El nuevo Gobierno designado por Mariano Rajoy presenta seis caras nuevas respecto al anterior gabinete. Son Iñigo de la Serna, en Fomento; Álvaro Nadal, en Energía; Alfonso Dastis en Exteriores; Juan Ignacio Zoido en Interior y Dolors Montserrat en Sanidad. Además, María Dolores de Cospedal asume la cartera de Defensa.

Íñigo de la Serna, de Santander a Fomento

Íñigo de la Serna Hernáiz (Bilbao, 1971), ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, licenciado por la Universidad de Cantabria en la especialidad de Hidráulica, Oceanografía y Medio Ambiente, se queda con la cartera de Fomento. Destaca por su talante conciliador y se le identifica con el ala moderada del PP, cualidades que le ayudarán a encarar la nueva legislatura.

En 2007, De la Serna, presidente y consejero del cementerio Jardín de Cantabria y consejero del Gran Casino del Sardinero, fue elegido Alcalde de Santander con mayoría absoluta. Cuatro años más tarde fue reelegido. Su primer cargo público lo desempeñó entre 2003 y 2007, como concejal de Medio Ambiente, Agua y Playas del Ayuntamiento de Santander.

Antes de dar el salto a la política, trabajó en la empresa privada, como responsable del departamento de Hidráulica de la empresa de ingeniería Apia XXI, entre 1995 y 1999. Posteriormente fue nombrado director de gabinete del consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, cargo que ostentó hasta 2003. En julio de 2012 fue elegido Presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en sustitución de Juan Ignacio Zoido. Actualmente es vicepresidente de la organización.

Mariano Rajoy premia a uno de sus alcaldes más exitosos (dos mayorías absolutas) con la cartera de Fomento, desde donde tendrá que lidiar con problemas inesperados de liquidez: las obras del AVE están paralizadas por media España, la liberalización ferroviaria está aparcada en un cajón, la privatización de Aena es ya un runrún clásico que nunca se cumple y el rescate de las autopistas se cierne como un nubarrón.

Con la llegada de De la Serna, que se convirtió en alcalde a la edad de 36 años, continúa la tradición de responsables de Fomento procedentes del norte: Francisco Álvarez Cascos, José Blanco y Ana Pastor. Partidario de la alta velocidad a Santander, fue el PP el que enterró la conexión cántabra con Madrid, por ruinosa.

Juan Ignacio Zoido, junto a Mariano Rajoy.

Juan Ignacio Zoido, junto a Mariano Rajoy.

Juan Ignacio Zoido, el hombre que dijo ‘No’ a Rajoy

El ex alcalde de Sevilla Juan Ignacio Zoido (Montellano, 1957) no es un hombre de Javier Arenas ni del presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno. Su sintonía política se produce con María Dolores de Cospedal. El nombramiento de este magistrado en excedencia y portavoz del PP en la oposición no responde a cuotas territoriales. Lo suyo es más bien una deuda moral: la que adquirió Mariano Rajoy con él cuando le pidió que pilotara el PP andaluz tras la renuncia de Arenas tras su victoria electoral en 2012, cuando no logró la mayoría absoluta y José Antonio Griñán pactó con IU para gobernar. Era su quinto intento de acceder a la Presidencia de la Junta y sus fuerzas no dieron para más.

La desmoralización de Arenas dejó al PP andaluz huérfano de un hiperliderazgo de décadas, que todavía colea. Para sustituirlo, Rajoy recurrió al alcalde de Sevilla por mayoría absoluta, que guardaba en su currículum una destacada trayectoria con la Delegación del Gobierno en Andalucía como puesto clave.

Zoido aceptó el reto con resignación, ya que su “pasión” era la Alcaldía sevillana, donde le habría gustado jubilarse y disfrutar como abuelo. Durante dos años, desde el 14 de julio de 2012 hasta el 1 de marzo de 2014, llevó el timón del PP andaluz contra viento y marea. El cargo le perjudicó políticamente, ya que hizo que se resintiera su imagen como alcalde de la ciudad. De hecho, en 2015 ganó las elecciones, pero ya sin mayoría absoluta, por lo que el PSOE le arrebató la Alcaldía tras pactar con la sucursal de Podemos sevillana y con Ciudadanos.

Tras esos dos años de interino, Rajoy le pidió que formalmente renovara como presidente del PP andaluz. Y Zoido le dijo que no. Pocas personas han mostrado tanta determinación a la hora de rechazar una propuesta del presidente del Gobierno. El alcalde quería centrarse en la ciudad y que el partido quedara en manos de su entonces secretario general, José Luis Sanz, alcalde de Tomares (Sevilla). Pero Rajoy tenía otros planes. Influido por Soraya Sáenz de Santamaría y el propio Arenas, optó por renovar el PP andaluz a través de Juan Manuel Moreno, entonces secretario de estado de Sanidad y Políticas Sociales.

