Florentino Villabona se dispone a prestar el último servicio en su exitosa carrera profesional. El comisario asturiano asume el cargo de Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional con un encargo concreto del ministro del Interior: hacer limpieza, acabar con la guerra interna que se viene librando en el cuerpo en los últimos años y poner los cimientos de una nueva etapa, sin traiciones que pongan en riesgo investigaciones judiciales ni espionajes en despachos oficiales.

De hecho, según las fuentes consultadas por este periódico, en los planes iniciales de Villabona no figuraba presentarse al procedimiento convocado el pasado 11 de enero por el director general de la Policía, Germán López Iglesias, para cubrir el puesto que de forma interina ha venido ocupando el subdirector general de Recursos Humanos -Antonio Rodríguez- desde que Eugenio Pino se jubiló a finales del pasado mes de junio y al que aspiraban otros 35 comisarios principales.

Villabona tiene menos de diez meses para ejecutar el plan encomendado por el ministro. El próximo 23 de noviembre cumplirá los 65 años y pasará necesariamente a la jubilación, lo que obligará al titular de Interior a nombrar un nuevo número dos en la Policía. El nuevo DAO se ha comprometido a “dejar el terreno aún más llano” a quien le suceda antes de que acabe el año.

Las disputas entre mandos y el escándalo del espionaje han empañado la imagen del cuerpo

“Es el policía más preparado para afrontar el reto que tiene ante sí”, ha destacado este martes el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, durante el acto de toma de posesión. “Representa el modelo para alcanzar una política de seguridad nacional de la concordia”, ha añadido el ministro, al tiempo que ha subrayado que el flamante DAO “ha pisado mucha calle en importantes operativos” y “sabe a la perfección lo que significa resolver problemas de los ciudadanos”.

Con el nombramiento del hasta ahora comisario general de Seguridad Ciudadana, Zoido completa la profunda renovación que ha acometido desde que asumió el cargo el pasado 4 de noviembre y con la que trata de marcar distancias con la etapa anterior, marcada por la guerra de comisarios y el escándalo del espionaje al propio ministro en su despacho oficial, sin una explicación oficial siete meses después. El ministro ha sustituido al secretario de Estado de Seguridad, a los directores generales de la Policía y de la Guardia Civil y ha nombrado nuevos jefes operativos en ambos cuerpos. El contador de su gestión se pone a cero.

“El nuevo DAO sabrá mantener a la Policía en el rumbo que exigen los españoles, el que no se aleja ni un milímetro de la línea de prestigio que le ha llevado a estar a la cabeza de las instituciones mejor valoradas por los ciudadanos. Estoy convencido de que sabrás mantener firme el timón”, ha proclamado Zoido, que ha destacado la “dedicación” y la “profesionalidad” demostradas por el comisario Antonio Rodríguez en los siete meses en que ha ejercido el cargo de forma interina y ha justificado la tardanza en la elección en el hecho de que la trascendencia del puesto desaconseja que se tome una decisión “a la ligera”.

Recuperar la confianza del Poder Judicial, uno de los objetivos estratégicos del nuevo DAO

El comisario principal Florentino Villabona escala al último peldaño de responsabilidad en su exitosa carrera profesional en unos momentos en los que la imagen del cuerpo se ha visto claramente empañada por la polémica derivada de las disputas entre mandos, por las investigaciones de algunos casos judiciales de corrupción y por el fiasco de la fallida operación contra el yihadismo en Madrid de diciembre, después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz pusiera en libertad la pasada semana a los dos supuestos yihadistas que fueron detenidos.

El nuevo DAO tiene claro el camino a recorrer. En su primer discurso, en el que ha trazado cuáles serán sus “líneas esenciales”, Villabona ha dejado claro que uno de sus objetivos prioritarios será la “necesaria recuperación de la confianza de las distintas instituciones del Poder Judicial”, al tiempo que ha asegurado que “desde el primer momento se trabajará con rigor y profesionalidad” para acabar con las polémicas de “los dos últimos años”.

De forma velada, también Zoido se ha referido al polémico dispositivo policial contra el yihadismo desarrollado a finales de año y ha lanzado un mensaje: “Siempre estamos expuestos a que en una de ellas se desvanezcan los indicios que la motivaron, pero afortunadamente el Estado de Derecho actúa con la misma eficacia que la Policía para garantizar la seguridad de los ciudadanos”.

Zoido dice que, en una investigación, siempre se está expuesto a que se “desvanezcan los indicios”

Estas palabras se producen en vísperas de que la Dirección de la Policía resuelva el procedimiento reservado que puso en marcha después de que el juez Pedraz pusiera en libertad sin cargos a los supuestos yihadistas y que ha puesto bajo el foco la actuación de la Brigada de Información de la Policía de Madrid, la unidad que llevó a cabo las pesquisas y que solicitó las detenciones y registros ante el riesgo de que pudieran cometer un atentado en plenas fiestas navideñas.

Al acto de toma de posesión de Villabona como nuevo Director Adjunto Operativo han asistido el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto; los directores generales de la Policía Nacional y la Guardia Civil, Germán López Iglesias y José Manuel Holgado, respectivamente; el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, y la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Concepción Dancausa, entre otros.