Cuando se acerca la fecha para que el Consejo de Seguridad determine si amplía el mandato de la Misión de la ONU en el Sáhara Occidental (Minurso), Marruecos ha desplegado sus herramientas de presión en el seno de la organización. La delegación de Rabat ha aprovechado los debates de la Cuarta Comisión de la Asamblea para iniciar una campaña de hostigamiento contra las voces saharauis en Naciones Unidas.

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Conocida también como la Comisión Política Especial y de Descolonización, es una de las seis comisiones principales de la Asamblea de la ONU. Durante la semana pasada, este órgano se ha reunido para abordar asuntos relativos a la autodeterminación de los pueblos, en los que la cuestión del Sáhara Occidental ocupa un lugar fundamental.

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A lo largo de cuatro días, más de un centenar de ponentes han expuesto en la sede de la ONU en Nueva York sus impresiones sobre el conflicto en el Sáhara que es, a ojos del derecho internacional, un territorio pendiente de descolonización, la última colonia de África. Entre los participantes figuraban políticos, periodistas, activistas y representantes de movimientos de solidaridad. Todos ellos se han encontrado con un obstáculo para exponer sus pareceres: la delegación marroquí.

Según han denunciado algunos de los presentes, sus intervenciones "han estado marcadas por las interrupciones de la representante de la misión marroquí". Ahmed Ettanji, presidente de Équipe Média, la agencia de noticias independiente que opera en el territorio saharaui ocupado, ha sido testigo del asedio marroquí contra los ponentes saharauis. "Algunos peticionarios han perdido hasta dos minutos de su tiempo de intervención debido a estas interrupciones sistemáticas", detalla.

Intervenciones frustradas por Rabat

Ettanji ha sido uno de los representantes saharauis que han tomado la palabra en el seno de la ONU para denunciar la ocupación marroquí de su territorio. Allí se ha debatido sobre las violaciones de derechos humanos, el expolio de los recursos naturales, la situación de los campamentos de refugiados y la falta de una solución definitiva al conflicto. En el caso del presidente de Équipe Média, ha tenido la oportunidad de explicar las consecuencias que conlleva ejercer el periodismo en el Sáhara controlado por Marruecos.

En conversación con El Independiente, el periodista saharaui explica cómo la delegación marroquí ha coartado la libertad de expresión de los ponentes saharauis, en sus propias palabras. Ettanji asegura que algunos de los peticionarios han perdido "hasta dos minutos de su tiempo de intervención" debido a las "interrupciones sistemáticas" por parte de la representante marroquí.

Según su relato de los hechos, la contraparte marroquí se ha dedicado a solicitar la palabra "de forma reiterada" durante las intervenciones de los peticionarios para "hacerles perder tiempo". En una ocasión, el presidente de la Comisión pidió a la representante de Rabat "que respetara el orden de las intervenciones y que no interrumpiera de forma repetida", asegura. Y es que, en turnos de palabra de tres minutos, se ha llegado a intervenir hasta en cinco ocasiones para cortar el relato saharaui.

Queja formal ante la ONU

El presidente de Équipe Média ha indicado que las interrupciones marroquíes se han producido al referirse al Sáhara Occidental como una región ocupada: "Especialmente al abordar la situación de los derechos humanos y la explotación de los recursos naturales". Además, desde Rabat han tratado de "imponer" una terminología que menciona al territorio saharaui como si fuese marroquí, denuncia.

Ante esta situación, veintisiete de los peticionarios que han participado en el debate han presentado una queja formal ante la Mesa de la Cuarta Comisión, a la que ha tenido acceso este periódico. "Expresamos nuestra profunda preocupación e indignación ante la actitud reiterada, sistemática y deliberada de la delegación del Reino de Marruecos, la cual interrumpe, altera e interrumpe intencionadamente de manera continua las intervenciones orales de los peticionarios", lamentan los firmantes.

Según denuncian, Rabat se ha valido del "uso abusivo e injustificado" de cuestiones de orden, interjecciones y tácticas dilatorias para "coartar la libertad de expresión" de quienes han comparecido ante la Comisión para denunciar la ocupación del Sáhara Occidental. A su entender, la actitud de los marroquíes viola "las resoluciones de la Asamblea General que garantizan el derecho de la sociedad civil a ser escuchada de manera digna y pacífica".

Los firmantes han pedido que la Mesa emita un llamamiento al orden a la delegación marroquí, aplique los límites en el tiempo de palabra y, sobre todo, que la queja quede registrada en el informe final de la Comisión Política Especial y de Descolonización. Sin embargo, Ettanji confirma a este medio que, hasta el momento, no han recibido respuesta alguna por parte de la ONU.

Todas las miradas puestas en el Consejo de Seguridad

Las tácticas de matonismo empleadas por los marroquíes se producen en un contexto de máxima expectación. El Consejo de Seguridad tendrá que emitir una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental el 30 de octubre, un día antes de que que finalice el mandato de la Minurso. Nada parece indicar que el órgano de la ONU vaya a poner fin a su misión en el territorio saharaui.

El año pasado, la Resolución 2797 renovó el mandato de la misión de paz, pero también reconoció el plan de autonomía marroquí para el Sáhara "como base" de las negociaciones, considerándolo "una de las soluciones más factibles". Meses después, Marruecos y el Frente Polisario reanudaron las negociaciones directas, aunque las conversaciones no han dado ningún resultado hasta el momento.

En este contexto, ya han comenzado las reuniones a puerta cerrada en el seno del Consejo de Seguridad. Y, de cara a la inminente resolución, el secretario general de la ONU, António Guterres, ya ha presentado su informe anual sobre el Sáhara Occidental. Un documento que podría no ser favorable a los intereses de Marruecos.

El Polisario tampoco está conforme

Aunque la prensa de Rabat se ha empeñado en subrayar que el secretario de la ONU refuerza el plan de autonomía, omiten un dato incómodo para las autoridades alauís. En el documento presentado al Consejo de Seguridad, Guterres pide que cualquier propuesta encaminada a resolver el conflicto –incluido el plan marroquí– se someta a un proceso de consulta con el pueblo saharaui.

Así, los hostigamientos de la representación marroquí durante las reuniones de la Cuarta Comisión se enmarcan en un ambiente de incertidumbre en torno a la Resolución de la ONU. Sin embargo, mientras espera a que el Consejo de Seguridad emita su veredicto, el Polisario también ha mostrado su disconformidad con las conversaciones que están teniendo lugar en Naciones Unidas.

Este lunes, el representante del Polisario ante la ONU ha cuestionado abiertamente la neutralidad de su enviado especial para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, por sus declaraciones durante las consultas privadas del Consejo del pasado 8 de octubre. La representación saharaui acusa a Mistura de "respaldar abiertamente" la autonomía como la base para futuras conversaciones, "adoptando así una postura que se alinea totalmente con la posición de Marruecos", denuncian.

De hecho, el Polisario ha lanzado una amenaza. Cualquier "desviación repetida" de los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia por parte de Mistura les obligaría a "reconsiderar" su cooperación con el enviado de la ONU en el marco del proceso de paz.