El Ministerio de Exteriores no termina de arrancar. Aunque en principio se esperaba que el titular de este Departamento, Alfonso Dastis, terminara hoy de completar el segundo escalón de su organigrama, parece que, salvo sorpresa de última hora, lo único que llevará a la mesa del Consejo de Ministros serán los nombres del secretario de Estado para la Unión Europea y el llamado Reper, esto es, el representante permanente de España ante la UE, que era el cargo que él mismo ocupaba con anterioridad.

Desde que fuera elegido, el único paso que ha dado el nuevo ministro ha sido confirmar como director de gabinete a la persona que tenía su antecesor, José Manuel García-Margallo. Se trata de Juan José Buitrago de Benito. Estos días ha consultado con el ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, y con el responsable de gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas. Uno, gran conocedor de la política europea a la que ha dedicado más de treinta años y, el otro, diplomático de carrera que lleva el peso de las relaciones internacionales de Moncloa, antes en el PP y también en FAES, asesoran al ministro para que desenrede la madeja en la que parece haberse enredado.

Precisamente, contra la versión de que Margallo pidió a Rajoy que no eligiera a Méndez Vigo como su sustituto en Asuntos Exteriores, parece que, realmente a quien quiso vetar fue a Moragas, con el que no tuvo buenas relaciones durante su mandato. No se sabe si ese veto fue o no efectivo, aunque lo cierto es que el jefe del Ejecutivo ofreció dos ministerios a su director de Gabinete y ninguno de los dos era el de Exteriores, precisamente el único que hubiera aceptado.

Entre la pugna diplomáticos-políticos y un organigrama que se le hace escaso, Dastis mantiene un perfil político muy bajo mientras Margallo continúa paseándose por los platós para hablar bien de política internacional o del luctuoso hecho que ha conmocionado al PP: el fallecimiento de la ex alcaldesa de Valencia Rita Barberá. Es verdad que el actual titular de Exteriores pasa por ser hombre afable pero muy, muy, discreto, que no va a proporcionar grandes titulares a la prensa, además de un técnico más que un político, pero en el Gobierno y en el PP no deja de sorprender la parálisis del Ministerio, sobre todo en un momento en que se necesita «vender» que España vuelve a pintar en el mundo, en general y en Europa, en particular.

Dastis llevará hoy al Consejo el secretario de estado de la UE y el Reper

Dastis acudió el pasado día 14 a su primera reunión de ministros de Exteriores de la UE para tratar, entre otras cosas, sobre le triunfo de Donald Trump en Estados Unidos. Mantuvo en Bruselas una reunión bilateral con su homólogo británico, Boris Johnson, pero en lugar de hablar sobre Gibraltar, que era el gran caballo de batalla de Margallo en las relaciones con el Reino Unido, trataron sobre Siria, Rusia y el Brexit. Nada que ver, ni en la forma ni en el fondo, con el anterior ministro, aunque siga tirando de los miembros de su equipo.

Lo más probable es que Dastis mantenga al actual secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Eguidazu, «que, a fin de cuentas fue su jefe mientras Dastis era Reper», afirman fuentes gubernamentales y que para la representación permanente de España en la UE elija entre la terna formada por Juan de Arísteguí, que era su «segundo» en el Reper en calidad de embajador adjunto; Jorge Toledo, hombre Moncloa próximo a Moragas, o Alejandro Abellán, director de de coordinación de asuntos generales de la UE.

De momento, seguirán en funciones el secretario de Estado de Exteriores, Ignacio Ybañez, y el de Cooperación y para Iberoamérica, Jesús Manuel Gracia.