La Policía británica ha dejado de compartir información sobre el atentado de Mánchester con Estados Unidos después de que se produjeran varias filtraciones a la prensa norteamericana que podrían haber perjudicado las investigaciones, según ha podido saber la BBC.

Las fuentes consultadas por la cadena pública han explicado que la Policía de Mánchester está «furiosa» por el goteo de datos desde Estados Unidos, por lo que han decidido cesar los intercambios de información, aunque han confiado en poder reanudarlos pronto.

El nombre del terrorista de Mánchester, Salman Abedi, se publicó en la prensa estadounidense a pesar de que el Gobierno de Reino Unido dijo expresamente que quería mantenerlo en secreto hasta que la investigación estuviera más avanzada y The New York Times publicó el miércoles unas fotografías de piezas de la bomba usada en el atentado.

El atentado tuvo lugar el lunes por la noche cuando Abedi se inmoló en una de las salidas del Manchester Arena justo cuando la gente abandonaba el recinto tras el concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande. En total, 22 personas murieron y decenas resultaron heridas. De momento, hay ocho detenidos en Reino Unido, a los que se suman el padre y el hermano de Abedi, que han sido arrestados en la capital libia, Trípoli.

May, molesta con las filtraciones

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, trasladará a su homólogo estadounidense, Donald Trump, su preocupación por las filtraciones que se han producido a la prensa norteamericana sobre la investigación del atentado en Mánchester, durante la reunión que ambos mantendrán este jueves en Bruselas en el marco de la cumbre de la OTAN, según han revelado fuentes de Downing Street a los medios británicos.

De acuerdo con estas fuentes, las autoridades británicas están «furiosas» porque The New York Times publicó el miércoles unas fotografías de piezas de la bomba con la que se llevó a cabo el atentado, en la última de una serie de filtraciones que parecen proceder de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos y que podrían complicar la investigación.

«Se ha protestado a todos los niveles importantes entre las autoridades británicas y sus socias estadounidenses. Esto es inaceptable», ha dicho una fuente gubernamental. En la misma línea se ha expresado un portavoz policial: «valoramos enormemente la importante relación de confianza sobre Inteligencia que tenemos con nuestros socios en todo el mundo y, cuando esa confianza se viola, socava la relación y las investigaciones».

El malestar de Reino Unido se ha hecho público por boca del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, que ha explicado que, mientras las fuerzas de seguridad británicas han mantenido «una perspectiva cauta» para no «comprometer» las pesquisas, la información ha salido desde Estados Unidos. «No lo considero aceptable», dijo el miércoles en una entrevista con BBC.