José Luis Rodríguez Zapatero ha hecho llegar al Ejecutivo que tras las elecciones vascas y gallegas del próximo domingo «algo comenzará a moverse en Ferraz», lo que permitirá desbloquear la situación política para no ir a una nueva confrontación electoral, abriendo la puerta a la llamada abstención patriótica. Rodríguez Zapatero ha hecho estas consideraciones al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, con quien habla con frecuencia sobre la situación en Venezuela, según ha podido saber El Independiente.

El ex presidente mantiene una interlocución fluida con Margallo, con el que ha tratado el escenario postelectoral

El ex presidente, coordinado con Exteriores, actúa en el país iberoamericano a modo de mediador entre el régimen chavista y la oposición, de ahí las frecuentes conversaciones con el ministro, una de las últimas, el pasado jueves 15, convencido como muchos otros en el Gobierno y en el PP de que los socialistas acabarán doblando el pulso a Pedro Sánchez so riesgo de pasar por ser los culpables de una nueva cita ante las urnas.

Margallo, que no oculta públicamente que «tengo muchos amigos en el PSOE y hablo mucho con ellos», explica en conversaciones privadas que uno de sus interlocutores es Zapatero y éste parece convencido de que el 25-S marcará una antes y un después en la estrategia de los socialistas, informan fuentes de Moncloa. El temor confesado de Zapatero, como el de otros tantos críticos internos que le han surgido a Sánchez, reside en cómo desactivar un recurso que siempre le ha dado muchos réditos al líder socialista, esto es, la consulta a las bases.

No hay constancia de otras vías de comunicación «vivas» entre el Gobierno y el PSOE, pero es sabido que Mariano Rajoy ha tenido contactos en otros momentos con Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba. Asimismo, los «entornos» han estado muy activos en distintas ocasiones. Es el caso del director de gabinete de Rajoy, Jorge Moragas, y de José Enrique Serrano, asesor de Pedro Sánchez, que fuera también director de gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero. Tras el 20-D sondearon la posibilidad de desatascar el bloqueo institucional que arrojaron las urnas y una nueva consulta electoral, la del 26-J, no ha servido para allanar el camino. Por su parte, «Los Hernando», esto es, Rafa (PP) y Antonio (PSOE), portavoces parlamentarios de sus partidos, hablan con frecuencia, pero sobre cuestiones referidas a la Cámara.

Consulta a las bases

Sánchez ganó la secretaría general del PSOE en una votación abierta a la militancia y, posteriormente, vio ratificado su pacto con Ciudadanos también apelando a las bases. Es su as en la manga, aunque ninguna consulta podría hacerse desde la defensa de una posición contraria del Comité Federal del partido.

Zapatero ha hecho públicas sus discrepancias con Sánchez y la necesidad de alcanzar un pacto que aleje el fantasma de las urnas. En un curso de verano organizado por los socialistas valencianos a principios de mes, en plena resaca del segundo «no» a la investidura de Mariano Rajoy, el ex jefe del Ejecutivo señaló que «pactar no es traicionar, y menos en una situación excepcional como es ésta”. Tras calificar de «muy, muy graves» unas terceras elecciones, apeló a la «responsabilidad de los políticos».

Llamativo fue no sólo el toque de atención a Sánchez, sino que, incluso, considerara contraproducente cuestionar la figura de Rajoy bajo el argumento de que «no es bueno un debate personalista». Con una inexistente interlocución con Sánchez, Zapatero se alinea a aquellos dirigentes y barones socialistas que quieren abrir en el seno del Comité Federal una reflexión sobre la posibilidad de abstenerse en un nuevo debate de investidura del líder del PP.

Moncloa espera que se confirmen los malos augurios del PSOE en Galicia y País Vasco para que se debilite la posición de Sánchez

Los críticos quieren cortocircuitar cualquier plan b de Sánchez que pase por un acuerdo con Podemos con el necesario voto de los independentistas de ERC y PDC (antigua CDC). «No se puede gobernar con 85 escaños», sentenció la pasada semana desde Sevilla, tras varias semanas de silencio, la «baronesa» Susana Díaz. A ello se suma la extemporánea salida en tromba de Díaz, Carme Chacón, Eduardo Madina y Alfredo Pérez Rubalcaba en defensa del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. Y es que éste, que no ha tenido empacho en defender que el PSOE debía desbloquear la investidura de Rajoy si se presentaba con 170 votos a favor, como así ha sido, se quejó de la falta de diálogo interno en el PSOE así como de su falta de comunicación con el secretario general.

Comité Federal, el 1 de octubre

El próximo 1 de octubre se reunirá el máximo órgano entre congresos del PSOE, el Comité Federal, para abordar el resultado de las elecciones vascas y gallegas, donde las perspectivas no son muy halagüeñas para los socialistas. En el País Vasco pueden perder la mitad de su actual representación (16 escaños) y, en Galicia, verse superados por En Marea. Si Sánchez no puede acudir a esa cita con unas unas credenciales mínimamente presentables, se prevé una reunión muy difícil para el líder socialista que los populares aguardan expectantes.