Opinión

Pedro Sánchez oculta sus responsabilidades tras la "humanidad" de la Guardia Civil de Ceuta

Efectivos de la Guardia Civil transportan a ocho marroquíes detenidos en las Murallas Reales de Ceuta.
Efectivos de la Guardia Civil transportan a ocho marroquíes detenidos en las Murallas Reales de Ceuta. | EUROPA PRESS

El presidente del Gobierno, en su comparecencia el pasado día 3 de septiembre en el Congreso de los Diputados para informar sobre la situación de Ceuta, ha agradecido a los Guardias Civiles de la Comandancia de Ceuta el haber tomado una decisión correcta, la más inteligente y valiente según Pedro Sánchez, al permitir la entrada a territorio nacional de más de 70.000 personas a través del espigón de El Tarajal durante la “crisis migratoria” de los pasados días 30 y 31 de julio. Y justificaba su punto de vista en que los agentes optaron por defender la vida humana antes de obstaculizar la entrada, lo que hubiera originado, a su parecer, una tragedia de mayor magnitud a la que ya se produjo con la muerte de 141 personas en su intento de entrada a nado, entre ellas mujeres embarazadas y niños. Sánchez se manifestó orgulloso de los guardias civiles por esa decisión, a la que califica de “operativa”, y reiteró su agradecimiento por su “humanidad”.

PUBLICIDAD

Continuó informando el presidente que desde el pasado día 10 de julio se estaban registrando, de media, 37 entradas de inmigrantes diarias a través del espigón de El Tarajal. Se alcanzó una media de 194 entradas diarias a partir del día 25 de julio y hasta la noche del día 29, previa a la invasión de Ceuta; prosiguió informando de las prioridades que su Gobierno fijó una vez la invasión ya se había consumado.

PUBLICIDAD

La primera consistió en reforzar la frontera con más efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de la Fuerzas Armadas, con la instalación de una barrera neumática flotante de 500 metros en el espigón de El Tarajal, así como el despliegue de más embarcaciones, helicópteros y drones. Como segunda prioridad se optó por el retorno de un porcentaje importante de los invasores a Marruecos, su socio fiable y a quien muestra su agradecimiento por la colaboración prestada.

Tras escuchar la exposición de Sánchez en sede parlamentaria, me sorprende, una vez más, su gran capacidad teatral para engañar,  su  genialidad para la farsa

Tras escuchar la exposición de Pedro Sánchez en sede parlamentaria, me sorprende, una vez más, su gran capacidad teatral para engañar y aparentar, es decir,  su  genialidad para la farsa. Desempeña muy bien su papel, todo un experto, pero no pretenderá, sólo con su representación, engañar a todo el auditorio parlamentario y a todos los españoles. Es de suponer que dentro y fuera del Congreso habrá personas que analicen el fondo del relato.

Considero interesante analizar algunos matices de su exposición que a la mayoría de los españoles les podría pasar desapercibido por su desconocimiento del perímetro fronterizo hispano-marroquí y de los cometidos y funciones reservadas a la Guardia Civil por la legislación en su misión de garantizar la impermeabilización de la frontera y, en concreto, de los espigones de El Tarajal, situado en la bahía sur, y de Benzú (o Belyounech, en el lado marroquí), en la bahía norte.

Cualquier español tienen asumido que Pedro Sánchez desprecia mantener su palabra y que no tiene reparos en cambiar de opinión cuantas veces le convenga, y una vez más lo ha dejado patente en sede parlamentaria. En su comparecencia opina, ahora, que la Ciudad Autónoma de Ceuta padece una “crisis migratoria”, cuando anteriormente, en su visita a la Ciudad Autónoma, opinó que sufrió un “ataque a la integridad territorial” de España. Cuando Pedro Sánchez expresa su agradecimiento a los guardias civiles de Ceuta por su “humanidad”, implícita en la decisión de no poner obstáculos a la entrada a nado de miles de inmigrantes, hay que saber identificar a quién se está refiriendo, porque no cualquier guardia civil toma una decisión de tanta trascendencia.

El receptor del agradecimiento no es otro que el Sr. Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta, porque sólo él, en principio y en ausencia de superior jerárquico o cargo político, tiene la potestad de decidir y ordenar a sus Unidades subordinadas el despliegue y establecimiento de un dispositivo de servicio de carácter preventivo, meramente disuasorio, o un dispositivo de rechazo, o en su lugar permitir directamente el paso y auxiliar a los inmigrantes en su entrada, que es por lo que finalmente, al parecer, se inclinó. 

