El PNV y el Gobierno vasco han comenzado a justificar su apoyo a las cuentas de Mariano Rajoy. La formación nacionalista es consciente de que las críticas por respaldar a un Ejecutivo cuya formación está asolada por casos de corrupción pueden llegarle incluso desde sus propios votantes. Por ahora las críticas más duras le han caído desde formaciones como Podemos y EH Bildu. Esta mañana el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha asegurado que apoyar los presupuestos de 2017 no supone en ningún caso “blanquear” al PP: “Esto no es un blanqueo de nadie, quien tenga que responder ante la sociedad y los tribunales por causas de corrupción tendrá que seguir haciéndolo”, ha asegurado.

El portavoz del Gobierno de Iñigo Urkullu ha recordado que las negociaciones presupuestarias se mueven en un plano “político-institucional” que nada tiene que ver con comportamientos contrarios a la ley cometidos por determinados cargos del PP. “Nosotros tenemos una responsabilidad de la que no podemos abdicar, gobierne quien gobierne en Madrid, a nuestro interlocutor no lo hemos puestos nosotros», ha afirmado esta mañana.

Será positivo para el diseño de las políticas públicas y nos dotará de estabilidad financiera. Generará confianza, propiciará inversiones y empleo»

Erkoreka ha reconocido que la actual situación política era “una ocasión que no podíamos desaprovechar” para encauzar una cuestión esencial para el autogobierno vasco. Actualmente las desavenencias en torno al pago en concepto de Cupo –la financiación vasca de las competencias que el Estado ejerce en Euskadi- acumulaban unas diferencias de casi 1.600 millones de euros. En el proyecto de presupuestos de 2017 el Gobierno de Rajoy ya rebajó la cuantificación del Cupo que se le reclamaba al País Vasco hasta los 1.202 millones de euros, si bien el Gobierno vasco aún reducía más lo que entendía que debía pagar, hasta dejarlo en 850 millones de euros.

«En definitiva, más dinero para Euskadi»

Con el acuerdo, cuya letra pequeña la dará a conocer esta mañana el consejero de Hacienda vasco, Pedro Azpiazu, la situación financiera y de estabilidad económica de la economía vasca quedará beneficiada. Así al menos lo ha vuelto a subrayar hoy Erkoreka en declaraciones a la radio pública vasca, en las que ha señalado que el acuerdo en torno al Cupo supondrá un balón de oxígeno muy relevante: “Será positivo para el diseño de las políticas públicas y nos dotará de estabilidad financiera. Una estabilidad que a su vez generará confianza, propiciará inversiones y generará empleo. En definitiva, más dinero para Euskadi y un escenario más claro”.

El acuerdo, que surtirá efecto mañana, cuando el Pleno de presupuestos que ha arrancado hoy vote las siete enmiendas a la totalidad que el PNV no presentó y finalmente tampoco apoyará, deberá plasmarse en una nueva Ley Quinquenal del Cupo. Previamente se convocará la Comisión Mixta del Concierto Económico, órgano bilateral que agrupa a ambos gobiernos, para formalizar el acuerdo financiero y aprobar inicialmente la Ley que debe fijar el marco de cálculo del Cupo para el próximo quinquenio, hasta 2021. La ley, en la que se fijarán con claridad los detalles de cálculo del Cupo, para evitar las desavenencias acumuladas los últimos diez años, deberá ser aprobado después en el Congreso.

Erkoreka ha asegurado que el acuerdo en ningún caso tendrá incidencia en la financiación autonómica del resto de comunidades autónomas. Ha recordado que el peso financiero de la Comunidad Autónoma Vasca es de apenas el 6,24%, “por tanto poco va a afectar al resto”, ha apuntado.