La suerte estaba echada y la moneda ha caído, por menos de 2.000 votos, del lado de Ramón Espinar, que será el próximo secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid tras el proceso de primarias en la capital, que suponía la gran batalla moral de la formación de cara a Vistalegre II. Una batalla en la que el sector afín a Pablo Iglesias se ha impuesto por muy poco a la otra principal corriente, la de Iñigo Errejón, encarnada por Rita Maestre.

Los oficialistas obtienen un 80% de representación pese a lo ajustado de los resultados

En total, Espinar ha obtenido 13.686 apoyos, con los que ha ganado tanto la secretaría general de la Comunidad como en el Consejo Autonómico con su candidatura, Juntas Podemos, que ya fue avalada por Iglesias en sus comienzos y donde se integran los anticapitalistas y los oficialistas. Además, según el sistema de representación impuesto por la Comisión de Garantías Estatal, obtendrá un 80% de representación aunque la proporción en votos haya sido más equitativa; de esta forma, los errejonsitas sólo obtienen 7 puestos de los 34 que componen el Consejo.

En segundo lugar con 11.783 votos ha quedado Adelante Podemos, la candidatura de Rita Maestre y Tania Sánchez, que resultó ampliamente ganadora en la primera fase del proceso y que en esta ocasión no ha superado los últimos vuelcos en la campaña. De esta forma, la organización madrileña de Podemos tendrá que combinar el liderazgo de la línea oficial del partido con la hoja de ruta de los errejonistas, que ganaron 9 de los 10 documentos en la primera fase. Las votaciones concluyeron el miércoles a medianoche y han dejado unas horas de incertidumbre en la formación madrileña, con un escenario en el que nadie se atrevía a hacer conjeturas sobre los resultados después de que se haya disparado la participación más de un 130% respecto a las primeras votaciones, llegando a superar los 27.000 votos.

El ‘caso Espinar’ ha marcado los últimos compases de las primarias

En esta segunda fase de votaciones, la campaña ha estado marcada por el caso Espinar, que salió a la luz el pasado miércoles y que, según reconocen las dos principales candidaturas, habría provocado que los inscritos se hayan volcado en las votaciones. Espinar achacó estas informaciones a una campaña mediática contra él, puesto que su candidatura habría «pisado muchos callos a los poderosos»; según él mismo reconoció.

La tesis de lo que han bautizado como «máquina del fango» fue adoptada rápidamente por algunos miembros de la dirección de Podemos, como Pablo Iglesias o Irene Montero, que unieron sus apoyos a Ramón Espinar, levantando ampollas entre las filas de Adelante Podemos, considerada afín a Iñigo Errejón, que interpretaron la gestión de la crisis como una forma de dividir el partido y hacer campaña para incentivar el voto «a la contra»: contra esta campaña mediática, contra los poderes fácticos y, por consiguiente, a favor de Ramón Espinar. Desde Juntas Podemos, en cambio, reconocen que el aumento de la participación sí está influido por el caso Espinar, pero afirman que habría beneficiado a los dos proyectos por igual.

Los errejonistas, sólo 7 miembros de 34

Debido al sistema representativo, sólo se han colado 7 miembros de la candidatura de Adelante Podemos en el Consejo Autonomico, compuesto por 34 personas, frente a los 27 integrantes del proyecto de Ramón Espinar, Juntas Podemos.

Este debate marcó otro punto de inflexión de la campaña tras la victoria de Adelante Podemos en la primera fase, donde se eligieron los documentos que serían la hoja de ruta del partido a nivel autonómico. En ellos constaba el sistema proporcional Borda, que favorecía a las minorías y permitía que representantes de más candidaturas en la organización; sin embargo, este método fue anulado por la Comisión de Garantías Estatal, un órgano dominado por afines a Iglesias, que impuso el sistema de representación elegido en Vistalegre, un sistema plurinonimal mayoritariopor el que la primera fuerza, Juntas Podemos, obtiene un 80% de representación y la segunda, Adelante Podemos, un 20%, independientemente de su resultado y dejando fuera del Consejo Autonómico a las minorías. Estos movimientos fueron mal recibidos por Adelante Podemos, que proponía un partido «integrador» y que vio este movimiento como una injerencia del aparato estatal en el proceso de primarias.

Rodríguez en Andalucía y Jaén en Exremadura

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha anunciado los nombres de los nuevos secretarios generales de Andalucía y Extremadura, que también han llevado a cabo un proceso de primarias. En Andalucía, la anticapitalista Teresa Rodríguez ha renovado su liderazgo, al igual que lo ha hecho Álvaro Jaén en la formación extremeña.

Iglesias ha aprovechado la ocasión para felicitar a los dos principales candidatos, tanto a Maestre como a Espinar, con un mensaje de unión que contrasta con la división que se ha vivido en campaña, donde Juntas Podemos ha utilizado contra su rival un tono duro que ha sido avalado por la dirección. «Orgulloso de vosotros», reza el mensaje lanzado a través de las redes sociales. «Habéis sido, sois y seréis imprescindibles. Unidad y fraternidad». Con estas palabras, Iglesias quiere cerrar las brechas que se han abierto en la formación en las últimas semanas y que no hacen sino ahondar en las diferencias que han convivido en la formación desde el origen de su existencia.