Sin duda que cualquiera que observare las imágenes de los guardias civiles sobre la escollera del espigón de El Tarajal, dando la mano y auxiliando a los inmigrantes para que pudieran acceder a territorio nacional con seguridad, podría pensar que la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta ha invadido la Ciudad Autónoma introduciendo más de 70.000 invasores. Sin embargo, la realidad es muy distinta, toda vez que la Comandancia tiene la misión, consagrada en nuestro ordenamiento jurídico, de vigilar y custodiar el perímetro fronterizo hispano-marroquí, rechazando cualquier intento de entrada que se produzca por paso no habilitado, es decir, una misión notoriamente distante a la llevada a cabo los días 30 y 31 de julio. Hasta las propias autoridades alauitas y medios de comunicación marroquíes se sorprendieron ante tanta inacción y dejación de funciones de las autoridades del Gobierno de España en la protección del perímetro fronterizo.

Hasta las propias autoridades alauitas y medios de comunicación marroquíes se sorprendieron ante tanta inacción y dejación de funciones de las autoridades del Gobierno de España en la protección del perímetro fronterizo

Los acontecimientos suscitan muchas preguntas por formular. ¿Por qué el Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta adoptó una decisión “operativa“ de tanta trascendencia como fue la de, por “humanidad”, no obstaculizar la entrada a territorio nacional de más de 70.000 inmigrantes? ¿Consultó con algún superior jerárquico de la cadena de mando o con algún cargo de la cadena del ámbito político? Es obvio que esa decisión “operativa” requirió de un refrendo “político” dada la trascendencia de sus consecuencias.

¿Dónde estaba el Sr.Triano, Delegado del Gobierno en Ceuta, entre los días 10 al 29 de julio? Como así se establece en nuestra legislación, el Delegado del Gobierno es el responsable de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la Ciudad Autónoma, y, por ende, de sus dispositivos de servicio. Seguramente que el Sr. Coronel informó preceptiva y diariamente al Delegado del Gobierno de ese constante flujo de entradas a través del espigón de El Tarajal a que se refirió el Presidente del Gobierno, nada menos que de 1.525 inmigrantes hasta la noche del día 29 de julio. ¿Se personó el Sr. Triano, junto al Sr. Coronel, en el entorno fronterizo durante los días previos a la invasión para comprobar ese allanamiento de la integridad territoiral? ¿Tomó alguna decisión al respecto el Sr. Triano? ¿Ordenó al Coronel Jefe de la Comandancia establecer algún dispositivo de servicio de carácter disuasorio, o de rechazo, entre los días 10 al 29 de julio que fuera compatible con el respeto a la integridad física de los asaltantes?

Es obvio que la Comandancia de Ceuta tiene capacidad para establecer dispositivos eficaces sin menoscabo de la seguridad de las personas ¿Informó el Sr. Triano a la Secretaría de Estado de Seguridad de la magnitud del continuo flujo de inmigrantes que estaban penetrando? ¿Solicitó a la Secretaría de Estado de Seguridad que requiriera de la Dirección General de la Guardia Civil refuerzos de personal del GRS (Grupo de Reserva y Seguridad), apoyos de otras embarcaciones del Servicio Marítimo y del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas), de helicópteros del Servicio Aéreo de la Guardia Civil, de drones o cualquier otro apoyo ¿Qué directrices dirigió la Secretaría de Estado de Seguridad al Delegado del Gobierno? ¿La Secretaría de Estado de Seguridad, entre los días 10 al 29 de julio, informó al ministro del Interior, Sr. Marlaska, de la considerable magnitud del flujo de entradas? ¿Qué decisión adoptó el Sr. Marlaska? ¿Informó el Sr. Marlaska al Presidente del Gobierno? ¿Qué decisión adoptó el Sr. Pedro Sánchez?

Es obvio que la magnitud del flujo de entradas entre los días 10 al 29 de julio ya constituía de por sí un problema acuciante para cualquier Gobierno que se estime  responsable y con sentido de Estado, y abordar ese problema exigía anticiparse a previsibles y complejos escenarios con urgentes decisiones; no era precisamente el flujo de “nadadores” que se registra todos los veranos en el espigón de El Tarajal, tal y como reprochaba el Jefe de Gabinete de Moncloa al Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Sr. Vivas, cuando reiteradamente llamaba para alertar de la situación y le pedía tranquilidad, que eran las entradas a nado de todos los veranos, tal y como así ha declarado recientemente el Sr. Vivas ante la Audiencia Nacional.

