Las tres jornadas de declaración en el juicio de Gürtel del ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, han dado para mucho. En el plano político, en el judicial…pero también en el retórico. Bárcenas, a veces crecido, a veces sumido en la contradicción, ha dejado muchas perlas. Estas son las más destacadas:

  • El PP tenía «una contabilidad extracontable».  Cuestionado por la Caja B del partido del que fue tesorero, Luis Bárcenas tuvo que retorcer el lenguaje hasta sus mismos límites para ofrecer una explicación. La «contabilidad extracontable» es un concepto que quedó sin definir, pero con el que despachó los famosos papeles de Bárcenas y las anotaciones en sucio de aportaciones y presuntos sobresueldos.
  • «Rajoy dio la orden de prescindir de Correa». El ex tesorero popular enterró pronto la opción de tirar de la manta en la Audiencia Nacional. Trató casi siempre de salvar la imagen del partido y señaló al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el encargado de decapitar el poder de Francisco Correa dentro del partido. Según el relato de Bárcenas, Rajoy se enteró de las actividades de Correa a través del empresario Joaquín Molpeceres, y ordenó dejar de contratar con él tras una reunión a la que asistieron Ángel Acebes y el ex tesorero Álvaro Lapuerta, excluido del juicio por su delicado estado de salud mental.
  • Las cuentas en Suiza «eran como un fondo de pensiones fuera de España». Bárcenas definió así las multimillonarias cuentas que mantuvo durante años en Suiza, a espaldas del fisco y de su propia familia. En su declaración ante el juez, el gerente las equiparó con una suerte de plan para su jubilación, del que desgranó pormenorizadamente el origen durante tres sesiones.
  • «El dinero que ingresaba en Suiza lo recibía en Suiza». Dentro de ese relato, Bárcenas explicó que, entre el año 2003 y 2008, ingresó unos ocho millones de euros en sus cuentas en el país helvético, «2,5 por transferencia y el resto en efectivo». Aun así, aseguró que jamás trasladó dinero desde España, por lo que los otros 5,5 millones debió recibirlos allí.
  • «Gané siete millones con la OPA de Endesa. Tenía información, percepciones y sentido común». Para llegar a amasar una fortuna superior a los 40 millones de euros, Bárcenas aseguró que ganó dinero con operaciones de todo tipo: vendió un aserradero en Costa Rica, triunfó en el mercado inmobiliario paraguayo y se movió con soltura en la compraventa de obras de arte. Pero por encima de todo, se hizo de oro con la OPA de Endesa, de la que aseguró que tenía «información». ¿Privilegiada?
  • «Del limón se aprovecha prácticamente todo. Es un mundo que me apasiona y me divierte». Bárcenas ha asegurado también que durante una época ganó hasta 100.000 dólares mensuales por asesorar a una finca limonera, propiedad de la familia del ex tesorero popular Ángel Sanchís, que vendía su producción a Mercadona. No escatimó en detalles sobre su pasión por la mencionada fruta, algunos bastante técnicos, como la obtención de pectinas a partir de la cáscara. La fiscal, Concepción Sabadell, insistió sin embargo en que esta actividad no iba más allá del blanqueo de parte de los fondos que ocultaba en Suiza.
  • «Yo no tengo gastos». Así de fácil. Luis Bárcenas, ante el juez, declaró no tener gastos personales, por lo que su capacidad de ahorro era espectacular.
  • «Mi esposa no conocía las cuentas fuera de España. Nunca se lo comenté». Sin embargo, ese ahorro se producía a espaldas de su familia y de su propia mujer, a la que asegura que nunca informó de la existencia de sus millonarias cuentas en el extranjero. No obstante, Rosalía sí firmaba algunos documentos, pero, según el ex tesorero, sólo «los que yo le pasaba».
  • «Yo a la compra iba poco. Ella se encargaba de la casa». Durante su declaración, el acusado ha insistido en separar a su mujer de su actividad. «Yo con mi mujer no hablaba de negocios y de temas empresariales», «ella se encargaba de la casa»… Bárcenas ha llegado a admitir que, en las declaraciones de la renta, «yo ponía su nombre y hacía un churro para la firma».
  • Para la última sesión, y casi para última hora, Bárcenas se reservó un lamento: «Se me ha estigmatizado como el hombre de los 48 millones de euros»