Antes que nada: que a nadie se le ocurra provocar una repetición de las elecciones, que es una posibilidad que, aunque lejana, sigue estando de momento sobre la mesa y a la que la cabeza de lista por Coalición Canaria se ha referido ayer como una opción no descartable que a su partido podría incluso venirle bien. «Si vamos a otras elecciones generales, pues vamos», dijo Ana Oramas recién salida de su  consulta con el Rey. No señora Oramas, no. Los partidos políticos tienen entre sus muchas obligaciones la de no utilizar a la población como arma arrojadiza para presionar al contrario y la de no manejar a la ciudadanía a su antojo y al servicio de su particular interés.

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