Esta deuda con Zoido se empezó a compensar en las elecciones de diciembre, cuando el ya ex alcalde lideró la lista del PP por Sevilla, a pesar de Moreno y a pesar de Arenas. Y ahora se completa con su nombramiento como ministro de Interior.

Nacido en la localidad de Montellano, fue el mayor de cinco hermanos huérfanos de padre, por lo que empezó a trabajar desde muy joven. Junto a la muerte de su padre, le marcó la de su hijo de 17 años en un accidente de tráfico en 2003. Cuatro años después, cuando se cumplía el aniversario del fallecimiento, supo que volvería a ser padre. Esa experiencia personal devastadora de perder un hijo hizo de Zoido un político atípico. La ambición profesional no es su principal motivación en la vida y sabe relativizar los fracasos y las victorias políticas.

Álvaro Nadal.

Álvaro Nadal.

Álvaro Nadal, gurú en la sombra

Se esperaba que un Nadal tomara las riendas de la política energética del Gobierno… pero no éste. En los mentideros políticos y del sector se daba por hecho que Alberto Nadal, hasta ahora secretario de Estado de Energía –está por ver si continúa en el cargo-, ascendería a ministro del ramo. Pero finalmente Rajoy ha dado la cartera ministerial al otro gemelo, a Álvaro Nadal (Madrid, 1970), que era jefe de la Oficina Económica de Moncloa.

Alberto Nadal ejecutó la polémica reforma energética la pasada legislatura, lo que le sirvió para ganarse los ataques de todos los actores del sector –de grandes eléctricas a renovables, de fondos internacionales a pequeños inversores-, y será su hermano al que le toque lidiar con las consecuencias de los recortes, singularmente las decenas de litigios internacionales por el hachazo a las renovables.

Álvaro Nadal tiene por delante la labor de diseñar el mix energético nacional del futuro: decidir la manera de volver a potenciar las renovables para cumplir los compromisos medioambientales y con qué coste; abordar la encrucijada de alargar, o no, hasta los 50 o los 60 años la vida de las nucleares, con la oposición de todo el Congreso; la manera de acabar con el carbón nacional…

El Ministerio de Nadal es de nuevo cuño. Pierde las competencias de Industria, que se incorporan a Economía, pero mantiene las de Turismo. Y, con ello, Rajoy vuelve a decepcionar al motor de la economía española. El sector turístico lleva años reclamando un ministerio propio o, en todo caso, una secretaría de Estado que dependiera directamente de Presidencia, para ejercer labores de coordinación de todos los ministerios implicados (Exteriores, Fomento, Interior, Economía, Hacienda…). Pero ni lo uno ni lo otro.

Alfonso María Dastis

Alfonso María Dastis

Alfonso Dastis, un técnico opuesto a Margallo

Poner a Alfonso Dastis (Jerez de la Frontera, 1955) en Exteriores es apostar sobre sobre seguro: este diplomático de 61 años y entrañable mostacho cano ingresó en la carrera diplomática a mediados de los ochenta y ha terminado en Exteriores, siendo su última ocupación el importantísimo cargo de embajador ante la Unión Europea, lo que en la jerga diplomática se conoce como Representante Permanente (Reper).

Es en Bruselas donde se ha jugado y se juega España gran parte de su viabilidad económica y fue Dastis uno de los que lidió, entre otras cosas, con el rescate a la banca de 100.000 millones en 2012. A partir de entonces, los problemas comunitarios se agravaron –Grecia, refugiados, antiterrorismo, Brexit- pero España pasó de puntillas manteniendo un perfil bajo cuyo máximo exponente era Dastis.

Mejor relacionado con el PP, Dastis es un técnico y no un político que ha dedicado su carrera a la diplomacia. Antes fue asesor del ex presidente del Gobierno José María Aznar y secretario general de Asuntos Europeos entre 2002 y 2004. Y de 2004 a 2011 fue embajador ante los Países Bajos. Ahora releva a Juan Manuel García-Margallo, cuyo libre albedrío seguramente no será imitado por Dastis.

Dolors Montserrat.

Dolors Montserrat.

Dolors Montserrat, figura de peso en Cataluña

Dolors Montserrat (Barcelona, 1973) es uno de los pesos pesados del PP de Cataluña, partido en el que ha crecido bajo la atenta mirada de su madre, Dolors Montserrat Culleré, histórica presidenta del PP de Barcelona. Nacida en Sant Sadurní d’Anoia, de familia productora de cava, esta licenciada en Derecho por la Universidad Abad Oliva ha sido regidora de Sant Sadurní, diputada autonómica y miembro de la Mesa del Parlament antes de dar el salto a la política nacional en 2008.

Desde 2011 forma parte además de la Ejecutiva del PP catalán, que aspiró a liderar tras la caída de Alicia Sánchez-Camacho, aunque finalmente quien se impuso al frente del partido en Cataluña fue Xavier García-Albiol, que contaba con el apoyo de los Fernández Díaz. En los últimos meses ha tenido además un papel relevante en las negociaciones con Ciudadanos para cerrar su apoyo a la investidura.