Europa

Espías, lujo y maletas de dinero: así funcionaba la trama de Qatar y Marruecos en el Parlamento Europeo

Antonio Panzeri, ex eurodiputado socialista italiano, gozaba de excelentes relaciones con los servicios secretos marroquíes y defendía su agenda y la de Doha, con ayuda de su ex asistente Francesco Giorgi, pareja de la vicepresidenta destituida Eva Kaili

Carmen Vivas

«Antonio Panzeri, nuestro querido amigo». En los informes de los servicios secretos marroquíes se refieren así al ex eurodiputado socialista italiano, a quien se considera como la cabeza de la trama de corrupción ligada a la injerencia en asuntos comunitarios de Qatar y Marruecos. «¿Cómo vamos a hacer para llevarnos el regalo de Atmoun?», le decía Silvia Panzeri a su padre tras pasar unos días en la Mamounia, el hotel más lujoso de Marraquech y uno de los mejores del mundo. Abderrahim Atmoun es el actual embajador marroquí en Varsovia, viejo conocido de Panzeri. Su esposa, Maria Dolores Colleoni, se quejaba este año de que no iban a poder gastar en las Navidades los 100.000 euros que costaron las últimas fiestas, uno de los lujos de los que gozaban gracias a los servicios extra que realizaba su marido, sufragados por El Gigante, según la investigación en curso. Las dos están arrestadas en Italia, pendientes de extradición. De la estancia en la Mamounia, a 5.000 euros la noche en la suite prestige, pagada con tarjeta black, a la cárcel. 

En la Mamounia era donde festejaban Panzeri y su amigo Atmoun, que se especula que pueda ser El Gigante, los avances en la relación entre Marruecos y la Unión Europea, en gran parte obra de la labor del “querido amigo italiano”. Atmoun y Panzeri se conocen desde que el marroquí era copresidente de la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Marruecos entre 2011 y 2019. Panzeri, que fue condecorado por el rey Mohamed VI en julio de 2014, también tenía contacto con Belharace Mohamed, agente marroquí del DGED (Direction Générale des Études et Documentation), e incluso del director general en el exterior, Mansour Yassine. 

En el Parlamento Europeo, incluso compañeros del grupo de Socialistas y Demócratas, como la entonces eurodiputada portuguesa Ana Gomes, se habían quejado de cómo Panzeri siempre defendía la agenda de Rabat, sobre todo en lo relativo a derechos humanos, situación en el Sáhara y migración. Así quedaba constancia, por omisión, en los informes anuales que supervisaba. Entre enero de 2017 y enero de 2019 Panzeri fue presidente de la subcomisión de derechos humanos, ahora en entredicho. Después de tres legislaturas en el Parlamento Europeo, Panzeri se reinventó como presidente de la ONG Fight Impunity, que le servía de tapadera para sus contactos con Marruecos, primero, y luego con Qatar. Es hábil para hacer relaciones cuando media el dinero, a pesar de que solo se maneja en italiano. 

Cinco servicios secretos en acción

Los servicios secretos belgas empezaron en 2021 a sospechar de que algunos países estaban interfiriendo en su favor en directivas comunitarias. La Repubblica sostiene que los alertaron los servicios secretos españoles y que de inmediato empezaron a colaborar con otras cinco agencias europeas, entre ellas la italiana y la polaca.

La pista del dinero que manejaba Panzeri les llevó a alertar en julio a la Fiscalía belga, a cargo del implacable Michel Claise, apodado el sheriff. Claise, autor de novelas en su tiempo libre, está obsesionado con sacar a la luz el dinero negro. «La criminalidad de cuello blanco es un cáncer para la democracia», escribe en Le Forain. En un registro el pasado 12 de julio encontraron 700.000 euros. “¡Bingo!”, clamaron los agentes. Aún esperaron al 9 de diciembre para proceder a una redada más amplia. Claise estuvo en primera fila.  

Como consecuencia de estos registros de 19 domicilios y oficinas en el Parlamento Europeo, Pier Antonio Panzeri (Riviera d’Adda, 1955), ahora presidente de la ONG Fight Impunity, es uno de los cuatro imputados por la Fiscalía belga por pertenencia a organización criminal, corrupción y blanqueo de dinero. Son los mismos cargos a los que hace frente su ex asistente Francesco Giorgi y la destituida vicepresidenta del Parlamento Europeo Eva Kaili, pareja de Giorgi, y Nicolò Figa-Talamanca, presidente de la ONG No Peace without Justice. Panzeri, Giorgi y Kaili siguen arrestados y Figa-Talamanca, cuya ONG compartía sede con la de Panzeri, en prisión domiciliaria.

