Susana Díaz se siente «en condiciones» de llevar al PSOE a una victoria en las próximas elecciones generales. Así lo ha dejado ver este martes en Huelva, durante la inauguración de una Casa del Pueblo.

La baronesa socialista se ha puesto como ejemplo de cómo ganar elecciones. Ha recordado que José Antonio Griñán perdió los comicios autonómicos en 2012 y dejó un partido «enfrentado y dividido». No obstante, en 2015, con ella como candidata y secretaria general del PSOE-A, su partido «unido y con fortaleza» volvió a vencer al PP en la comunidad.

Cuando pusimos el orgullo por delante volvimos a ganar», asegura

«En el momento en que pusimos el orgullo por delante y volvimos a sacar nuestros valores a la calle todos juntos, la gente nos devolvió la confianza y volvimos a ganar las elecciones. Por eso estamos en condiciones de volver a hacerlo en España», ha asegurado durante su intervención ante militantes onubenses.

La presidenta andaluza, que todavía no ha anunciado formalmente su candidatura, también ha confrontado, sin nombrarlos, con los otros dos aspirantes a las primarias socialistas: Patxi López y Pedro Sánchez. Ambos defienden un proyecto de izquierdas, mientras que Díaz presenta como gran baza la maquinaria electoral andaluza. «No estamos aquí para ser los primeros de la izquierda sino para ganar», ha asegurado.

Díaz ha defendido el trabajo de la Gestora socialista y especialmente el de su portavoz, el onubense Mario Jiménez, «en un momento importante para nuestro partido, porque vamos a constuir el PSOE que queremos para gobernar España». Ha destacado las «muchas horas de trabajo entre tanto ruido» que está dedicando la Gestora para que los socialistas reflexionen sobre servicios públicos, el mercado laboral o la formación que necesita el país.

«Y en eso, los socialistas andaluces tenemos que ayudar para que el PSOE  vuelva a ser el partido ganador, no el primero de la izquierda, sino para ganar elecciones», como ella hizo en 2015 en Andalucía en un contexto similar al que sufre el partido en la actualidad: tras una derrota electoral y con el PSOE roto.

«El PSOE es mucho PSOE», ha reiterado, antes de sacar pecho de la ligera mejora electoral que muestra el barómetro del CIS de enero. «Es normal, es el único partido que en estos meses, en cien días de desgobierno de Rajoy, se ha dedicado a la gente. Al frente en el Congreso de los Diputados, los 85 diputados socialistas no son del PSOE, sino de los ciudadanos», ha sentenciado.

En este sentido, ha reprochado a Podemos sus críticas al PSOE. Ha abogado por tener un partido «desacomplejado», que sepa reconocer sus errores, pero que también «ponga en valor» sus logros, especialmente los conseguidos por los dos presidentes socialistas, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero.

«Que no venga nadie, sobre todo los ‘ex’, como los ex comunistas, a decirnos lo que hemos hecho mal. Es verdad, algunas cosas se han hecho mal, pero ¿qué habéis hecho vosotros? ¿Qué habéis aportado vosotros a la historia de España?», ha cuestionado.