Altos cargos del Ministerio del Interior están convencidos de que las grabaciones ilegales al ministro Fernández Díaz en sus reuniones con el ex jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso, difundidas en la recta final de la campaña electoral del 26-J por el diario digital Público, no son las únicas que existen aunque no hayan trascendido hasta ahora.

Es la inquietud existente en Interior mientras siguen sin conocerse las conclusiones de la investigación encargada por Fernández Díaz a la Policía para esclarecer los hechos. Quién, cómo y por orden de quién se grabaron esas cintas siguen siendo una incógnita. Elindependiente.com reproduce las principales claves del caso, en el primer plano de la actualidad política en los últimos meses.

  1. ¿Quién grabó los encuentros? Es la gran incógnita cuatro meses después de que se conocieran los hechos, relativos a dos reuniones mantenidas por el ministro y el jefe Antifraude de Cataluña en el despacho de Fernández Díaz el 2 y 16 de octubre de 2014. Atendiendo a las conclusiones preliminares de la Policía Judicial, el titular de Interior ha descartado este martes que las grabaciones se realizaran desde el exterior, lo que reduce las opciones a dos: o fue De Alfonso -lo que éste ha negado- o alguien con acceso a las dependencias oficiales colocó un dispositivo para traicionar al ministro.
  2. ¿Por qué las personas víctimas de la grabación no han denunciado? Pese a tratarse de un delito, la obtención de una grabación ilegal y su posterior difusión, ni el ministro Fernández Díaz ni Daniel de Alfonso han denunciado los hechos en los tribunales pese a desembocar en la reprobación del titular de Interior. Éste se ha limitado a encargar una investigación secreta a la Policía Judicial de la que sigue sin informarse a fin de que la ciudadanía sepa qué ha ocurrido, mientras que De Alfonso ha anunciado que no ejercerá acciones hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la querella que el Partido Democrático de Cataluña (PDC) -antigua Convergencia- y el ex alcalde de Barcelona Xavier Trías interpusieron el pasado 1 de septiembre contra él y contra el ministro por violación de secretos, malversación de caudales públicos y delitos continuados de prevaricación.
  3. Balón de oxígeno a los Cierco y a Pujol. La ilícita grabación y difusión de los encuentros ha dado armas tanto a los antiguos propietarios de la Banca Privada d’Andorra (BPA) como a los Pujol para defenderse en sede judicial. Cuando declaró ante la juez andorrana que investiga la supuesta revelación de información que afectaba a la familia Pujol, el ex presidente de la BPA Higini Cierco denunció haber recibido presiones para que el banco aportara documentación acerca de los ex presidents Jordi Pujol y Artur Mas y del líder de ERC Oriol Junqueras o que, de lo contrario, la entidad financiera «moriría». Llama la atención que los Cierco dieran a conocer esas supuestas presiones de mandos de la Policía española cuando trascendieron las grabaciones, no antes. Ahora, los Pujol tienen clara su estrategia de defensa: tratar de demostrar que la Policía obtuvo de manera ilegal el pantallazo que acreditaba que, a fecha de julio de 2014, la familia disponía de 3,4 millones de euros ocultos en el Principado. De acuerdo con el testimonio de Cierco, el autor de esas supuestas presiones habría sido el comisario Marcelino Martín-Blas, destituido como responsable de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional por participar en una reunión con agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en octubre de 2014 sin autorización. Pese a ello, el magistrado que instruye el caso del pequeño Nicolás lo puso al frente un mes después de su destitución de la comisión judicial que investiga precisamente esos hechos, habiendo intentado sin éxito el fiscal en al menos tres ocasiones que sean apartados de las pesquisas por «falta de apariencia de imparcialidad». El origen ilícito de las cintas ha llevado ya a Pujol a plantear que todo obedece a una operación política. ¿Terminará pidiendo la nulidad de las actuaciones?
  4. ¿Está detrás de la filtración el comisario Martín-Blas? Algunos mandos policiales barajan la hipótesis de que las cintas hubieran llegado a agentes del CNI y éstos se las habrían hecho llegar presuntamente a Martín-Blas, la persona que las habría filtrado al diario digital Público como ‘venganza’ por su destitución como responsable de Asuntos Internos. Esa hipótesis debe corroborarla la investigación de la Policía Judicial, de la que se van obteniendo detalles a cuentagotas. Martín-Blas no sólo fue destituido por ese motivo. Según ha revelado el ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino en un escrito enviado al juez que investiga el caso del Pequño Nicolás, también fue apartado de Asuntos Internos por enviar un informe falso «a sabiendas» en el que identificaba erróneamente al comisario ya retirado José Manuel Villarejo como la persona que aparecía en un vídeo cuando en realidad se trataba de otra persona.
  5. Aire a los políticos independentistas. Que haya trascendido el contenido de las conversaciones entre Fernández Díaz y Daniel de Alfonso -éste ha vuelto a su plaza de magistrado en la Sección Séptima de la Audiencia de Barcelona tras ser destituido por el Parlament el pasado 29 de junio como jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña- también ha dado aire a los grupos independentistas. En las citas, los interlocutores hablan sobre investigaciones que afectaban a políticos independentistas catalanes, como Francesc Homs y familiares de Felip Puig. En un momento determinado, el ministro llega a espetar: «Esto la Fiscalía te lo afina, hacemos una gestión». Sin duda, ha sido munición para las formaciones partidarias del proceso soberanista.