Ante tanta información (las del CNI, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Fuerzas Armadas), datos y evidencias para adoptar decisiones por parte de los cargos políticos competentes, resulta incomprensible cómo no se ordenó a la Comandancia de la Guardia Civil, en los días previos a la invasión, el establecimiento de dispositivos de servicio preventivos de carácter disuasorio para anticiparse al incremento de los flujos de entrada que más tarde resultarían de difícil gestión por la posibilidad de ocasionar daños a la integridad física de los inmigrantes. Sin embargo, todos estos eslabones de una cadena de irresponsables, desde el Delegado del Gobierno en Ceuta hasta el mismo Presidente del Gobierno, se pusieron de acuerdo para, en sus comparecencias, escudarse en que nadie pudo prever la “magnitud” del ataque a la  integridad territorial de España durante los días 30 y 31 de julio. Habría que formularles a todos ellos la siguiente pregunta: ¿Qué magnitud sí les hubiera conmovido para adoptar decisiones entre los días 10 al 29 de julio? ¿No les parecía suficiente la entrada de 1.525 inmigrantes en dos semanas en la pequeña Ciudad Autónoma de Ceuta, con un CETI ya de por sí colapsado con anterioridad a la invasión?

¿Por qué el Presidente del Gobierno se oculta tras la aparente “humanidad” de un determinado mando de la Guardia Civil para enmascarar que no puede justificar la dejación de funciones de todos los eslabones de una cadena de cargos políticos que van desde el Delegado del Gobierno hasta él mismo? ¿Acaso considera que la falta de previsión de su Gobierno se puede ocultar tras la decisión del Coronel Jefe de la Comandancia de Ceuta, que tuvo que “improvisar” una decisión “operativa” revestida de “humanidad” ante la ausencia de otra de carácter “político”, meditada, responsable y anticipada a la catástrofe saldada con 141 fallecidos y más de 70.000 invasores guiados y orientados por las Fuerzas de Seguridad del país alauita? ¿A quién pretende engañar y encubrir con su inacción, con su dejación de funciones, con el vaciado de Estado en la Ciudad Autónoma? ¿Considera el presidente del Gobierno que por “humanidad” nos tenemos que dejar invadir por Marruecos sin dejar opción a otra posible alternativa?

Son preguntas que tendrán que responder todos los cargos políticos implicados en un presunto delito contra la Integridad Territorial del Estado ante el correspondiente Tribunal de Justicia que dirima sus responsabilidades; de momento, el primer eslabón de la cadena de irresponsables, el Sr. Triano, debe hacerlo ante la Audiencia Nacional, si bien su Jefe de Gabinete, el Sr. Sanz, ya ha declarado ante la juez María Tardón. Y ha dejando meridianamente claro que el CNI alertó en tiempo y forma de una más que previsible invasión y esa información fue debidamente transmitida al Delegado del Gobierno. Es de esperar que los requerimientos de la juez Tardón a la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta para que informe de las alertas, notas informativas, grabaciones de cámaras y comunicaciones remitidas durante los días previos a la invasión, tanto a la Delegación del Gobierno como por conducto regular a sus Superiores Jerárquicos, contribuyan al esclarecimiento de los hechos y a la depuración de responsabilidades.

¿Considera el presidente del Gobierno que por “humanidad” nos tenemos que dejar invadir por Marruecos sin dejar opción a otra posible alternativa?

No deja de sorprender el presidente Sánchez cuando expone la primera prioridad de su Gobierno una vez consumado el ataque a la integridad territorial del Estado; y ello porque detalla que consistió en reforzar la frontera con más efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las Unidades de las Fuerzas Armadas ceutíes, en instalar una barrera flotante de boyas en prolongación del espigón de El Tarajal, en incrementar el número de embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil e incorporar helicópteros del Cuerpo y drones al despliegue. Sorprende porque ese despliegue de medios se debió prever el día 10 de julio por todos y cada uno de los eslabones de la cadena de cargos políticos irresponsables hasta concluir en él mismo, lo que hubiera evitado se consumara una invasión que desde esa fecha era previsible, dadas las reiteradas advertencias y llamadas de auxilio del Sr. Vivas, así como de la información transmitida por el CNI y otros Servicios de Información de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas al Gobierno, que decidió deliberadamente no utilizar por falta de voluntad política. Pero el Sr. Pedro Sánchez se las ingenia muy bien para representar su papel en sede parlamentaria, como si todo empezara, concluyera y se justificara en la invasión de Ceuta escudándose en la “humanidad” de la Guardia Civil.