La pareja más chic

En la prisión de St Gilles en Bruselas está la eurodiputada griega Eva Kaili, quien en la última fiesta a la que asistió el 5 de diciembre, «la primera en el Metaverso», aparecía radiante junto a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. «Aquí está todo el mundo». comentaba orgullosa Eva Kaili. 

Con Francesco Giorgi, ex asistente de Panzeri, formaban la pareja más glamourosa de Bruselas. Jóvenes, guapos y con éxito. Cinco días más tarde la policía belga registraba el domicilio de Kaili y Giorgi, donde encontraba una maleta con 150.000 euros. Alexandros, padre de la eurodiputada, intentaba huir cargado con otros 600.000 euros, pero fue interceptado por la policía. Kaili, que era una de las 14 vicepresidentas del Parlamento europeo, ha sido destituida por 625 votos a favor, dos abstenciones y uno en contra. Aunque clama por su inocencia, se ha quedado sola. Del estrellato al calabozo.

“No soy una Ifigenia”, asegura Eva Kaili, haciendo homenaje a su origen griego. No va a sacrificarse como la hija de Agamenón y Clitemnestra. Su pareja, Francesco Giorgi, está dispuesto a asumir toda la culpa. Asegura que el dinero encontrado en el domicilio común de Bruselas es suyo y que ha actuado como mediador para conseguir favores a Qatar y Marruecos con la tapadera de la ONG de Panzeri, con quien lleva trabajando desde que empezó como becario hace 13 años. Ahora era asistente de otro eurodiputado italiano, Andrea Coccolino, a quien la Fiscalía también sigue la pista. 

Giorgi, que alternaba su labor como asistente en el Parlamento Europeo con su afición a la navegación de la que hace gala en sus redes sociales, debe su carrera en Bruselas a Panzeri. Originario de Abbiategrasso, en la provincia de Milán, conoció al ex eurodiputado en una conferencia que dio en el colegio en el que era director su padre en Cisliano. Se ofreció para hacer prácticas en Bruselas y así comenzó su carrera en el Parlamento Europeo con 23 años. Panzeri, ex sindicalista, se convirtió en su mentor, quien le facilitó un trabajo bien pagado como asistente. Años después conocería a Kaili, que empezó joven a militar en el PASOK y fue presentadora de Mega TV antes de ser primero diputada y luego eurodiputada.

En esta legislatura, Giorgi se quedó con Andrea Coccolino, amigo de Panzeri, con quien siguió colaborando en Fight Impunity. «He hecho todo por un dinero que no necesito», ha reconocido Giorgi, quien ha pedido que liberen a su pareja, Eva Kaili, para que pueda ocuparse de su hija de apenas 20 meses. 

Kaili suscribe que todo el dinero es de Giorgi, que también tenía en una casa en su pueblo natal otros 20.000 euros. Su abogado señala que la vicepresidenta destituida no tenía una agenda propia sobre Qatar sino que obraba según las líneas de actuación de la Comisión, y citó en concreto al Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, y a la comisaría de Interior, Ylva Johansson.

Lo cierto es que su defensa de Qatar en los últimos meses, cuando el país del Golfo está más empeñado en lavar su imagen como un país donde se maltrata a los trabajadores, debería haber llamado la atención, como destaca la ex eurodiputada Ana Gomes, quien a su vez cree que Kaili ha sido «utilizada» en toda esta trama, orquestada por Panzeri. A finales de octubre, Kaili viajó a Qatar y se entrevistó allí con el ministro de Trabajo, Ali bin Samikh Al-Marri. El 14 de noviembre intervino en el Pleno para defender a Qatar como un país en vanguardia en derechos laborales. Su defensa argumenta que se remitía a lo observado por la Organización Internacional del Trabajo. 

Precisamente, otro de los detenidos en la redada inicial fue Luca Visentino, recientemente designado presidente de la Confederación Internacional de Trabajadores. Según los medios italianos, la campaña de Visentino habría estado financiada por Fight Impunity, la ONG de Panzeri, con la que también había tenido relación el eurodiputado belga Marc Tarabella, cuyo piso fue registrado. 

