Aunque en un primer momento Javier Milei pretendía hacer de su visita a España una gran declaración política, sus amigos de Vox han querido darle un perfil más bajo a la convocatoria. Ante la falta de grandes actos de campaña en los que ser protagonista, el mandatario ha optado por sacar pecho de su gestión económica al frente de Argentina. Y el "león" ha dejado un mensaje claro a los españoles: sacar a los socialistas "a patadas" para devolver el liberalismo a nuestro país.
Milei llegó a la presidencia de Argentina con una promesa: sacar al país de la nefasta situación económica en la que se encontraba. ¿La receta? Disminuir drásticamente el gasto público, privatizar las empresas estatales, reducir los impuestos y la reestructuración del Banco Central. Un modelo de recortes en el estado del bienestar, simbolizado en su famosa motosierra.
Su programa de austeridad ha dado sus frutos. Argentina cerró el 2025 con un crecimiento de un 4,4% en el producto interior bruto. Cuando Milei accedió a la presidencia, el dato de inflación era del 200%; ahora se encuentra en un 33%. Por fin hay un superávit fiscal. A nivel macroeconómico, el país ha mejorado sus indicadores. Es la opinión de Beltrán Briones, desarrollador inmobiliario y fiel defensor del modelo libertario del presidente.
La sensación en la calle es diferente. "El programa de recortes ha afectado considerablemente la vida y el desarrollo, afectando el futuro de Argentina", asegura a El Independiente el economista Eduardo González Olguín. Los hospitales, el programa para discapacitados, las jubilaciones, los programas científicos, las universidades o el programa nuclear son solo algunos de los servicios que se han visto mermados por la motosierra de Milei que este profesor de la Universidad Nacional de Córdoba enumera.
¿Pan y trabajo?
La reducción del gasto público que prometió Milei se materializó inmediatamente después de su llegada a la Casa Rosada. Su Ejecutivo ha recortado millones de euros en programas de ayudas sociales en estos tres años. Ya lo avisó durante la campaña. En el primer semestre de 2024, nada más implantarse su ambicioso plan para acabar con el "derroche" de fondos públicos, la pobreza rozó el 53% en toda Argentina.
En la actualidad, el dato del primer semestre de este año muestra que la tasa ha descendido hasta 32,3%. Sin embargo, las estimaciones de especialistas al margen del Gobierno apuntan a que el dato podría ser mucho mayor. También preocupa la tasa de indigencia, que se sitúa en el 7,5% de la población.
Los datos de pobreza contrastan con los de empleo. La tasa de paro subió una décima en el segundo trimestre, hasta alcanzar el 7,9 %, lo que la sitúa por debajo de las cifras de desempleo españolas. Así, buena parte de la población en activo se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. A esto se añade que la informalidad alcanza ya al 45% de la población ocupada. Es decir, casi la mitad de la población trabaja al margen de la legislación laboral argentina.
Cambios en la política monetaria
Una de las promesas estrella de la campaña libertaria fue la dolarización de la economía argentina. Tres años después, dicha posibilidad no ha llegado a materializarse completamente, sino que se ha permitido el pago de ciertos productos y servicios con el dólar, sin renunciar al peso argentino.
Briones resalta en conversación con El Independiente los beneficios surgidos de poder cobrar en la moneda estadounidense. "Los salarios medidos en dólares han experimentado una importante recuperación", asegura. Como asesor inmobiliario, destaca que la recuperación de los salarios en dólares, sumada a la mejor relación salario-metro cuadrado y al regreso de los préstamos hipotecarios, han impulsado "fuertemente" el mercado de la vivienda.
Para este joven convencido de la efectividad del modelo económico de Milei, otro de los logros en política monetaria del presidente ha sido la estabilización del tipo de cambio: "Gracias a la apreciación del peso, ha aumentado el poder de compra internacional de los argentinos". Destaca también que el superávit comercial "contribuye al ingreso de divisas y al fortalecimiento de la economía". Asimismo, la apertura de las importaciones permitió acceder a productos, tecnología y materiales del exterior, subraya.
Las empresas sufren
Briones destaca que el sector agro, la minería y el energético –especialmente el petróleo y el gas– se han beneficiado notablemente del crecimiento económico del que Milei saca pecho. Pero el encarecimiento de los salarios y de los servicios básicos ha mermado la capacidad de consumo de las clases populares. Y esto repercute directamente en las pequeñas empresas.
Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), 31.342 compañías han cerrado desde que Milei llegó a la Casa Rosada, alrededor de un 6% del total. La apertura a las importaciones que alaba el joven libertario es también un arma de doble filo. Y es que la manufactura local se ha visto afectada por la entrada de productos del exterior.
Un país endeudado
El joven libertario apunta también a la recuperación del crédito al sector privado. "Los bancos comenzaron a destinar una mayor proporción de sus recursos a financiar la economía real, en lugar de concentrarse en financiar al Estado", detalla. Por ejemplo, la vuelta del crédito hipotecario ha sido "fundamental" para que la clase media pueda acceder a la vivienda.
En este sentido, se enfoca en los beneficios para la clase media: ha recuperado su capacidad de ahorro, consumo y acceso a la vivienda. Sin embargo, dado que más de un tercio de la población vive en la pobreza, estos datos no muestran la imagen completa.
González Olguín denuncia que los salarios no crecen al mismo ritmo que la inflación. El profesor, que es también miembro del Partido Humanista Internacional, tiene así otra visión sobre el crédito: "Las familias se endeudan, primero, para mantener su nivel de vida y luego para poder subsistir, y las empresas para mantenerse".
En diciembre de 2023, 9,5 millones de personas tenían algún tipo de deuda en el sistema financiero formal. En la actualidad, se calcula que son cerca de 21 millones. El índice de morosidad era del 2,7% cuando Milei llegó al poder, mientras que en la actualidad ronda el 17,5%.
El economista de la Universidad Nacional de Córdoba arroja datos preocupantes: el 54% de las deudas con tarjetas de crédito tienen como destino la compra de alimentos o bienes esenciales, el 16% combustibles, servicios públicos 12% e indumentaria el 11%. "En el año 2023 y anteriores las deudas de tarjetas de crédito eran para la compra de bienes de consumo durable, en la actualidad sólo el 11,8% se endeudó con esta finalidad", denuncia.
Se suman además las deudas simultáneas múltiples. El año pasado, solo el 12% de las familias acumulaba más de tres deudas a la vez. Ahora, el 28,4% de los hogares deudores ya arrastra más de tres obligaciones financieras simultáneas (tarjeta, servicios públicos atrasados y un préstamo personal), denuncia.
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