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Ucrania rechaza el ultimátum de Rusia para entregar Mariúpol

La ciudad mártir se encamina hacia el abismo, después de la amenaza del Kremlin que se niega a abrir corredores humanitarios

Aspecto de una avenida de Mariúpol tras los bombardeos.

Aspecto de una avenida de Mariúpol tras los bombardeos. EP

Mariúpol, la ciudad portuaria ubicada en el mar de Azov, parece abocada al abismo. Tras un cerco de más de 20 días y un fin de semana de combates en sus calles, este lunes su destino está sentenciado. Las tropas rusas amenazan con entrar a sangre y fuego. Los ucranianos insisten en demandar un corredor humanitario sin rendición previa.

El Gobierno de Ucrania y las autoridades locales de Mariúpol han rechazado este lunes entregar las armas del Ejército y abandonar la asediada ciudad, tal y como exige el ultimátum que Rusia ha lanzado este domingo a las autoridades de la ciudad. La amenaza instaba a las fuerzas ucranianas a entregarse antes de las cinco de la mañana, hora local.

La viceprimera ministra de Ucrania y ministra para la Reintegración de los Territorios Ocupados Temporalmente, Irina Vereshchuk, ha sido la portavoz del gobierno del presidente Volodimir Zelenski en una entrevista en Ukrayinska Pravda, informa Europa Press.

«Son ocho páginas con un regreso a la historia y más delirios. Enviaron la misma carta a la ONU, al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y esperaban que las organizaciones internacionales reaccionaran y comenzaran a presionar a Ucrania. Esto no sucederá, ya que el CICR y la ONU entienden que es una manipulación de Rusia y que está tomando personas como rehenes», ha asegurado Vereshchuk.

Un corredor humanitario hacia Zaporiya

Ucrania ha exigido al Ejército ruso que «abra inmediatamente» un corredor para evacuar a civiles y poder llevarlos a la región de Zaporiyia, que está bajo control ucraniano, sin condicionarlo a la entrega de armas de las tropas que defienden la ciudad. «No se puede hablar de ninguna rendición, deponer las armas. Ya hemos informado a la parte rusa sobre esto».

Asimismo, Vereshchuk ha acusado a las tropas rusas de secuestras y mandar a orfanatos rusos a 350 niños sin posibilidad de que las autoridades ucranianas mantengan la custodia de los mismos, algo que, la viceprimera ministra ha calificado de «terrorismo».

En Mariúpol vivían más de 400.000 personas antes de la guerra y solo unas decenas de miles han podido salir. El resto lleva más de dos semanas sin calefacción ni luz y con escasos víveres.

El asistente del alcalde de Mariúpol, Petro Andryushchenko, también ha mostrado su rechazo a la propuesta rusa de ofrecer la ciudad. «Se dice que los rusos están proponiendo que el Ayuntamiento de Mariúpol se traslade a Rusia. Dio tiempo hasta la mañana para formar una respuesta. Y por qué esperar tanto si la respuesta está tan clara», ha expresado en una publicación de Facebook.

El Ministerio de Defensa ruso emitió a última hora del domingo un ultimátum a las autoridades ucranianas para que entregaran la ciudad de Mariúpol y exigían una respuesta antes de las 5.00 horas en Moscú (3.00 horas en España).»Para salvar vidas humanas y preservar la infraestructura de la ciudad de Mariúpol, (…) la Federación Rusa abrirá a las 10.00 horas -hora de Moscú- de mañana, 21 de marzo, corredores humanitarios desde Mariúpol hacia el este y, tras un acuerdo con Ucrania, al oeste», explicó el domingo el general ruso Mijail Mizintsev, según recoge la agencia de noticias rusa TASS.

Mariúpol ha permanecido bajo un intenso fuego constante desde el comienzo de la invasión rusa el pasado 24 de febrero. La ciudad se ha convertido en una de las más golpeadas por las fuerzas rusas en estos últimos días, hasta el punto de que el pasado 14 de marzo las autoridades ucranianas denunciaron que más de 2.500 personas habían muerto en el área. Prueba de ello son los bombardeos al teatro de Mariúpol, donde estaban refugiadas un millar de personas, y este domingo el objetivo ha sido una escuela, donde había 400 personas bajo cobijo.

Los habitantes de Mariúpol narran cómo tienen que beber agua de nieve y han de enterrar a los muertos en las calles porque no pueden gastar gasolina en llevarlos a los cementerios. Mariúpol es una ciudad emblemática para Ucrania, ya que el gobierno la había tomado como ejemplo de su apuesta por el este del país.

A su vez, la toma de Mariúpol significará la derrota de los ultranacionalistas del Batallón Azov, que tienen su principal base en la ciudad. De hecho, Rusia dijo que eran miembros del Azov los que se escondían en la maternidad de Mariúpol cuando la atacó. El control del mar de Azov permite a Rusia también mejorar su logística de suministros.

Rusia, que presenta la guerra como una «operación militar especial», destinada a la «desnazificación» y «desmilitarización» de Ucrania, se ha ensañado con Mariúpol. Para el Kremlin es un enclave estratégico para conectar sus dominios en el Donbás con la península de Crimea, que se anexionó en 2014.

Justo el viernes el líder ruso, Vladimir Putin, lo conmemoró a lo grande en el estadio Luzhniki de Moscú. Subrayó entonces la «unidad» de los rusos y citó la Biblia («damos el alma por nuestros hermanos») para justificar lo que él llama «operación militar especial».

Negociaciones con mediación turca e israelí

Mientras tanto, Turquía, que está mediando junto a Israel entre Rusia y Ucrania, sostiene que los dos países están convergiendo en asuntos clave. El ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, ha dicho que «las partes están cerca de llegar a un acuerdo en cuestiones fundamentales», si bien ha reconocido que no es nada fácil negociar «mientras la guerra está en curso o ponerse de acuerdo cuando están muriendo civiles».

Kiev y sus aliados occidentales temen que el presidente ruso Vladimir Putin pueda estar ganando tiempo en las conversaciones de paz para reponer las fuerzas de Moscú y lanzar una ofensiva más amplia.

El estatus de Mariúpol es un punto de fricción en las conversaciones porque forma parte del territorio ucraniano reclamado por los separatistas respaldados por Moscú, de acuerdo con dos personas cercanas a la negociación citadas por Hurriyet, que reproduce el Financial Times. Ucrania se declararía neutral a cambio de garantías de seguridad colectiva. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo el domingo que si las negociaciones no prosperan se incremente el riesgo de una Tercera Guerra Mundial.

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