El secretario político de Podemos, Iñigo Errejón, no claudica en su defensa de «más democracia» para Vistalegre II pese a la carta abierta que le ha dirigido este lunes Pablo Iglesias. En ella, el secretario general del partido volvía a defender la votación conjunta de candidaturas y documentos en el máximo órgano del partido; una defensa que no ha movido los argumentos de su número dos, que ha vuelto a pedir una votación separada, con reflexión política primero, y luego una elección de los protagonistas.

«Cuando te dirigen una carta así, cuando te la dirige un amigo y tu secretario general, tú contestas», se ha excusado Errejón, que ha afeado que Iglesias desvelara en esa carta lo que consideraba privado. «El propio Pablo reconoce que hay muchas cosas en la carta que nos decimos a menudo, y yo soy más pudoroso y estoy más acostumbrado a que esas cosas nos las digamos en privado», ha bromeado, a la vez que ha llamado a la prudencia en estos llamamientos en los medios. «Tenemos que tener cuidado de que esto no se convierta en una discusión privada entre dos dirigentes. Nuestros adversarios quieren un Podemos que se encierre en su ombligo», ha señalado.

No podemos opacar la reflexión política», defiende Errejón

En este punto, Errejón ha hecho hincapié en que no se trata de una discusión de dos, y ha dejado entrever que no es él únicamente, sino miles de inscritos en Podemos los que avalan su propuesta, que cristalizó en el manifiesto Recuperar la ilusión. El número dos ha sido más claro que nunca en su afirmación, y ha defendido que es necesario «un debate de altura» sobre el rumbo a seguir y el modelo organizativo para evitar «encerrarnos en nosotros mismos». «Estamos de acuerdo en no convertir esto en una telenovela privada, ni siquiera una de género epistolar hermoso entre dos amigos, pero es importante anteponer el proyecto y discutir hacia afuera». Errejón ha abogado «por un modelo organizativo más plural, más desconcentrado, más proporcional, que permita más integración y deliberación», y ha argumentado que «eso se consigue teniendo una discusión política y después sobre los compañeros». «No podemos opacar la reflexión política», ha remarcado.

No descarta un acuerdo con Iglesias

«¿Si esas diferencias son insalvables, descarta situarse frente a Iglesias en Vistalegre II?», fue la pregunta del periodista, en los pasillos del Congreso. En su respuesta, Errejón no respondió si llegaría a batirse frente a Iglesias en caso de unir las caras y los programas en votación, pero sí abrió la puerta a un entendimiento entre ambos dirigentes. «La discusión es cómo vamos a ser un instrumento mejor para aquella gente que se ha sentido defraudada sienta que tiene un instrumento con el que ha recuperado la soberanía. Lo que descarto es que esas diferencias sean insalvables», ha comenzado.

Errejón se ha mostrado ‘convencido’ de que puede haber acuerdo, ‘pero no de cartón piedra’

«Iglesias me está haciendo una invitación y yo estoy encantado de aceptarla», ha añadido después, tras ser preguntado sobre el posible acuerdo. «En modo alguno se descarta un acuerdo previo pero para eso tiene que estar la premisa de que cada uno ponga con honestidad sus ideas encima de la mesa sobre qué modelo organizativo y rumbo político queremos y después veamos», ha insistido, cuidándose de separar estos dos ámbitos en su intervención. Así, se ha mostrado «convencido» de que puede haber acuerdo; «pero no de cartón piedra, sino en base a ideas, a un modelo organizativo y en base a un modelo para ganar».

Para este acuerdo, Errejón ha citado como elemento irrenunciable la transversalidad, como forma de llegar a los votantes de otros partidos, y no sólo los ya inscritos. También ha mencionado como idea imprescindible el «seguir pensando en Podemos» como «un instrumento no para resistir sino para ganar». Esta afirmación tiene una segunda lectura. La resistencia y la vuelta a las trincheras que ha experimentado Pablo Iglesias ha sido vista como un viraje a dinámicas de la vieja izquierda. Frente a ello, Errejón reclama una formación nueva y más ambiciosa que los partidos hasta ahora existentes, como IU o el PCE.

El secretario político ha aprovechado también para responder a compañeros de filas, como Pablo Echenique, que aseguró que elegir una dirección y unos documentos por separado sería como gobernar con el programa de otro partido: «La diferencia está en que nosotros somos compañeros. Es verdad que tenemos diferencias, pero no son antagónicas, son entre compañeros», ha insistido. En este sentido, ha recordado la trayectoria del partido, y ha defendido la prevalencia de las discusiones separadas: «Siempre miramos primero hacia dónde caminábamos y después cómo se hacía esa ruta, estamos diciendo que se haga lo mismo». Así, ha defendido que es la mejor opción para un Podemos «más fuerte y ganador».