El equipo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, no descarta un horizonte de convocatoria electoral en caso de que la gobernabilidad se convierta en un calvario bien a cuenta de la diputada Elena González-Moñux, -de baja médica por depresión tras denunciar por coacciones, amenazas y acoso laboral al portavoz de su partido, Enrique Ossorio-, o de los casos de posibles imputaciones de miembros de su grupo parlamentario que se van conociendo . González-Moñux no ha abandonado el PP e, incluso, ha hecho llegar que será «leal» al mismo», pero la más que previsible larga ausencia de su escaño deja al tándem PP-Ciudadanos sin el diputado de la mayoría absoluta y hace temer que no puedan salir adelante los presupuestos autonómicos, que llegarán a la Cámara regional entre febrero y marzo del próximo año.

Fuentes del entorno de Cifuentes admiten que en el actual escenario, «no podemos descartar nada», incluida la disolución anticipada, así como que la presidenta «no va intentar mantenerse en el puesto a cualquier precio». Y es que la gobernabilidad se ha convertido en una carrera de obstáculos no tanto por las exigencias de su pacto con la formación de Albert Rivera como por los problemas internos. «El Grupo es una bomba de relojería», afirman muy gráficamente los mismos medios, que no descartan que «vayan surgiendo más casos» de corrupción entre una generación política coetánea de Gürtel y de la Púnica.

A Cifuentes se le abren frentes por todos los lados: García-Moñux, María José Aguado, David Pérez…

Y es que esa no es la única herencia «envenenada» que ha recibido Cifuentes de una lista electoral que ella no elaboró y que atribuyen a la anterior líder del PP regional, Esperanza Aguirre. También están pendientes de que el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata decida sobre una posible imputación de otra diputada, en este caso, María José Aguado, por presunta vinculación con la Gürtel en Arganda del Rey. En principio parece que la cosa no va a ir más lejos, pero, en caso de que acabara siendo investigada en el seno de esta instrucción «dejará el acta de parlamentaria, tal y como todos se han comprometido» y, además, forma parte de su acuerdo con Ciudadanos que los imputados serán apartados.

Suma de dimisiones

Ya tuvo que dimitir el ex alcalde de Móstoles y diputado, Daniel Ortiz, en su caso por presuntos vínculos con la red Púnica. Más tarde Cifuentes se llevó por delante a otro regidor municipal, el de Colmenar Viejo, Miguel Ángel Santamaría, al que cesó como asesor de la CAM en asuntos taurinos y sobre el que pesaba la sospecha de más de 15 licencias urbanísticas dudosas. Del mismo modo actuó contra Carlos López Jimeno, que fuera director general de Industria, Energía y Minas de la Comunidad de Madrid, después de que su nombre apareciera en la investigación de la Púnica, aunque los dos últimos nombramientos no se pueden atribuir a Aguirre.

Sí lo fue la inclusión del ex alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, en la lista a la Comunidad. El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco tiene en su poder un informe de la Guardia Civil sobre su presunta conexión también con la Púnica.

En todo caso, lo de González-Moñux es de otra naturaleza «y si bien puedes justificar un adelanto electoral porque hay un imputado que no quiere dejar su acta y se va al Mixto, otra cosa es hacerlo por un problema de índole personal», admiten las fuentes populares consultadas, que todavía aspiran a que la diputada «reaccione, reflexione». Convocar elecciones no deja de ser un ejercicio de riesgo y aunque dan por descontado que «nosotros tenemos posibilidades en ver incrementada nuestra representación, no lo tenemos tan claro para Ciudadanos», formación con la que podrían dejar de sumar mayoría absoluta.

La Comunidad estudia una vía para que el voto de los diputados regionales no tenga porqué ser solo presencial y se pueda ejercer desde casa

Por lo pronto, estudian una vía para solventar casos como éstos, de modo que el voto no sea solo presencial y el parlamentario pueda ejercerlo desde su domicilio por causa de fuerza mayor, como es una baja por depresión, que suele alargarse en el tiempo. Tampoco parece descabellado que pueda producirse una prórroga presupuestaria que ni PP ni Ciudadanos quieren. Si a causa de una posible derrota presupuestaria Cifuentes decide convocar elecciones, los madrileños podría ir a las urnas entre abril y mayo del año que viene, conforme a lo que establece el artículo 8.2 del estatuto de autonomía.

Ciudadanos sube la presión

Ciudadanos, socio parlamentario del PP, exige a Cifuentes que «solucione un problema de orden interno» para garantizar la estabilidad «porque sería incomprensible decir a los madrileños que tienen que volver a votar por un supuesto caso de acoso». Pero no rebajan la presión sobre la presidenta autonómica a la que se le van abriendo frentes, todos ellos con nombres propios. Por si era poco con García-Moñux y María José Aguado, en la medida en que pueden hacer peligrar la mayoría absoluta que suman en el Parlamento regional, estalla el caso del alcalde de Alcorcón, David Pérez, y su opinión sobre lo que él llama «feministas radicales».

El ultimátum de Ignacio Aguado sobre el alcalde de Alcorcón ha revuelto a la presidenta autonómica

El cúmulo de improperios -las llamó “amargadas”, “rabiosas” y “frustradas”- es de antología. Cifuentes los rechazó pero el líder del partido naranja en Madrid, Ignacio Aguado, le ha dado un ultimátum para que a la vuelta de Navidades le aparte de su cargo. Ciudadanos, que ha exigido su dimisión, amenaza con una moción en el ayuntamiento. La presidenta regional replicó ayer a sus socios que “Ciudadanos sabrá lo que tiene hacer y yo también sé lo que tengo que hacer”, sin querer ir más allá.

Ya lo dijo la emergente Cifuentes en abril de 2015 cuando presentó la lista a la Comunidad de Madrid, que encabezaba: «La presidenta es Esperanza Aguirre y es lógico y natural que ella tenga mucho que decir, pero entiendo que como candidata debo de decir algo y no sería planteable que una la lista que voy a encabezar sea una lista en la que prácticamente no tenga participación», y prácticamente, no la tuvo.