempo que caiga, si bien es un superviviente nato.

P.- ¿Cree que los británicos por fin se han dado cuenta de quién es Boris Johnson?

R.- Esta semana hemos visto una encuesta (laboristas, 38%; conservadores, 28%) demuestra que los laboristas han avanzado y están sobrepasando a los conservadores. Boris Johnson ha tenido casi dos años de luna de miel después del Brexit. Ha mentido también al decir que en Reino Unido se ha podido lanzar la vacuna contra el Covid gracias al Brexit. Aún era el periodo de transición y podrían haberlo hecho igualmente. En esa fase mantuvo su crédito gracias al esfuerzo del servicio de salud. Entonces el Reino Unido iba por delante en la vacunación, pero ahora ya no.

El Partido Conservador carece de escrúpulos y si los ‘tories’ creen que Boris Johnson ha perdido el apoyo popular lo van a echar»

Ahora ha terminado la luna de miel. Nadie ha visto ninguna ventaja económica al Brexit duro: una pérdida del PIB del 4%. Y por eso los partidarios hablan de soberanía. A eso se suman varios escándalos, también de corrupción, como contratos lucrativos de equipamiento relacionado con la epidemia a compañías relacionadas con donantes de los conservadores. Y hubo venta de títulos nobiliarios. Hay un olor fatal. Esto indica que Boris Johnson está perdiendo la magia, mientras el líder laborista, Keir Starmer, está ganando crédito. El Partido Conservador carece de escrúpulos y si los tories creen que Boris Johnson ha perdido apoyo popular lo van a echar.

P.- ¿Cómo están las fuerzas entre los tories? Es preciso que haya 54 diputados conservadores del total de 360 para desencadenar la moción de confianza..

R.- Ningún ministro se ha declarado en contra, ni los potenciales sucesores han criticado a Johnson. Es difícil saber si hay suficientes diputados. De momento no hay 54, el número necesario para desafiar el liderazgo de Johnson. Pero no hay duda de que no es visto como alguien serio que puede mandar sobre los militantes. Pero no hay otra solución de momento y es el rostro visible del Brexit. Si Johnson es mentiroso, se pone más evidencia la mentira del Brexit, algo que no quieren los brexiters.

A los más radicales, no les gusta Johnson. Recientemente dimitió David Frost, el ministro del Brexit, porque el primer ministro no quería recurrir al artículo 16. No le ven tan duro como les gustaría pero si cae Boris Johnson, también les va a afectar porque el Brexit se vendió sobre una serie de mentiras al pueblo británico. Y también de falsas promesas. Íbamos a reemplazar a los europeos por el comercio con Australia, como si estuviera al lado. Y lo más interesante: jugaron con el miedo a la libre circulación, así que ahora nos faltan empleados que antes eran europeos y han de reemplazarlos por no europeos. Hay una gran confusión y la prensa colaboró al dar plataforma a personajes como Nigel Farage y no desmontar esas falsedades.

P.- Pero ahora la prensa está siendo muy dura con Boris Johnson, incluso el Daily Telegraph, donde colaboró…

R.- Eso es. Los medios más conservadores se han enfadado con Boris Johnson y eso me hace pensar que ya están apostando por sus sucesores. Ya han decidido que no puede ser primer ministro antes de las próximas elecciones. Sus días están contados.

P.- ¿A quiénes ve mejor posicionados para suceder a Boris Johnson?

R.- En mi opinión, sería entre Liz Truss, actual ministra de Exteriores, y Rishi Sunak, ministro de Hacienda. Sunak, un hombre muy acaudalado, es partidario del Brexit. Nunca le gustó mucho la UE. Defiende que el Reino Unido sea un Singapur en el Támesis. Aboga por una política neoliberal. Pero Boris Johnson ganó con la promesa de ayudar a las partes del Reino Unido más pobres, el norte. Logró muchos votos en las zonas donde siempre había tenido poder el laborismo. Combinó la promesa de inversión financiera y el Brexit. Sunak sabe que no se puede combinar esa bajada de impuestos a los ricos con esa inversión en el norte.

Liz Truss tendrá el coraje de enfrentarse a los ‘brexiters’ más extremos que tienen nostalgia del imperio. Es más moderna y realista»

Truss empezó como liberal, incluso fue remainer. Es una mujer muy ambiciosa. Creo que ella sería pragmática en la relación con Europa. Estaría por un acercamiento con la UE, basándose en la amistad con Francia por la cooperación en defensa, por ejemplo. Nunca han sido las relaciones tan malas con nuestros vecinos como son ahora. Pero en este momento, como ministra encargada de negociar el Brexit tras la dimisión de Frost, dice que está dispuesta a invocar el artículo 16. Me parece que trata de atraerse a los brexiters pero si llega a ser primera ministra será más pragmática. Tendrá el coraje de enfrentarse a los brexiters más extremos que tienen nostalgia del imperio. Es más moderna y realista. Si asume el poder, seré el primero en felicitarla.

P.- ¿Entonces cree, como decía un medio británico esta semana, que Boris Johnson caerá pero no sabemos cuándo será?

R.- Será muy difícil que sea el líder en 2024. Es casi imposible sobre todo si siguen los conservadores detrás de los laboristas. En las próximas elecciones locales se verá qué pasa. Si los tories no tienen un resurgir, puede ser su fin. Pero Johnson ha sobrevivido a tantas mentiras hasta ahora que todo puede pasar.

P.- ¿Ve posible que se reactive la relación con la UE?

R.- Sigo activo en un grupo de conservadores y ex conservadores que se llama Conservative European Forum, donde están Lord Clarke o David Linvington. Ahí hablamos cómo acercarnos a la UE. Si hay un cambio de líder o en 2024 el Partido Conservador pasa a la oposición, ese nuevo partido tendrá que tener una política más suave para Europa. Tal vez haya una división en el partido. En ese caso me reincorporaría.

P.- ¿Cree que es el peor líder que ha tenido el Partido Conservador?

R.- Es el peor líder en toda mi vida política. Tiende a promover a quienes son leales a él y no tiene integridad ni honor. Es un charlatán.