Fernando Puig de la Bellacasa, subdirector general de Deporte Profesional y Control Financiero del Consejo Superior de Deportes (CSD), dejará su puesto el próximo mes de abril después de que se formalice su nombramiento como consejero de Educación de la Embajada de España en París. La salida del responsable de la revisión de las auditorías y de las cuentas de las federaciones deportivas en el organismo estatal se producirá en plena investigación judicial a José Luis Sáez por presuntas irregularidades económicas en su etapa como mandamás del baloncesto español y menos de cinco meses después de la llegada de José Ramón Lete a la presidencia del CSD en sustitución de Miguel Cardenal.

Fuentes del CSD confirmaron a El Independiente la inminente marcha de Puig de la Bellacasa, que asumió la subdirección general de Deporte Profesional y Control Financiero en enero de 2012 tras alcanzar Cardenal la presidencia del organismo dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Hasta entonces, este alto funcionario perteneciente al cuerpo superior de administradores civiles del Estado ocupaba la secretaría general de Relaciones Institucionales y Coordinación del Ministerio de Fomento, cuando al frente de este este departamento se encontraba el socialista José Blanco.

Fernando Puig de la Bellacasa volverá así a ejercer como funcionario español en París, donde fue destinado en 1995 como director de la Oficina Española de Turismo (OET). Esa etapa duró cinco años, regresando a Madrid en 2000 para asumir la dirección del Palacio de Congresos -primero- y posteriormente la Subsecretaría de Sanidad y Consumo (2004-2007) y la Secretaría de Estado de Cooperación Territorial del Ministerio de Administraciones Públicas (2007-2009).

Puig de la Bellacasa será nombrado el mes que viene consejero de Educación de la Embajada de España en París

El subdirector general de Deporte Profesional y Control Financiero del CSD -el único directivo que depende orgánicamente del presidente y no del director general- tiene entre sus funciones las de inspección y revisión de las auditorías y cuentas de las federaciones deportivas, así como el control del dinero de los clubes de fútbol con la Liga.

Puig de la Bellacasa fue el directivo del CSD al que el presidente de la Federación Catalana y entonces secretario del Comité de Auditoría y Control de la Federación Española de Baloncesto (FEB), Joan Fa, envió el 23 de noviembre de 2015 el dosier con las facturas y correos electrónicos que acreditaban el uso presuntamente indebido de fondos federativos por parte de José Luis Sáez, al imputar gastos particulares y de su familia al presupuesto de la FEB. El Comité de Auditoría de la Federación respondía así al requerimiento de documentación que le formuló Cardenal a Fa en la reunión mantenida 17 días antes para informarle de las presuntas irregularidades y a la que se desplazó a Madrid acompañado por Xavier García Albiol, líder del PP catalán.

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La reacción de Miguel Cardenal ante aquella denuncia fue ordenar la realización de una auditoría complementaria a las cuentas de la FEB, cuyas conclusiones fueron determinantes para que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) acordara por unanimidad el pasado 14 de julio -cinco días después de las elecciones en las que Jorge Garbajosa se proclamó presidente de la Federación al imponerse a los otros dos candidatos en liza y casi tres meses después de que el auditor terminara su informe- poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía General del Estado al apreciar que la conducta de Sáez podría tener trascendencia penal.

Fuentes del antiguo Comité de Auditoría han reconocido a este diario su decepción ante la actuación de Cardenal en este asunto, al considerar que los hechos descritos en el dosier que les remitieron a finales de 2015 eran lo suficientemente graves como para que hubiera acudido directamente al Ministerio Público. Los denunciantes se quejan de que nunca más volvieron a tener noticias del máximo órgano de gestión del deporte español y que se sintieron «desamparados».

El auditor de las cuentas de la FEB venía avisando en sus informes desde 2013 del descontrol en los gastos de Sáez

Hasta entonces, el CSD nunca había adoptado ninguna medida contra la FEB, pese a que el auditor ordinario de las cuentas de la Federación Española de Baloncesto venía alertando desde el año 2013 del descontrol en los gastos de José Luis Sáez, al no haber encontrado evidencias de «una autorización previa por terceras personas personas» ajenas al presidente. La corrección de esta debilidad fue una de las recomendaciones detalladas por el auditor tanto en el informe correspondiente al ejercicio 2013 como al de 2014.

«(…) los gastos incurridos por el Presidente de la Federación no requieren de autorización previa para la realización del gasto, ni se comprueba que exista una fìscalización a posteriori en cuanto a la finalidad del gasto, personas que intervienen en el mismo (sobre todo gastos de restauración) y, en la mayoría de los casos, es el Presidente el que justifica el gasto y lo autoriza, no existiendo una adecuada segregación de funciones, tal y como se recoge en el manual de procedimientos, en el que se indica que ninguna persona puede intervenir en todas las fases de una transacción,
estableciéndose un sistema de autorización de operaciones donde se fijará quién o quiénes deben autorizar con su firma, en función de su cuantía, cada una de las operaciones que realice la Federación (,..)», exponía el técnico en la carta de recomendaciones de la auditoría de cuentas anuales de 2014, emitida el 25 de mayo de 2015.

Como publicó El Mundo el 18 de diciembre de 2015, los gastos de Sáez y la anotación del auditor al respecto fue uno de los puntos abordados en la reunión que el Comité de Auditoría y Control de la FEB mantuvo el 26 de mayo de 2015 con el entonces secretario general-director económico de la Federación y hoy imputado en el caso Sáez, Luis Giménez, al que pidieron explicaciones por este particular. Según las fuentes consultadas, Giménez respondió que los gastos los controlaba otro directivo pero sin aportar nombres. Los integrantes de dicho órgano federativo se negaron a firmar el acta de aquella sesión al no recoger las explicaciones del número dos de la FEB.

Investigación judicial

Entre otras conclusiones, la auditoría complementaria puso de manifiesto que José Luis Sáez imputó a la Federación gastos generados por su familia por importe de al menos 11.220 euros y otros sin aparente relación con el desempeño del cargo, que la FEB costeó los gastos de manutención, estancia y desplazamiento del mandamás al tiempo que le abonaba dietas y una «falta de rigor» en la documentación de los gastos: no se aportaba la justificación de su necesidad y finalidad. El auditor no pasó por alto que Sáez se negó a reunirse con él y que la Federación no aportó la documentación soporte correspondiente a los ejercicios anteriores a 2011, años en los que tuvieron lugar gran parte de los hechos denunciados.

Como viene informando El Independiente, el Juzgado de Instrucción 36 de Madrid investiga al antecesor de Garbajosa en la FEB por la posible comisión de hasta siete delitos: malversación de caudales públicos, apropiación indebida, administración desleal, falsedad documental, delito fiscal, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. También han sido llamados al procedimiento otros dos ex directivos -Luis Giménez y el anterior responsable de Eventos, Francisco Barranco- y a la Federación Española de Baloncesto como persona jurídica.