En caso de celebrarse elecciones en la Región de Murcia, el PP podría perder el gobierno autonómico, no sólo porque vería rebajada su representación, sino también porque la aritmética electoral haría que la suma con Ciudadanos no diera para conservar el poder. Estos son los principales datos de un sondeo interno que manejan los populares, guardado bajo siete llaves, y que fundamenta la resistencia de Génova a ir a una nueva consulta.

El sondeo, tal y como ha podido saber El Independiente de fuentes del PP de Murcia, vaticina una pérdida de entre dos y tres diputados a los populares. De esta disminución de apoyos electorales se beneficiaría Ciudadanos, pero solo en parte. Y es que la formación liderada por Albert Rivera sólo arañaría un asiento más, “como mucho”, en la Cámara autonómica murciana. La gran sorpresa sería la presencia de Izquierda Unida, que podría conseguir dos escaños una vez rompiera la barrera del 3 por ciento del voto, el mínimo exigido para conseguir representación parlamentaria tras la reforma de la ley electoral murciana de julio de 2015. Anteriormente ese mínimo era del 5 por ciento, motivo por el cual no entró entonces en la Cámara autonómica puesto que solo consiguió el 4.81 por ciento del voto.

El PP perdería entre dos y tres escaños; Ciudadanos ganaría, como mucho, uno

Aunque la extrapolación de estos datos permitirían pensar que es posible una suma PP-Ciudadanos que conserve la mayoría absoluta, los populares temen una tendencia a la baja en una campaña que estaría marcada por la corrupción, lo que Génova no quiere. Así, según el sondeo interno de los populares al que este medio ha tenido acceso, Pedro Antonio Sánchez pasaría de sus actuales 22 diputados a una horquilla de entre 19 y 20, Ciudadanos, a lo sumo, conseguiría uno más, de 4 a 5.

PSOE y Podemos se quedarían como están, esto es, 13 diputados autonómicos los socialistas y 6 los podemitas. IU se beneficiaría también del hecho de que Murcia, tras la reforma pactada por Ciudadanos, PSOE y Podemos, ha pasado de tener cinco circunscripciones electorales -a pesar de ser uniprovincial- a una, por lo que no se pierde ningún voto al no haber reparto de restos. Estos cambios les abren la puerta para obtener hasta dos escaños, en un Parlamento mucho más fragmentado que antaño, y el regreso a una Cámara donde ya tuvieron representación.

La gran sorpresa sería el regreso de Izquierda Unida a quien beneficia la reforma electoral de 2015

Si se coge la cifra menor de la horquilla, populares y “naranjas” sumarían los 23 escaños de la mayoría absoluta (ahora son 26), en un parlamento compuesto de 45 asientos. Todo un ejercicio de riesgo para el PP que ha visto con profundo malestar la última maniobra de Ciudadanos de Murcia. Éstos, adelantándose a la fecha límite del plazo que habían dado a Pedro Antonio Sánchez para que presentara su dimisión, el próximo lunes, han anunciado su intención de promover una moción de censura “instrumental” para convocar elecciones. Se trata de meter presión a la caldera de los populares que, hoy por hoy, parecen dispuestos a resistir aún a riesgo de ir a una consulta que les puede hacer perder el poder. Génova no tiene previsto, hoy por hoy, hacer ningún movimiento.

El propio Sánchez explicó ayer a Espejo Público de Antena 3 que el lunes acudirán al Tribunal Superior de Justicia de la Región cuatro peritos que ratificarán una serie de informes “que dicen que no hay ilícito penal en la cuestión que se está investigando”, que es la tesis que ha venido defendiendo. Tras acusar a sus socios parlamentarios de intentar arañar votos, ha agregado que “si alguien quiere ser serio y ser justo, debe esperar a que la Justicia opine”, para enredarse después en una elucubración sobre el término imputado que, a su juicio, solo se es “cuando se abre el juicio oral, cuando se encausa”.

A pesar de la presión de la formación de Rivera, Génova no hará, de momento, ningún movimiento

Para poder presentar la moción, Ciudadanos necesita de un mínimo tres votos más, hasta sumar el 15 por ciento de diputados, según establece el artículo 163.2 del reglamento de la Cámara de la Región de Murcia. Significa que debe ser respaldada por la firma de, al menos, siete parlamentarios.  Una vez admitida y debatida, requiere, cómo poco, de 23 votos para que prospere. Ello obliga a Ciudadanos, PSOE y Podemos a unir sus fuerzas puesto que el PP se quedó tan sólo a un escaño de conservar la mayoría absoluta. La formación que lidera Albert Rivera insiste en que no negociará nada con los podemitas, y dejará a su criterio unirse o no con el único objetivo de convocar elecciones.