La decisión de la Comisión de Garantías de Podemos para que Ramón Espinar no tenga que dejar ninguno de sus tres cargos ha caído como un jarro de agua fría en un amplio sector del partido. La Comisión tumba así la propuesta de ‘una persona, dos cargos’ que defendió Adelante Podemos, la candidatura de Rita Maestre, cuyos documentos organizativos fueron elegidos por los militantes. Una decisión tomada por la Comisión de Garantías de la que algunos de sus miembros, paradójicamente, se enteraron a través de los medios de comunicación.

La presidenta convocó una Comisión de Deliberación, formada por tres personas

Este órgano estatal, compuesto por una mayoría afín a Pablo Iglesias -en la misma línea que Espinar- y presidido por Gloria Elizo, fue convocado de forma extraordinaria y dictó la resolución sin el conocimiento de más de la mitad de sus componentes, según ha podido saber El Independiente. La Comisión, destinada a velar por que se cumplan los mínimos democráticos en la organización, estaba conformada originariamente por diez miembros, de los que tres dimitieron por discrepancias con su funcionamiento. Sin embargo, en la toma de esta decisión sólo participaron tres de sus miembros y algunos de ellos conocieron la resolución este jueves «por la prensa», sin que fueran informados por el órgano al que pertenecen, según fuentes próximas a la Comisión.

La presidenta del órgano convocó una Comisión de Deliberación formada por tres personas, una circunstancia que aunque va conforme al reglamento ha sido duramente criticada por la importancia del debate. «Es una cuestión de este calado, en la que se decide si se respeta lo que han pedido los inscritos, y hubiera sido deseable llevarla al pleno con todos los miembros, y no sólo con tres personas», denuncian desde el partido.

Piden explicaciones al secretario de organización, Pablo Echenique

«La decisión se ha tomado sin que sea nada público, en una reunión extraordinaria y a espaldas de resto del órgano», señalan. Una praxis que, denuncian, «mata la voluntad de los inscritos en Madrid». «En cuanto se pide más democracia interna, que ha sido lo votado, lo paran». En este sentido, piden explicaciones al secretario de Organización del partido, el oficialista Pablo Echenique, quien pidió la resolución de la Comisión de Garantías: «Él tiene competencias en la organización y no ha manifestado nada», lamentan. Además, esta petición se produjo a instancias del propio Espinar que tras ser elegido se resistió a dejar uno de sus tres cargos -senador, diputado autonómico y secretario general- y apeló a este órgano para «acatar lo que decida».

Destacan la rapidez de actuación en el caso de Madrid frente al retraso en otros conflictos territoriales

Los errejonistas madrileños lamentan la falta de voluntad del nuevo secretario general para respetar lo elegido por los inscritos y denuncian la discrecionalidad de la Comisión de Garantías, un órgano estatal compuesto por una mayoría oficialista que, a su juicio, sólo ha actuado con diligencia en el caso de las primarias en Madrid, frente a la «inactividad» o la «poca eficiencia» que ha presentado en los dos últimos años, y más -apuntan- cuando tiene «cientos» de resoluciones pendientes de otras organizaciones territoriales. Así, califican esta resolución como una «decisión burocrática» con interés «de parte», «frente a la democracia interna» de respetar la voluntad de los inscritos.

Garantías asume la tesis  de Espinar

La resolución final de la Comisión de Garantías tumba varias de las propuestas votadas por los inscritos, y cumple las previsiones de los errejonistas de Madrid, que hace unas semanas advertían de que Espinar buscaría «encajar» sus propios documentos y aplicar el rodillo en la organización. Si la primera decisión del Comité de Garantías cumplió con el segunda de estas advertencias, imponiendo un sistema de 80-20 -en lugar del método proporcional salido de las urnas-, la segunda de las decisiones de este Comité cumple el primero de los temores: que la secretaría general elegida tome «a su medida» las reglas establecidas por primarias.

Espinar justificaba su resistencia a dejar el cargo en que para ser senador tenía que ser diputado

Según la resolución emitida por ese órgano el pasado 21 de noviembre, recogida por Europa Press, la justificación para que Espinar continúe como senador es que el cargo que desempeña en el Senado es por designación autonómica, lo que exige que sea también diputado de la Asamblea de Madrid. Es por esto que, señala la resolución, la condición de senador y de diputado no se pueden entender «como cargos diferenciados». Esta fue la tesis defendida por el propio Espinar cuando, en un primer momento, se resistió a dejar ninguno de sus puestos, alegando que era un «dos por uno».

Sin embargo, sí existía la posibilidad de que dejara de ser senador, sin que eso afectara a su escaño de diputado en la Asamblea de Madrid. La poca disposición a abandonar su sillón en el Senado, sostienen fuentes críticas del partido, radicaría en su interés por acaparar visibilidad. Si bien Espinar no acude con frecuencia a la Cámara Alta, su condición de senador sí le permite acudir como invitado al Hemiciclo del Congreso de los Diputados, un privilegio que ha aprovechado en los últimos meses, especialmente durante la campaña de primarias. En la sesión de investidura de Mariano Rajoy, el propio Espinar también acudió como invitado y acabó siendo uno de los protagonistas de la bronca que tuvo lugar en la Cámara, donde acabó llamando «sinvergüenzas» a los diputados de Ciudadanos.

Maestre y Errejón critican la decisión

En las últimas horas se han multiplicado las voces disconformes con esta decisión. Entre ellas, destaca la de la propia Rita Maestre, que diseñó los documentos elegidos en la primera fase de primarias. En un mensaje en Twitter, denunciaba los hechos: «Respetar la democracia interna es respetar los documentos. Que la democracia no rompa el espíritu de lo votado por la mayoría», argumentaba.

En la misma dirección se  expresaba el secretario político de Podemos, Iñigo Errejón: «Me parece bueno que si se le pide a la gente que vote, esas posiciones sean respetadas y que si los ciudadanos votaron en una dirección, esa dirección sea respetada. Eso es lo saludable», señalaba, en declaraciones a La Sexta.

Los componentes de la candidatura Adelante Podemos han denunciado en las redes su malestar con la decisión. Así, el diputado de la Asamblea de Madrid Miguel Ardanuy era uno de los que se pronunciaba con más contundencia:»Todo mi rechazo ante los dictámenes partidarios que acaban con las decisiones democráticas de las bases de Podemos». En este sentido, añadía: «Si iban a denegar las decisiones que no les gustaran se decía antes y nos ahorrábamos la democracia y la ilusión».

«Que el órgano legal de un partido pase por encima de donde reside la soberanía, es síntoma de mala salud democrática», resumía Marcos Martínez Roma, miembro de la dirección estatal del partido. En el mismo sentido se expresaba Emilio Delgado, diputado autonómico de Podemos: «Mala noticia, en Madrid hubo un debate intenso en el que la inmensa mayoría de inscritos aprobaron lo que tumba el Comité de Garantías», señalaba.

En un mensaje en su canal de Telegram, el director del Instituto 25M de Podemos Jorge Lago reconocía que le resultaba «cada vez más difícil entender» los acontecimientos sucedidos «últimamente». Uno de los puntos que criticaba es que «acabamos recurriendo a supuestas leyes -resumía- para no cumplir a rajatabla la voluntad democrática expresada por los inscritos».

La respuesta a las críticas por parte de Ramón Espinar ha llegado también a través de las redes. «Trabajar por la gente, respetar la democracia también cuando no has ganado», comienza su mensaje; «Que Podemos hable más de propuestas y menos de sí mismo».