Pablo Iglesias sigue adelante con su plan para acabar con el errejonismo en Podemos. El secretario general quiere seguir contando con su secretario político en el partido y en la dirección del grupo parlamentario, pero pretende restar poder interno a esta corriente, que discrepa de varios de sus postulados. Los errejonistas están en contra del viraje a la izquierda del partido y consideran que Podemos debe hacer un trabajo serio de oposición en el Congreso, frente al activismo en las calles que defiende Iglesias.

Para lograrlo, Iglesias, a través de su secretario de Organización, Pablo Echenique, ha presentado este miércoles su propuesta sobre el sistema de votación en el congreso del partido, Vistalegre II, que se celebrará en febrero. Según esta fórmula, que se votará por la militancia del 18 al 20, los documentos políticos deberán estar vinculados a la presentación de una candidatura a secretario general y/o a una lista al Consejo Ciudadano Estatal (la ejecutiva).

Hasta ahora, Errejón ha defendido lo contrario, ya que quiere defender su proyecto político, consistente en la transversalidad, sin enfrentarse a Iglesias por el liderazgo del partido. Dada la popularidad del secretario general entre las bases, como se ha demostrado en las últimas primarias, los errejonistas consideran que tienen pocas posibilidades de ganar ese referéndum.

Con el sistema de votación vinculada, el secretario político sólo tiene dos opciones: presentar una lista propia al Consejo Ciudadano, que encabezaría él mismo, o negociar un armisticio con Iglesias para integrarse en su candidatura. En ambos casos, el errejonismo pierde.

Si Errejón alcanza un acuerdo con el secretario general apenas copará una decena de puestos en el Consejo Ciudadano

En el primer congreso de Vistalegre, el uso de listas planchas hizo que el oficialismo se hiciera con el cien por cien del Consejo Ciudadano, en el que no obtuvo representación la candidatura crítica de Teresa Rodríguez y Pablo Echenique. Errejón controlaba el aparato del partido gracias al secretario de Organización, Sergio Pascual, por lo que todavía ostenta la mayoría en el Consejo Ciudadano. Ése es, precisamente, el motivo de que Iglesias recurra a consultas a la militancia cada vez que debe tomar una decisión trascendental. Se salta así a su propia ejecutiva, aún controlada por Errejón.

Para acabar con esta situación, Iglesias pone ahora a Errejón entre la espada y la pared. Si alcanza un acuerdo con el secretario general, como viene instando el líder de Podemos y su secretario de Organización, apenas copará una decena de puestos en el Consejo Ciudadano. Si, por el contrario, planta cara con una lista alternativa, podría obtener un resultado similar, ya que las votaciones abiertas y desbloqueadas hacen que los militantes se decanten por las caras más conocidas, las que más salen en los medios de comunicación, y ésas son el círculo de confianza de Iglesias.

En rueda de prensa, Echenique ha defendido la integración de todas las corrientes en una candidatura. Ha asegurado que ésa es la voluntad de Iglesias y que el pablismo, como corriente, «no existe», frente a sectores como el errejonismo o el anticapitalismo. «Yo le llamaría podemismo«, ha dicho.

Un sistema de votación que merma a los errejonistas

La última propuesta de Iglesias de cara a Vistalegre II también ha sido interpretada como un intento de arrinconar a los errejonistas en los órganos del partido. Pablo Echenique, secretario de organización, ha dado a conocer este miércoles el diseño que propone el equipo de Iglesias para elegir a los miembros del Consejo Ciudadano Estatal, el órgano de dirección de Podemos. El sistema, que ha sido bautizado como «DesBorda» premia a las candidaturas que lleguen a acuerdos. Esto ha levantado suspicacias y ha sido interpretado como una forma de forzar a Anticapitalistas a pactar con el pablismo, una alianza que ya se dio en Madrid y que podría volver a repetirse a nivel estatal.

El efecto embudo premia a la mayoría y a la minoría pero merma al sector de Errejón

En rueda de prensa en al sede central de Podemos, Echenique ha explicado la propuesta que defenderá Iglesias en la consulta ciudadana del 18, 19 y 20 de diciembre para elegir el diseño de la Asamblea Ciudadana. Aunque el mecanismo es parecido al sistema de votación Borda – por el que el votante expresa varias preferencias y, en función del orden de las preferencias, se dan más o menos puntos a los candidatos-, Echenique ha introducido algunas modificaciones como corrección del sistema para, según ha defendido, hacerlo más proporcional. Así, contempla otorgar más escaños en la dirección a aquellas candidaturas que se fusionen y a las propuestas minoritarias.

El sector errejonista cree, en cambio, que estos cambios llevan a un sistema mayoritario encubierto porque provocan un efecto embudo que premia a los de arriba, a quienes se unen y tienen más apoyos, y a los de abajo, que están en minoría. Las candidaturas que queden en puestos medios se verán perjudicadas por este sistema, algo que tiene consecuencias directas en las alianzas. y que añade presión a Izquierda Anticapitalista. A un día de que acabe el plazo de negociación entre distintas corrientes, el grupo liderado por Miguel Urbán se vería obligado a pactar. En caso de no hacerlo y acabar presentando una lista propia, quedaría abocado a ser la tercera fuerza y cargaría con los perjuicios, en términos de proporcionalidad, de este efecto sándwich.