Ciudadanos quiere ejercer de oposición al Gobierno, y ha encontrado un motivo para ponerse enfrente: el acuerdo entre PP y PSOE sobre los presupuestos. El líder de la formación, Albert Rivera, ha criticado la alianza económica en esta materia y ha afeado que los dos grandes partidos consensuaran el aumento de la partida fiscal. En una comparecencia tras su reunión con CCOO y UGT, Rivera se ha desmarcado del Ejecutivo, ha insistido en su posición opositora, y ha sacado pecho de no entrar al Gobierno de Rajoy, al que ha acusado de no ser “suficientemente ambicioso” en materia económica y laboral.

“No formamos parte del Gobierno porque somos más ambiciosos y porque queremos hacer una política fiscal distinta”, ha señalado el líder de Ciudadanos. “En vez de subir los recortes, queremos frenarlos”, ha afirmado Rivera, que ha sido contundente en su toma de posición: “No estamos de acuerdo con el acuerdo alcanzado entre PP y PSOE para subir los impuestos”, ha señalado, a la vez que ha anunciado que se desmarcará del decreto que aprobará el Ejecutivo con la abstención socialista en materia presupuestaria.

En este punto, ha instado al Gobierno a «frenar los recortes en Sanidad, Educación y Dependencia, acabar con los recortes a la clase media y obligar a las empresas a cumplir con el impuesto de sociedades». Así, Rivera ha vuelto a mencionar una de las banderas que defendió C’s y que se vio frustrada por los plantes del Ejecutivo: la revisión amnistía fiscal. Rivera ha remarcado su postura, a favor de recaudar los impuestos no recaudados en su día con esta revisión, en lugar de aumentar la partida impositiva en los próximos presupuestos: “Nosotros creemos que donde hay hueco es en las duplicidades y en la lucha contra el fraude”, ha remachado.

Sobre la reunión con las organizaciones sindicales y las movilizaciones convocadas para el 15 y 18 de este mes, Rivera ha recalcado que el papel de Ciudadanos es legislar desde el Parlamento, y en este se ha mostrado partidario de reformar el marco laboral: «Esperemos que el ministerio de Empleo mueva ficha y ponga encima de la mesa qué decide», en lo que sería un primer paso para la negociación entre Gobierno, partidos y sindicatos. Así, se ha desmarcado también de la propuesta socialista para derogar la Reforma Laboral y se ha mostrado contrario, puesto que sería «un parche» que no acabaría, a su juicio, con el principal problema que observa, el paro y la precariedad laboral.