El gobierno ha decidido responsabilizar a Pedro Sánchez de un súbito empeoramiento de la situación económica que, como ha aventurado Cristóbal Montoro, acabará afectando al crecimiento y al empleo. Sin rubor, desde Moncloa achacan a la moción de censura la subida de la prima de riesgo y la caída de la Bolsa. “Esta moción nos está costando una pasta”, exclama un alto cargo del gobierno.

Los datos, en efecto, son preocupantes: la prima de riesgo (que mide el coste de financiación de la deuda) se ha colocado en los 135 puntos básicos y el Ibex ha perdido en cinco días casi 36.000 millones de euros.

Ahora bien: ¿tiene Sánchez la culpa de esa sacudida? Los expertos consultados reducen a mínimos la capacidad del líder socialista para desestabilizar a los mercados.

El Ibex y la prima de riesgo están sufriendo fundamentalmente por el efecto contagio de la situación en Italia. El bono italiano vivió ayer su peor día en los últimos 25 años. La prima de riesgo de Italia se ha disparado hasta los 300 puntos básicos.

Es el miedo a que unas nuevas elecciones puedan dar un triunfo reforzado a los euroescépticos en Italia lo que ha golpeado a los principales mercados europeos. El índice Dax en Alemania ha perdido el 3,6% en los últimos cinco días y al CAC 40 francés ha retrocedido un 3,34% en ese mismo periodo. Desde luego no se puede atribuir a la moción de censura del PSOE ese efecto telúrico en los mercados europeos ni tampoco sobre la evolución del euro, que ha caído en paralelo a las bolsas y a la deuda.

España se ve afectada por la inestabilidad en Italia y el miedo a que unas nuevas elecciones den un triunfo reforzado a los populistas euroescépticos

Discernir en la caída de la bolsa española y en la subida de la prima de riesgo lo que le corresponde al contagio por Italia y lo que puede atribuirse a la inestabilidad política en España es tarea difícil, por no decir imposible.

¿Eso significa que la moción de censura no está afectando a la economía? En principio, lo que sí tiene una repercusión negativa sobre la valoración de nuestros activos y sobre la deuda es la inestabilidad. Lo que de verdad preocupa es la posibilidad de que Sánchez pueda ganar la moción de censura. Eso sí que tendría consecuencias inmediatas negativas sobre los mercados. “A los inversores les da pánico la posibilidad de un gobierno del PSOE en solitario con el apoyo de los populistas e independentistas”, afirma un analista.

Pero, hoy por hoy, las posibilidades que los expertos dan a la victoria de Sánchez en la moción son más bien escasas, aunque a última hora fuentes solventes apuntaban a la posibilidad de que el PNV le dé su visto bueno.

¿La inestabilidad tiene que ver exclusivamente con la moción de censura? No. Lo que ha causado nerviosismo en los mercados -situación a la que se añade el contagio de Italia- es la decisión de Ciudadanos de romper su pacto con el PP. La fragilidad de Rajoy se ha visualizado de forma crítica hace cinco días: pocas horas después de sacar adelante los presupuestos se encontró con la oposición de la mayoría de la Cámara tras hacerse pública la sentencia sobre Gürtel. La legislatura se da por concluida.

El fracaso de la moción de censura no garantiza que los mercados vuelvan a la calma: la prima puede seguir subiendo y la bolsa puede caer todavía más

Los analistas, como ayer explicaba en este periódico Agustín Monzón, no ven mal un adelanto electoral en España dado el consenso de los sondeos en dar una mayoría clara a la suma de escaños de PP y de Ciudadanos. Esa perspectiva es mucho mejor para los inversores que el escenario de un gobierno de Rajoy débil y sin apoyos suficientes en el Congreso.

El gobierno debe medir por tanto su ofensiva contra Sánchez al hacer recaer sobre sus espaldas la evolución de la bolsa y la prima de riesgo. Sobre todo, porque nos podemos encontrar ante esta aparente paradoja: que, fracasada la moción de censura, el Ibex y la prima de riesgo continúen su caída ante la posibilidad de adelanto electoral en Italia. ¿Cómo van a explicarlo entonces desde Moncloa? La demagogia puede tener efectos perversos sobre los que recurren a ella sistemáticamente como arma política.