La muerte del general iraní Qassem Soleimani en un ataque de Estados Unidos ha encendido al régimen de los ayatolás. El líder supremo de Irán, Ali Jamenei, ha advertido a EEUU de que espere «una dura represalia» por su bombardeo del aeropuerto de Bagdad, en el que han acabado con la vida del militar estrella de los ayatolás.

«A través de esta jugada arriesgada, Trump ha arrastrado a EEUU a la situación más peligrosa en la región», ha escrito en Telegram Hessameddin Ashena. «Quienquiera que haya cruzado la línea roja ha de atenerse a las consecuencias».

Estados Unidos ha asumido el ataque, que ha sido realizado por orden del presidente, Donald Trump. «El Ejército ha tomado medidas defensivas decisivas para proteger al personal estadounidense en el extranjero al matar al general Qassem Soleimani», ha anunciado el Departamento de Defensa de EEUU.

Esta acción, en año electoral en Estados Unidos, supone un giro de 180 grados en la política exterior que hasta ahora ha llevado a cabo el presidente Trump. Deja de lado la vía diplomática para pasar a la intervención directa.

Lo ha hecho después de que milicias proiraníes hayan asaltado la embajada de EEUU en Bagdad. Previamente, EEUU atacó el domingo pasado cinco bases de la milicia Katib Hizbulá, afín a Irán, en Irak.

EEUU e Irán llevan meses en una escalada de tensión que alcanza otra dimensión con este ataque. En mayo de 2018 Trump anunció la retirada unilateral de EEUU del Acuerdo Nuclear suscrito por el régimen de los ayatolás con el ex presidente Barack Obama. La UE sigue manteniendo la importancia de este acuerdo con Teherán.

La ruptura del pacto nuclear ha derivado en sucesivas acciones de Washington y Teherán que hasta ahora no habían ido tan lejos. Irán derribó un dron no tripulado y detuvo a dos petroleros. EeUU acusó a Irán de agresiones contra buques tanque en la zona del estrecho de Omán. Como consecuencia de un ataque contra una base petrolera de Arabia Saudí, aliado de EEUU en la región, el régimen saudí tuvo que reducir su producción a la mitad una temporada.

El general Soleimani ha sido quien ha articulado la política exterior sobre el terreno de Irán. El general era el responsable de la acción en el exterior de la Guardia Revolucionaria, denominada Al Quds y declarada grupo terrorista por EEUU.

Primero combatió a Estados Unidos, luego fue su aliado en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico, ahora había vuelto a encabezar las acciones de las milicias proiraníes en todo Oriente Próximo, desde el Líbano, hasta Siria o Irak.

Según EEUU, Soleimani estaba preparando ataques contra sus diplomáticos. «Nos vengaremos de América», ha señalado Mohsen Rezai, uno de los responsables de la Guardia Revolucionaria.

El presidente de EEUU, Donald Trump, de vacaciones navideñas en Palm Beach, ha tuiteado después del ataque. Una bandera de Estados Unidos sintetiza su primer mensaje. Es su forma de firmar la contundente acción contra las fuerzas iraníes en Irak.

En el ataque también murieron otras seis personas, entre ellos, Abu Mahdi al Muhandis, subcomandante de las fuerzas de Movilización Popular, un grupo paramilitar respaldado por Irán.

El general Soleimani acababa de aterrizar en Bagdad, y el subcomandante Abu Mahdi había acudido a recibirlo al aeropuerto. Viajaban en el mismo vehículo, que formaba parte de un convoy que fue atacado con misiles.

El anillo de Soleimani sirvió para identificar sus restos, según han informado diversos medios estadounidenses. Su cuerpo quedó totalmente destrozado.

El régimen de los ayatolás, que anunció el «martirio» de su general con la lectura de suras coránicas, le rendirá homenaje con un funeral en el que le rendirá todos los honores. Querrán coronar su despedia con una venganza a su altura.