El PSOE está a punto de quedarse sin argumento posible para presionar al PP y reclamarle la abstención en la sesión de investidura que podría celebrarse en septiembre siempre que el candidato Pedro Sánchez haya logrado contar con los apoyos suficiente como para no volver a sufrir otro revolcón como el padecido la semana pasada. Navarra va a ser el punto de inflexión para los populares porque ha ha quedado claro, gracias a la publicación por El Independiente de una carta interna enviada por la dirección navarra de Bildu a sus cargos directivos en la que queda de manifiesto lo que ya se daba por supuesto: que la formación proetarra no iba a permitir  la formación del gobierno del Partido Socialista sin obtener algo importante a cambio. Y ese algo es la interlocución «prioritaria y continuada» con ellos.

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