«Sin ruidos ni líos». Esa fue la consigna que Mariano Rajoy dio a su coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, para manejar los congresos regionales y provinciales que vienen ahora, en cascada. Pero la realidad desmiente los deseos presidenciales. Habrá pugna, habrá «lío», en no pocos territorios dado que el partido, tras la debacle electoral de 2015, tiene que renovar sus equipos directivos. Salvo en Galicia, que ya celebró la cita congresual, donde fue reelegido Alberto Núñez Feijóo, la «pax popular» se va a tornar en afilados cuchillos.

Génova quiere cerrar cuanto antes todos los cónclaves por entender que «no se puede tener el partido abierto en canal», lo que siempre genera, aducen fuentes populares, «tensiones internas». Y hay otros dos motivos de fondo, a saber, engrasar la maquinaria electoral para abordar con las mayores garantías de éxito posible el reto de intentar recuperar los gobiernos locales y autonómicos en las elecciones de mayo de 2019 y, en segundo lugar, tener al partido preparado por si hay que convocar, otra vez, a los españoles a unas legislativas antes de que se agote la presente legislatura.

Madrid: fin a doce años de ‘aguirrismo’

Celebra congreso los días 17, 18 y 19 de marzo, en pleno Puente de San José, lo que ha sido duramente criticado por el aguirrismo. A fin de cuentas, la gestora madrileña tan solo se limitó a elegir uno de los tres fines de semana que propuso la dirección nacional del partido «y pensamos que cuanto antes acabáramos con la interinidad de la Ejecutiva, mejor», señalan fuentes de esa misma comisión gestora que se constituyó tras la «deserción» de Esperanza Aguirre. Cristina Cifuentes, que, como Julio César, ya ha cruzado el puente del río, aspira al liderazgo de los populares madrileños. Tiene un adversario, Luis Asúa, presidente del PP en el distrito de Chamberí, aunque no parece constituir una amenaza real para la presidenta de la Comunidad de Madrid.

El más que previsible triunfo de ésta pondrá fin a doce años de aguirrismo en el PP de Madrid, desde que Esperanza Aguirre desembarcara en la primera planta de Génova un 27 de noviembre de 2004 poniendo fin a la bicefalia que siempre se ensayó en la región. De hecho, era el único territorio en que el candidato a la Comunidad, Alberto Ruiz-Gallardón, no era el presidente del partido, cargo que recaía en el actual presidente del Senado, Pío García Escudero. Era la única manera de conseguir la paz entre las distintas familias madrileñas, donde también tenía un fuerte ascendente el hoy caído Rodrigo Rato.

Valencia: romper con la corrupción

Isabel Bonig cogerá el testigo del dimisionario Alberto Fabra, que dejó la presidencia del partido tras la pérdida de la mayoría absoluta que le desalojó del gobierno autonómico. La valenciana, al igual que Cifuentes, ha organizado un congreso en que cada militante podrá ser compromisario y ejercer su derecho al voto en las dos vueltas. También se parecen en que tienen un competidor. En el caso de Valencia, aspira a la presidencia del partido quien fuera líder de Nuevas Generaciones en la región José Luis Bayo. A fin de cuentas vale con tan solo 90 avales para ser precandidato en la primera vuelta. En todo caso, el plazo de presentación de candidaturas está abierto hasta el día 28 de este mes, aunque lo previsible es que no aumente el número de aspirantes.

Desde que accedió a la presidencia del partido, en una junta directiva regional celebrada en julio de 2005, su objetivo ha sido romper con la herencia recibida de un partido minado por los casos de corrupción y las acusaciones de financiación ilegal. El momento más complicado para ella fue la imputación del equipo municipal de Valencia en el curso de la investigación de caso Taula, que acabó con Rita Barberá fuera del partido. Bonig hubiera sido mucho más dura que Génova a la hora de aplicar medidas disciplinarias.

En Madrid, Valencia, Baleares, Canarias, Cantabria, La Rioja y Asturias se presentarán más de dos candidatos

Baleares: el regreso de Bauzá

A celebrar los días 24, 25 y 26 de marzo en Baleares no podía faltar una pléyade de candidatos regañados entre ellos. José Ramón Bauzá, que dejó la presidencia del partido en 2015 y ahora quiere volver, sabe mucho de eso. Llegó al liderazgo regional del partido tras la dimisión de Rosa Estarás, en 2009, y en 2010 organizó un congreso asambleario con el que rompió moldes. Entonces se midió con otro aspirante a la presidencia, Carlos Delgado, y esta vez, todo apunta a que volverán a concurrir más de uno.

Bauzá ha formalizado su candidatura. Se espera que en breve lo hagan un ex consejero del gobierno balear, Biel Company, además del ex alcalde de Montuïri, Jaume Bauçà, y la ex diputada Aina Aguiló. El plazo se cierra el próximo jueves. La decisión de Bauzá pilló al partido en la región por sorpresa y creó un indisimulado malestar sobre todo en el entorno del que partía como favorito, Company. No está claro cómo se solventará el enfrentamiento.

Canarias: los cuatro «sucesores» de Soria

La dirección del PP canario se quedo huérfana tras la marcha de José Manuel Soria, obligado a dimitir por faltar a a verdad sobre su presencia empresarial en paraísos fiscales. Dejó el ministerio de Industria, el escaño de diputado nacional y la presidencia regional del partido. Desde entonces, le ha sustituido Asier Antona y lo que parecía que iba a ser un paseo triunfal para él se ha convertido, como en Baleares en una batalla entre cuatro candidaturas. Además de Antona, se presentarán al congreso regional Cristina Tavío, Enrique Hernández Bento y Juan José Cardona, salvo que decidan en el último momento hacer frente común contra él.

La cita de los días 17, 18 y 19 de marzo viene precedida de no pocos encontronazos contra el candidato de Génova. Maillo apenas tiene tiempo para pacificar el territorio y conseguir ese congreso «sin lío ni ruidos» que le ha pedido Rajoy. Fuentes del PP atribuyen tamaña cantidad de congresos con más de un aspirante a que «la gente del partido se está comenzando a mover, a querer participar», para disgusto de la dirección nacional, a la que se le van abriendo frentes por todos los lados.

Cantabria: contraataque de la «número dos»

En Cantabria van a ser previsiblemente dos los aspirantes a la presidencia regional del partido, su actual líder, Ignacio Diego, y la secretaria general de la formación, María José Sáenz de Buruaga, que fue también vicepresidenta del gobierno autonómico con Diego en la anterior legislatura. Toda una sorpresa para Génova que esperaba una cita más tranquila en esta Comunidad.

No hay todavía un aspirante claro al liderazgo regional en Murcia, Navarra y Castilla y León.

No han faltado las acusaciones de «traición» contra Sáenz de Buruaga en una organización que acusa los efectos de la pérdida del poder autonómico, donde vuelve a «reinar» Miguel Ángel Revilla. Precisamente este viernes por la tarde, María Dolores de Cospedal optó por no delegar en Maillo y reunirse con ambos para intentar pacificar el partido e impedir el «choque de trenes» el próximo 25 de marzo.

Asturias: Pocos y mal avenidos

Asturias no termina de cerrar sus heridas internas, casi un clásico en una dirección cuyos enfrentamientos han acabado alguna vez ante los tribunales. Pues sí, también aquí se irá a un congreso regional de confrontación con nada menos que tres aspirantes: su actual presidenta, Mercedes Fernández; la ex diputada y presidenta de los populares de Avilés, Carmen Rodríguez Maniega, y el vicesecretario de Presidencia y Relaciones Institucionales del PP asturiano, Pablo Álvarez Pichel, que se autodefine como una suerte de «tercera vía».

Como en el resto de España, necesitarán de 90 avales para ser precandidatos y presentarse a la primera vuelta. En caso de que uno de ellos saque más del 5o% de los votos, gane en la mitad de las circunscripciones en que se divide cada organización territorial y disfrute de quince puntos de diferencia con respecto al segundo «clasificado», no se iría a una segunda votación, pero hasta ese momento, todos podrán hacer campaña.

La Rioja: Un valor en alza

De los más tardíos, junto con el de Castilla y León y Valencia, La Rioja también vaticina confrontación. Tras la marcha de Pedro Sanz, en parte empujado por el pacto con Ciudadanos, pero también por sus escasos deseos de depender de apoyos parlamentarios externos tras una sucesión de mayoría absolutas, fue sustituido en la presidencia del gobierno de La Rioja por José Ignacio Ceniceros. Éste aspira a hacerse también con las riendas del partido aunque todo apunta a que tendrá una adversaria no menor: la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra. Valor en alza, reelegida para el comité ejecutivo nacional del PP en el congreso del pasado fin de semana, se le considera en la órbita de Soraya Sáenz de Santamaría.

Dudas y certezas

En el resto de los congresos regionales hay certezas y dudas, pero, de momento, no se sabe de duelos al sol. Cinco de las certezas son Castilla-La Mancha, salvo giro sorpresivo de guión, Andalucía, Cataluña, País Vasco y Extremadura. Que María Dolores de Cospedal deje de ser líder de los populares catellanomanchegos depende en exclusiva de ella, y no parece que pase por su cabeza abandonar este cargo, que le asegura base territorial y una más que posible candidatura a la presidencia de la Junta en 2019. Tampoco tendrá contestación interna el andaluz Juan Manuel Moreno. El plazo de candidatura no se cierra hasta este martes pero, de momento, no ha salido nadie, ni siquiera un outsider, para disputarle el puesto.

Cospedal, Moreno Bonilla, Alonso, García Albiol y Monago no tendrán adversario

Si hubo dudas en Cataluña, éstas están absolutamente despejadas. Xavier García Albiol irá a su primer congreso sin adversarios y con el apoyo de Génova. En este caso, la disputa está residenciada en su secretario general. Se anuncia «un perfil de consenso», que supere la guerra interna de familias, sobre todo en el ámbito provincial. Por su parte, Alfonso Alonso también será «investido» sin oponentes líder de los populares vascos. Su nombre fue recurrente en el periodo precongresual del XVIII congreso del PP como una figura a recuperar para la política nacional, pero Rajoy ha optado por mantenerle en un territorio donde los populares necesitan recuperar terreno. En lo que afecta al extremeño José Manuel Monago ya ha anunciado su intención de presentarse , de momento, también en solitario.

Las dudas aterrizan sobre Castilla y León, Murcia, Navarra y Aragón. Hasta el próximo viernes, que se reúne la junta directiva regional del PP castellanoleonés, Juan Vicente Herrera no desvelará si se presenta de nuevo a la reelección para la presidencia del partido. Si decide continuar, no tendrá adversarios. En caso contrario, se habla de Alfonso Fernández Mañueco, del alcalde de León Antonio Silván y hasta de Pablo Casado, aunque su continuidad como vicesecretario en Génova cercena estas especulaciones.

El dudoso horizonte judicial puede enturbiar la candidatura del murciano Pedro Antonio Sánchez, como sustituto del actual eurodiputado Ramón Luis Valcárcel. En Navarra lo más probable es que no siga Pablo Zalba, elegido presidente del Instituto de Crédito Oficial, mientras que en Aragón, todo apunta a que Luisa Fernanda Rudi, que no ha querido señalar sucesor, pase el testigo al alcalde de Tarazona y ex presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Luis María Beamonte.