Qatar: derechos civiles, visados y aviación

Tanto Marruecos como Qatar pretenden influir en directivas comunitarias pero Rabat suele recurrir a sus servicios secretos mientras que Doha actúa con representantes gubernamentales, como el titular de Trabajo, aunque la investigación también sigue la pista a alguien apodado como El Argelino. Qatar buscaba, sobre todo, mejorar su imagen en derechos civiles. También quiere conseguir la exención de visados para sus nacionales en los países Schengen, cuestión cuyo debate se ha pospuesto. Hay quienes ahora cuestionan las ventajas obtenidas por Qatar Airways en sus conexiones europeas. Los beneficios que lograban se repartían entre Panzeri y Giorgi, y una pequeña parte iba a parar a Figà-Talamanca. Su ONG también serviría como pantalla en estos tratos. 

La Justicia belga ha hecho lo que el Parlamento Europeo no ha hecho»

alexander de croo, primer ministro belga

Los servicios secretos tan solo han entregado a la Fiscalía parte de sus pesquisas, las relacionadas con blanqueo de dinero principalmente. «La Justicia belga ha hecho lo que el Parlamento Europeo no hacía», dijo el primer ministro belga Alexander de Croo. Michel Claise, a quien llaman Mr. Cientos de Millones, por todo lo que ha logrado devolverr al Estado, será implacable. 

La incógnita es saber cuántos eurodiputados se han dejado tentar como Panzeri y Giorgi. Está bajo escrutinio la subcomisión de derechos humanos, a cargo de la eurodiputada Maria Arena, porque era con la que más trataba Panzeri tanto en su última etapa como eurodiputada como desde 2019 a cargo de Fight Impunity. 

En el caso español ha salido a la luz el nombre de José Ramón Bauzá, que nunca ha ocultado su cercanía a Qatar, y por ello le ofrecieron la presidencia de la Asociación de Amigos de Qatar, ahora disuelta. Bauzá defiende que no ha recibido pago alguno y que el viaje a la Convención Mundial de Aviación, en 2020, en el que participó como ponente fue sufragado por el organizador, Qatar Airways. 

«Cultura de impunidad»

Transparencia Internacional lleva años denunciado que el sistema falla porque favorece una cultura de impunidad. No hay obligación de registros de los contactos con representantes gubernamentales, que sería urgente implantar, como ha anunciado la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. La aplicación de sanciones depende exclusivamente de la presidencia del Parlamento y es excepcional. Hasta ahora no había control sobre la labor que realizan los eurodiputados una vez que dejan el cargo. 

También se permite a los eurodiputados, que reciben un salario de 9.400 euros mensuales que tengan otras actividades. Una cuarta parte lo hace, según el informe de esta ONG de 2021. Además, reciben mensualmente 4.800 euros destinados a «gastos generales» que no tienen que justificar y otros 4.700 euros para viajes. En octubre la mayoría voto en contra de presentar recibos por esos «gastos generales». 

Este escándalo está siendo aprovechado por quienes siempre han recelado de las críticas del Parlamento Europeo sobre corrupción y respeto al Estado de derecho como es el caso del primer ministro húngaro, Viktor Orban. «El Parlamento Europeo ha de demostrar que es un caso de corrupción que hay que atajar de base hasta donde haya llegado. Son sobornos e interferencias de terceros Estados en el proceso legislativo. No es un lobby que tiene su regulación, sino una red de embajadas que trabajan para sus Estados y utilizan sobornos. Para hacer frente a esto el Parlamento Europeo no está bien equipado», señala Pol Morillas, director del CIDOB

Si sale todo a la luz y se asumen todas las responsabilidades, el Parlamento Europeo podrá restaurar la confianza»

pol morillas, director del cidob

Según Morillas, la cuestión va más allá de la transparencia. «En el fondo la cuestión es cómo blindarse y cómo confrontar a estos regímenes ricos en petróleo o combustibles fósiles que utilizan estas herramientas para defender sus intereses nacionales. Hay que buscar fórmulas para desincentivar estas prácticas. La discusión política es qué tipo de relaciones se establecen con estos países», añade. Lo que también desvela este escándalo es que las decisiones del Parlamento Europeo son más relevantes de lo que muchos creen porque marcan agenda y orientan la política de las instituciones. Es fundamental llegar al fondo de la investigación y promover reformas urgentes.   

«Si sale todo a la luz y se asumen las responsabilidades correspondientes, el Parlamento Europeo podrá restaurar la confianza. Si sacan las manzanas podridas del cesto, se podrá superar. Este caso puede ayudar a levantar conciencias para ser más exigentes y más transparentes», concluye Morillas.

Panzeri, el amigo de los marroquíes y qataríes, se enfrenta a cinco años por corrupción, cinco por lavado de dinero y hasta 15 por liderar una organización criminal. Echará de menos sus noches en La Mamounia, si El Sheriff logra su objetivo.

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