El acuerdo para pasar a la siguiente fase de las negociaciones ha sido un jarro de agua fría para los activistas que defendemos los derechos de los ciudadanos después del Brexit y para los 4,5 millones de afectados. Al principio del proceso, los dos lados prometieron que se garantizarían sus derechos y el jefe negociador de la UE, Michel Barnier, dijo que el Brexit no afectaría a la vida cotidiana de la gente.

El estado actual de las negociaciones entre la UE y el Reino Unido no cumple con estas expectativas. Tanto británicos en España como españoles en Gran Bretaña hemos visto una importante merma de nuestros derechos y un aumento de la precariedad de nuestra situación.

En teoría, mantendremos el derecho a vivir y trabajar en nuestro país de residencia. Sin embargo los españoles en el Reino Unido tendrán que pasar por un nuevo proceso de solicitud de permiso que actualmente no existe en la UE, pero que el Reino Unido ha logrado imponer. Es previsible que los británicos en España tendremos que realizar procedimientos similares para dar un trato recíproco.

Especialmente para las personas con menos ingresos, los desempleados o padres y madres que no trabajan, este proceso será traumático y el resultado podría ser la expulsión. Además, tanto los españoles como británicos, si estuviéramos obligados a salir de nuestro país de residencia durante más de cinco años, perderíamos todos nuestros derechos. Tampoco podremos traer una nueva pareja o esposo para vivir con nosotros, si ellos no logran tener un permiso.

Los europeos en el Reino Unido perderán la cobertura del tribunal europeo de justicia después de ocho años»

Los europeos en el Reino Unido perderán la cobertura del tribunal europeo de justicia después de ocho años. Tendrán que lidiar con el sistema de inmigración en el Reino Unido donde se ha creado un ambiente hostil y donde la deportación de europeos va en aumento. Actualmente, si se rechaza una aplicación para un permiso de residencia o hay un error en el formulario, las autoridades pueden cerrar la cuenta bancaria y dejar a una persona sin trabajo, cuenta bancaria, cobertura sanitaria y hasta sin carné de conducir.

Los británicos en la UE perderemos nuestro derecho a la libre circulación dentro del territorio de la UE. No podremos pasar una temporada de más de tres meses con un hijo que vive en Grecia. No podremos aceptar un empleo en otro país de la Unión sin un permiso de trabajo. No podremos trabajar como autónomos en otros países como ahora. No podremos ir a estudiar en Alemania sin sacar un permiso especial.

Habrá cambios en la homologación de títulos que dejarán a algunos profesionales, como los abogados, sin poder trabajar fuera de su país de residencia. No podremos votar en las elecciones municipales como ahora ni ejercer nuestros derechos políticos como candidatos en las listas electorales.

Los británicos en la UE perderemos nuestro derecho a la libre circulación dentro del territorio de la UE»

¿Por qué ha pasado todo esto? Primero porque el Reino Unido rechazó la oferta inicial de la UE de garantizar todos los derechos actuales para utilizar a los ciudadanos como moneda de cambio. Luego la Unión Europea ha bajado al mismo nivel, rebajando los derechos de los británicos. Ahora es difícil tener fe en ninguna de las partes.

Quizás el Parlamento Europeo nos de algo de esperanza. Aunque el encargado del grupo de trabajo sobre el Brexit, Guy Verhofstadt, ha recomendado apoyar el pase a la siguiente fase y ha identificado varios temas que hay que zanjar sobre los derechos de los ciudadanos antes de alcanzar un acuerdo definitivo.

Estamos desilusionados, hartos de 18 meses de incertidumbre, enfadados con los gobiernos y los políticos que están jugando con nuestras vidas. Sin embargo, lucharemos hasta el final para conservar nuestros derechos, para asegurar nuestro futuro y el de nuestras familias.


Michael Harris es uno de los portavoces en España de EuroCitizens, asociación que defiende los derechos de los británicos en España y de los españoles en el Reino Unido.