Pedro Sánchez reaparecerá este sábado en Valencia, casi dos meses después de su dimisión como secretario general del PSOE, y tras anunciar que recorrería España en su coche para recabar los apoyos necesarios para presentarse a las primarias. El lugar elegido es Valencia, donde mantendrá un encuentro con militantes en Xirivella y una posterior cena en Sueca.

Estará arropado por los diputados críticos Odón Elorza, Zaida Cantera y Sofía Hernanz, además del dirigente de la corriente Izquierda Socialista, José Antonio Pérez Tapias; el secretario general del PSOE de Valencia, José Luis Ábalos, y varios alcaldes, entre ellos, el del pueblo granadino de Jun, José Antonio Rodríguez.

En estas semanas de silencio, Sánchez ha desaparecido de la vida del PSOE. A pesar de sus mensajes en las redes sociales, su figura y su mensaje se han ido diluyendo como los barones predecían que ocurriría. El empuje inicial mostrado en la entrevista que dio en La Sexta se ha ido desvaneciendo hasta el punto de que su equipo ya ni trabaja en la revisión de las firmas necesarias para convocar un congreso federal del PSOE inmediato.

Dirigentes cercanos a Pedro Sánchez dudan de su empuje

Mientras tanto, Susana Díaz ha iniciado una gira institucional para rehabilitar su imagen y actúa como la secretaria general del PSOE de facto, al ser su voz frente al Gobierno de Mariano Rajoy y al tomar las riendas personalmente de problemas internos como las relaciones con el PSC.

En este contexto, hasta dirigentes socialistas cercanos a Pedro Sánchez dudan de que finalmente dé la batalla frente a la baronesa andaluza. En este sentido, el acto del sábado será crucial para adivinar los apoyos reales con los que cuenta entre la militancia y su estado de ánimo. Si ‘pincha’, muchos lo dan por acabado.

La Gestora socialista y el PSOE andaluz son conscientes de esa circunstancia. Por eso han optado por ignorar a Pedro Sánchez. Esa estrategia de ‘ninguneo’ se completa con una contraprogramación de actos el mismo día de su reaparición. Se lanza el mensaje así de que el PSOE sigue funcionando con normalidad sin él.

Exhibición del PSOE de Sevilla

Para esa escenificación, Susana Díaz ha contado con dos de sus fieles: Verónica Pérez, secretaria general de Sevilla, que en su día se autoproclamó «máxima autoridad del PSOE», y Mario Jiménez, portavoz de la Gestora. El lugar elegido también es significativo: Sevilla, la provincia donde el PSOE obtiene los mejores resultados electorales de toda España. Probablemente, el acto de ambos concite a más militantes que el de Sánchez en Valencia. Se evidenciaría así, una vez más, el poderío orgánico de la baronesa andaluza frente a la soledad del ex diputado.

Por si fuera poco, el ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero será galardonado este sábado en Toledo por su lucha por la igualdad de la mujer con uno de los Premios Violeta que otorgan las Juventudes Socialistas de España (JSE). Zapatero, uno de los principales apoyos de Susana Díaz, recibirá el premio de manos del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.

Con esta coincidencia de actos y de voces socialistas el mismo día se pretende paliar el efecto mediático de la reaparición de Sánchez. El ex dirigente madrileño ha optado por un perfil bajo después de la controversia que generaron sus declaraciones en el programa Salvados. Su objetivo es restarse protagonismo personal para presentar un proyecto colectivo, basado en la militancia, para modernizar y renovar el PSOE.

En su intervención,  expondrá la necesidad de definir un marco de política territorial; de establecer una política de alianzas por la izquierda; un partido abierto a la militancia a la que se le pueda consultar con más asiduidad; mayor participación de los afiliados en la vida del partido; una limitación de mandatos y exigir cualidades de mérito y capacidad al confeccionar las listas del partido, según explicaron a Europa Press fuentes cercanas Sánchez.

 

«No es el inicio de una campaña», recalcaban las citadas fuentes, quienes precisaban que Pedro Sánchez está esperando a que se celebre el próximo Comité Federal del PSOE para decidir qué dirección tomar. Por el momento, precisan, no está en disposición de presentarse a nada porque no hay nada convocado. Algunos de sus colaboradores explican que no ha desvelado claramente aún sus intenciones.