El socialista Pedro Sánchez, dos veces dimitido, una como secretario general y otro como diputado, lanzó el domingo noche duras críticas contra la decisión de la gestora, propuso un viraje de 180 grados de la estrategia política -de favorecer al PP a trabajar «codo a codo» con Podemos- y acusó al PSOE andaluz de no ser «estabilizador». El ex secretario general se presentó desafiante en el programa Salvados de La Sexta, y aumentó la presión sobre el órgano presidido por Javier Fernández, que ha preferido no recoger el guante.

Ni desde la gestora ni desde su primera línea han dedicado ni una palabras a quien hace un mes era el líder socialista.  La actual dirección del PSOE no ha dejado que las declaraciones de Sánchez pasen de la categoría de anécdota, en un intento por minimizar los daños en el órgano del partido. Algunas voces socialistas como Elena Valenciano sí han respondido al desafío para cuestionar la posición de liderazgo del ex secretario general de cara a unas primarias, marcar distancias con Podemos y situar las tesis de Sánchez «fuera de los límites del PSOE». El presidente de Aragón, Javier Lambán, le ha pedido «retirarse con dignidad» y «no insultarse a sí mismo con entrevistas como la de ayer».

También el presidente de la Generalitat Valenciana y secretario general del PSPV, Ximo Puig, ha asegurado este lunes que la posición del PSOE «no puede estar vinculada a ningún otro partido, pues tiene que tener su propio proyecto político y, a partir de ahí, hay que tener una relación lo más normalizada con todos los grupos políticos y, sobre todo, con aquellos con los que podemos compartir en un momento determinado alguna acción positiva para la ciudadanía».

El diputado andaluz Antonio Pradas destaca la «lealtad del PSOE andaluz»

El bandazo a la izquierda que propuso el ex líder socialista fue acompañado de arrepentimientos y acusaciones. Arrepentido por haber tachado a Podemos de «populista», un gesto que Pablo Iglesias agradeció poco después. Y denuncia, la que lanzó con los considerados poderes fácticos como los medios periodísticos o al «sector financiero», llegando a acusar directamente a Telefónica como uno de los actores que impidieron la formación de un gobierno alternativo al PP, formado por PSOE y Podemos.

Las reacciones también tardaron en llegar en la federación andaluza, donde han obviado los comentarios vertidos por Sánchez y han guardado un estrepitoso silencio, sólo roto por declaraciones a los periodistas del diputado por Sevilla Antonio Pradas, que ha querido remarcar que «la lealtad del PSOE andaluz siempre ha sido evidente», además de mostrar sus diferencias claras con Podemos: «Yo y muchos socialistas no nos sentimos en absoluto identificados con ese Podemos», ha remarcado.

«Es legítimo, pero no es del PSOE», sostiene Valenciano sobre las declaraciones de Sánchez

Las graves acusaciones que lanzó Sánchez han caído en saco roto en la Gestora, que no se ha pronunciado oficialmente sobre estas declaraciones. Sí han hablado los cuadros bajos del partido en declaraciones a medios y a título personal. Una de las dirigentes socialistas que han reaccionado a sus palabras ha sido la eurodiputada Elena Valenciano, que afirmado que Pedro Sánchez se ha colocado «fuera de los límites» del PSOE y lo sitúa «en la frontera con Podemos y el independentismo». Valenciano ha considerado legítima la opinión de Sánchez de que Cataluña sea una «nación dentro de otra que es España», pero ha dejado claro que ese «no es el modelo del PSOE y está fuera de los márgenes de la socialdemocracia». La dirigente también ha recordado que el ex secretario general socialista dijo «claramente» que estaba buscando un acuerdo con Podemos y «sostenido de alguna manera por los independentistas»; a lo que respondió: «Es legítimo, pero no es el PSOE».

Entre los que se han pronunciado, destaca también el ex presidente manchego José María Barreda, que ha hablado sin paños calientes en los micrófonos de Onda Cero, donde ha acusado a Sánchez de «no hacer autocrítica» y ha mantenido que tendría «pocas posibilidades» de ganar en un proceso de primarias. «Ya tuvo su oportunidad y nos llevó al fracaso y la desunión», ha valorado Barreda, al ser preguntado por las opciones del ex secretario general de volver a la dirección del partido, y ha recordado que el dimitido «es responsable de varios resultados electorales muy malos».

En la misma línea, el diputado Rafael Simancas ha asegurado que Sánchez cuenta con su «respeto y afecto», aunque ha criticado las posturas mantenidas por el ex secretario general. «No nos equivocamos cuando hablamos de Podemos como populistas», ha asegurado el ex dirigente de los socialistas madrileños, duro con la formación de Iglesias: «En la oposición prefieren los escraches y los numeritos a las propuestas legales. Dicen a cada cual lo que quieren escuchar y están en la descalificación continua. Es una buena definición para un partido populista».

Otro de los que han hablado abiertamente sobre ello es el diputado socialista Juan Luis Gordo, que ha acusado al ex líder socialista de generar más división interna.  «Cualquier socialista que quiera al PSOE no echaría más gasolina, Pedro se está equivocando», ha asegurado en Antena 3. El diputado por Murcia, Pedro Sánchez, también ha reaccionado negando una de las tesis de Sánchez. «aunque en determinadas materias debamos entendernos, el PSOE debe tener un proyecto de país y futuro diferenciado de Podemos», ha apuntado.