«No tengo nada que decir. Él sabrá lo que quiere hacer». Con estas palabras ha despachado a Pedro Sánchez el presidente de la Gestora del PSOE, Javier Fernández, que no ha querido pronunciarse sobre el llamamiento del ex secretario general para que se convoque cuanto antes el Congreso Federal del partido. «Vuestro tiempo ha terminado», llegó a advertir Sánchez en su reaparición pública el sábado en Valencia. «El mandato de la Gestora acabará cuando haya un Congreso», ha respondido Fernández, que sigue sin poner fecha aproximada al cónclave.

El dirigente asturiano también se ha negado a valorar si la Presidencia de la Junta de Andalucía es compatible con la Secretaría General, como ha defendido Susana Díaz, y ha dado por hecho que en las primarias habrá más de una candidatura para dirigir el partido.

La Gestora retrasa el Congreso por la agenda social y la negociación con el Gobierno

Por su parte, la presidenta andaluza mantiene su hoja de ruta y volverá a hacer una exhibición de poderío orgánico el 16 de diciembre, en un gran acto con José Luis Rodríguez Zapatero en Jaén. Tras dejarse ver con Felipe González y Alfredo Pérez Rubalcaba, Díaz quiere exhibir también el apoyo del ex presidente socialista. La excusa será la celebración del décimo aniversario de la Ley de Dependencia para dar un mitin que sirva de lanzamiento de su candidatura. Por un lado, se declara así heredera de las políticas sociales de Zapatero. Por el otro, volverá a demostrar el músculo orgánico de la federación andaluza, que superará a los mil asistentes al acto de Pedro Sánchez en Xirivella.

La agenda de la presidenta, que utiliza la plataforma institucional para su campaña interna, continúa el 16 y 17 de diciembre con la reunión del Comité Mediterráneo de la Internacional Socialista en Málaga, y el 28 de febrero, día de Andalucía, cuando celebrará otro gran evento. En el del año pasado, Díaz borró de la historia oficial del socialismo andaluz a sus antecesores Manuel Chaves y José Antonio Griñán, a los que no invitó al acto.

La dirección del PSOE mantiene su estrategia de ignorar al ex dirigente del partido con la esperanza de que su liderazgo se diluya. Por este motivo se retrasa la celebración de las primarias que deben elegir al próximo secretario general, y que no se prevén hasta junio. Preguntado al respecto, Fernández ha justificado la continuidad de la Gestora, en vez de dar paso a un nuevo liderazgo, por dos motivos: porque el partido encara ahora su «agenda social» en vez de la cuestión interna, y porque está «muy centrado» en la actividad parlamentaria.

Negociación con el Gobierno

En concreto, el PSOE negocia con el Gobierno el techo de gasto del Estado y las comunidades, a cuya aprobación podría contribuir, según ha admitido Fernández. Esa decisión podría volver a romper el grupo parlamentario, a tenor de las advertencias de Sánchez sobre su rechazo a que el PSOE sostenga la política económica del PP.

Tras reunirse con los responsables de UGT y CCOO, José Álvarez e Ignacio Fernández Toxo, Fernández ha anunciado que el PSOE participará en las movilizaciones sindicales de diciembre, y que forman parte de su nueva «agenda social».