Por otra parte, resulta igualmente incomprensible que el Gobierno no adoptara decisiones, como las anteriormente señaladas, y ordenara establecer dispositivos preventivos a la Comandancia de Ceuta tras la Sentencia 814/2026, de 29 de junio de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo en la que dictaminó que no se les puede aplicar el rechazo en frontera a los inmigrantes que bordean los espigones a nado, toda vez que su entrada no tiene lugar superando los elementos de contención físicos contemplados en la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000 de Extranjería, lo que ha originado que durante el mes de julio de 2026 se difundieran masivos llamamientos en las redes sociales de Marruecos para intentar la entrada a Ceuta a través de los espigones.

Pero no, todo no empieza con la invasión de Ceuta los días 30 y 31 de julio, en realidad comenzó mucho antes, concretamente un 6 de febrero de 2014, cuando fallecieron 15 subsaharianos ahogados en el espigón de El Tarajal y se dedujeron responsabilidades con el consiguiente procesamiento de 14 guardias civiles por la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta durante muchos años. De aquel desdichado suceso se debieron extraer lecciones por los eslabones de la otra cadena, la de cargos políticos del Partido Popular competentes por aquel entonces para anticiparse a previsibles escenarios y adoptar decisiones para elaborar procedimientos operativos, protocolos definidos, normas y órdenes claras que pautaran con seguridad jurídica las intervenciones de los guardias civiles de la Comandancia de Ceuta en la muy diversa casuística que se les presenta durante sus actuaciones en el sistema de impermeabilización fronterizo hispano-marroquí.

Marruecos ha conseguido hacer rehenes a los Gobiernos de España de su estrategia de desestabilización y chantaje a través de la inmigración

Debieron, a modo de lecciones aprendidas, adaptar la legislación de extranjería y asilo para evitar el efecto llamada que originan sus fisuras y de las que se aprovecha Marruecos con sus estrategias de coerción y desestabilización al utilizar los flujos migratorios como medida de presión; debieron dotar de más recursos humanos y materiales a la Comandancia de Ceuta; debieron mejorar las infraestructuras del vallado y sus elementos de detección avanzada, evitando que la seguridad del perímetro fronterizo esté permanentemente en manos de las Fuerzas de Seguridad marroquíes; y muy especialmente, debieron acometerse las obras necesarias que permitieran prolongar en, al menos, unos 50 metros más los espigones de El Tarajal y de Benzú para evitar que sistemáticamente sean fácilmente bordeados a nado. Medidas que se debieron adoptar para corregir las anomalías detectadas y que hicieron posible los sucesos del 6 de febrero en El Tarajal; pero finalizada la legislatura del PP no se acometieron los referidos cambios propuestos por la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta.      

Y de nuevo, por carecer el actual Gobierno de voluntad para poner término al chantaje de Marruecos y anticiparse a escenarios previsibles, el espigón de El Tarajal cobró protagonismo los días 17 y 18 de mayo de 2021, al producirse una invasión de la integridad territorial de España en la Ciudad Autónoma de Ceuta con la entrada de más de 10.000 invasores a nado, igualmente con la connivencia de las autoridades del país alauita. Es en esta ocasión cuando el actual Gobierno debería haber adoptado las pertinentes decisiones para llevar a cabo las medidas que venía proponiendo la Comandancia de Ceuta para disponer de mecanismos adecuados para anticiparse y afrontar con tiempo nuevas invasiones, como las del 30 y 31 de julio, mediante dispositivos de servicio preventivos, de carácter disuasorio o de rechazo, capaces de gestionar y contener asaltos al sistema de impermeabilización fronterizo, además de que debería haber acometido con urgencia las obras necesarias para prolongar los vulnerables espigones de El Tarajal y de Benzú.

A modo de conclusión, resulta desalentador constatar que la dejación de funciones y la falta de voluntad de todos los eslabones de la cadena de cargos políticos competentes en la adopción de decisiones sobre la frontera hispano-marroquí han derivado en que una y otra vez se vuelvan a repetir invasiones, asaltos y ataques a la integridad territorial de España. Marruecos ha conseguido hacer rehenes a los Gobiernos de España de su estrategia de desestabilización y chantaje a través de la inmigración; una inmigración que debiera ser regular y ordenada, bajo el paraguas de una robusta legislación en materia de extranjería y asilo que ponga término a su actual efecto llamada; en definitiva, una inmigración asumida con sentidos común y de Estado, muy alejada de cualquier ideología y de electoralismo partidistas.


José Luis Gómez Salinero. General de Brigada de la Guardia Civil, Retirado, Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta entre septiembre de 2014 y octubre de 2018.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto