La Gestora socialista respalda la negociación paralela abierta por el Gobierno con la Generalitat catalana «a todos los niveles», desvelada por el delegado del Ejecutivo en la comunidad, Enric Millo, el domingo en la televisión. Según explicó, los contactos, negados por la Generalitat, buscan una solución al conflicto planteado por la intención de convocar un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

«Si la Generalitat tiene una vía que no pase por la autodeterminación, estaríamos de acuerdo con que se hablara», ha asegurado este lunes el presidente de la Gestora socialista, Javier Fernández, en Ferraz. El dirigente socialista ha recordado que su partido defiende su «tercera vía», consistente en «federalizar el Estado con una reforma constitucional».

Fernández ha precisado que el presidente del Gobierno no le ha comunicado «nada» sobre esa negociación, y ha mostrado su confianza en que lo haga si sigue adelante. Antes de reunirse con Gianni Pittella, presidente del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, el presidente de la Gestora ha mostrado su satisfacción por el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el PSC para mantener sus relaciones de hermandad.

Fernández guarda silencio sobre los «protocandidatos»

El dirigente socialista se ha negado a responder cualquier cuestión relacionada con los «protocandidatos, precandidatos o militantes que dicen que van a ser candidatos» a secretario general, así como las revelaciones de Jordi Sevilla sobre la gestión de la abstención del PSOE en la investidura de Mariano Rajoy que pronto saldrán a la luz en su próximo libro.

Tampoco ha querido ir más allá a la hora de valorar el «sobresfuerzo» que tendrá que hacer Susana Díaz para compatibilizar el cargo con la Presidencia de la Junta, como pretende la baronesa andaluza, a pesar de que ha reconocido sus dificultades para «estar en dos sitios», al frente del Principado de Asturias y de la Gestora.

Fernández se ha remitido a Mario Jiménez, responsable de Organización de la dirección socialista, para evaluar si los plazos establecidos para la celebración de las primarias son demasiado largos, dando lugar a una campaña de cuatro o cinco meses, así como para los posibles cambios en los Estatutos que se decidan en el congreso federal.

Admite su cuota de responsabilidad en el «derrocamiento» de Sánchez

El dirigente socialista tampoco ha querido revelar su opinión personal -«aunque reconozco que la tengo y creo que usted la conoce»- sobre la propuesta de Patxi López para que sólo las bases del partido puedan destituir al secretario general. «Sobre derrocar en el órgano en el que lo hemos hecho, reconozco que tengo opiniones pero no lo voy a dar», ha asegurado, asumiendo su parte de responsabilidad en la operación de derribo a Pedro Sánchez el pasado 1 de octubre en un Comité Federal.