La Gestora del PSOE está preparando la celebración el domingo 23 del Comité Federal que debe decidir la postura del partido sobre la investidura de Mariano Rajoy. Las elecciones primarias del PSC que se celebran el próximo fin de semana han retrasado la reunión, que tendrá lugar tres semanas después de la caída de Pedro Sánchez. El PSOE apura así los plazos y es posible que la decisión sobre la investidura se tenga que tomar ya con la ronda de contactos con el Rey convocada, otra baza a favor de los partidarios de la abstención.

En el último Comité Federal del PSOE, los barones se negaron a que la votación sobre la convocatoria de primarias se realizara de forma secreta, a través de una cabina y unas urnas. Fue precisamente la instalación de las mismas la que precipitó el conflictivo desenlace del cónclave. Ahora, sin embargo, la Gestora planea que la votación sí sea secreta. Sólo así, o una aprobación por asentimiento, evitará que se conozca el nombre y apellidos de los dirigentes que votan a favor de permitir un nuevo Gobierno de Mariano Rajoy.

Votación en libertad

La fórmula de la votación en estos casos es fundamental. De hecho, los partidarios de Pedro Sánchez y federaciones como la andaluza mantienen que fue la clave para que la propuesta del secretario general no prosperara. El motivo es simple. Los barones que rigen el partido y gobiernan en sus comunidades dan una directriz en sus federaciones. En el anterior Comité Federal fue votar en contra de las primarias. Si no hay voto secreto, los dirigentes que tienen un cargo institucional ven cómo su futuro peligra por la discrepancia. Y no sólo eso. Muchos alcaldes, concejales o presidentes de Diputación dependen de las administraciones autonómicas para conseguir avances en sus municipios como la construcción de carreteras, colegios o centros de salud. Un enfrentamiento interno con los responsables de esos departamentos puede causar retrasos en esas infraestructuras o directamente su freno. Por eso sólo con el voto secreto pueden votar en libertad.

El voto secreto evita el desgaste de la imagen de los ‘barones’

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, se jugaba su crédito político en la operación de derribo de Sánchez. Y evitar el voto secreto era vital para ganar. Ahora, por el contrario, aunque en el Comité Federal haya partidarios del ‘no’ a Rajoy, el voto secreto puede evitar la condición vergonzante de la abstención de cara a la militancia. De hecho, ningún barón admite abiertamente que ésa es la opción que prefiere. Susana Díaz sí ha abogado por que el PSOE pase a la oposición, pero nunca se ha pronunciado a favor de la abstención. Tampoco lo ha hecho Ximo Puig, que se ha mostrado contrario a permitir el Gobierno de Rajoy. Con el voto secreto podrían justificar su apoyo a la abstención en la lealtad a las decisiones que toma democráticamente la organización, sin tener que sufrir ningún desgaste de imagen, ni pagar un precio político ante Podemos en sus respectivas comunidades.

Campaña de pedagogía pro abstención

En todo caso, la Gestora confía en que la labor de «pedagogía» iniciada triunfará. Tanto, que con la ayuda de Mariano Rajoy, que ha rebajado la tensión para un entendimiento entre ambos partidos, la militancia ya está asimilando que no habrá terceras elecciones. Se da así por perdida la batalla de Sánchez por intentar formar un Gobierno alternativo.

Con ese objetivo continúa la campaña de divulgación del mensaje pro abstención. El propio presidente de la Gestora, Javier Fernández, está aprovechando su imagen de hombre de estado, centrado y sereno, para difundir las directrices de la nueva dirección socialista. En una entrevista con La Sexta y otra con El País, Fernández ha defendido que la abstención no significa apoyar el Gobierno de Rajoy, que deberá buscar acuerdos para la gobernabilidad día a día en el Congreso. También ha propugnado la cultura socialista de la representación a través de los delegados en el Comité Federal, frente a un sistema asambleario de consulta a las bases.

En este sentido, los partidarios del ex secretario general siguen reclamando las primarias. Este movimiento, al que se han sumado alcaldes como el de Ibiza, Rafael Ruiz; el de Valladolid, Óscar Puente, o el de Jun (Granada), José Antonio Rodríguez, se ha planteado como objetivo alcanzar las 93.720 firmas, la mitad del censo de militantes del PSOE, para propiciar la celebración de un Congreso Federal Extraordinario con la elección del secretario general a través de primarias. Según explican, ya llevan recogidas más de 65.000 rúbricas.

Además, algunas asambleas locales del PSOE están reflejando la división interna y la tensión existente entre partidarios de la abstención y los del ‘no a Rajoy’. El domingo, en Gijón se produjeron gritos de ‘golpe de estado’ y abucheos a los miembros del Comité Federal. En la reunión de unos 200 militantes hubo 60 peticiones de palabra. Tras cuatro horas de reunión no se acordó ninguna resolución, según informa El Comercio.