El ex presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB) José Luis Sáez intenta apartar al juez que le investiga por la posible comisión de siete delitos cuestionando la imparcialidad en este procedimiento del magistrado Juan Antonio Toro por haber sido docente en la Universidad en la que ejercía como rector Rafael Cortés Elvira, ex presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD) y ex directivo de una empresa -Grupo Aegis- a la que alcanzan estas pesquisas.

Según ha podido confirmar El Independiente en fuentes jurídicas, la defensa de Sáez presentó a finales de la pasada semana un incidente de recusación contra el titular del Juzgado de Instrucción 36 de Madrid, que a finales del pasado mes de septiembre abrió diligencias previas contra el ex mandamás del baloncesto español a raíz de la querella interpuesta por el ex presidente de la Federación Española de Tenis José Luis Escañuela contra el entonces presidente del CSD, Miguel Cardenal. Escañuela adjuntó la denuncia que el Comité de Auditoría y Control de la FEB presentó a finales de 2015 ante el CSD por posible uso indebido de fondos del presidente, en un intento de acreditar el doble rasero que Cardenal habría seguido con Sáez -supuestamente más benévolo- y con él, al que llevó ante la Fiscalía Anticorrupción.

La Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), en su artículo 219, detalla hasta 16 posibles causas de abstención y, en su caso, de recusación. En su escrito, el abogado del ex presidente de la FEB aprecia indicios de la concurrencia del noveno motivo: “Amistad íntima o enemistad manifiesta con alguna de las partes”.

Sáez ve “amistad íntima” entre el instructor y un ex directivo de una empresa investigada en este caso

En su opinión, esa “amistad” procedería del hecho de que Toro fue docente en el departamento de Derecho Civil de la Universidad Camilo José Cela, de la que Cortés Elvira -presidente del CSD entre 1993 y 1996- fue rector entre 2003 y 2012. El juez ha suspendido las declaraciones que había señalado para este miércoles -entre ellas la del vicepresidente ejecutivo de la FEB, José Antonio Montero, en calidad de testigo- y ha dado tres días de plazo a las partes para que aleguen sobre la petición de recusación, antes de emitir un informe. Las fuentes consultadas dan por seguro que el instructor no se abstendrá, por lo que Saéz tendría que recurrir ante la Audiencia de Madrid para que una instancia superior resuelva este incidente.

Entre los imputados en el caso FEB figura Jesús García, director de servicios especializados de la multinacional Dentsu Aegis Network. Fue una filial de este grupo la contratada por la FEB en vísperas de la Copa del Mundo 2014 para la captación de patrocinadores. La investigación judicial  trata ahora de determinar por qué José Luis Sáez, “de forma unilateral y sin justificación alguna”, elevó del 10 al 12% la comisión que en enero de 2011 pactó con Aegis Media Iberia SLU por su labor de comercialización de activos vinculados a acontecimientos de excepcional interés público -el Mundial 2014- a través de su división Carat Sponsorschip. Fue en una adenda al contrato inicial firmada en marzo de 2012 en la que se añadió una nueva cláusula por la que se le confiaba el encargo “en régimen de exclusividad”.

El ex presidente de la FEB invoca otro argumento para que el instructor dé un paso al lado. Sáez reprocha que el juzgado diera supuestamente copia de las actuaciones a una parte que no está personada en el procedimiento: José Luis Escañuela. El ex mandamás del baloncesto también trae a colación el hecho de que Escañuela nombrara a Cortés Elvira presidente de honor de la Fundación del Tenis español en 2011.

El ex presidente de la FEB reprocha que el juzgado diera copia de las actuaciones a una parte que no está personada

Inicialmente, la investigación abierta contra Sáez y el ex secretario general y ex director económico de la FEB Luis Giménez trataba de determinar si éstos cometieron delitos de malversación de caudales públicos, administración desleal, apropiación indebida y falsedad documental a la vista de la auditoría encargada por el CSD tras la denuncia del Comité de Auditoría y Control y que concluyó que Sáez imputó gastos particulares a la FEB. Meses después, el juez Juan Antonio Toro amplió los cargos a blanqueo de capitales, pertenencia a grupo criminal y delito fiscal.

Los gastos personales que el ex presidente cargó a la Federación (su salida como Melchor en la Cabalgata de Reyes Magos de Sevilla de 2008, un ordenador, un móvil, el pago de un banquete tras recibir la Medalla de Sevilla…) es uno de los frentes de la investigación pero no el único. Como viene informando este diario, el instructor ha puesto la lupa a los ingresos millonarios que contabilizó la FEB con motivo de la celebración en 2014 de la Copa del Mundo a través de patrocinadores y mecenas. Según se detalla en la liquidación del campeonato, que consta en el sumario, la celebración de esta cita supuso unos ingresos de 44.411.783,59 euros y unos gastos de 41.352.445,80 euros, lo que arroja un superávit de 3.059.337,79 euros.

Los ingresos del Mundial 2014

El juez ya pidió meses atrás a la Federación que detallara en qué cuentas corrientes se registraron los ingresos relativos al Mundobasket 14 y desde cuál se transfirieron las aportaciones a la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) -con sede en la ciudad suiza de Mies- en cumplimiento de las obligaciones económicas establecidas en el manual de candidatura por la concesión del campeonato. Lo que se investiga es si la FEB comunicó a la Agencia Tributaria estas salidas de capital, de donde se derivaría la posible comisión de un delito de blanqueo de capitales.

En un auto fechado el pasado 22 de febrero, el Juzgado de Instrucción 36 de Madrid detalló que indagaba en el destino de más de 18,64 millones de euros -cantidad mayoritariamente relacionada con movimientos realizados con motivo de la celebración de la Copa del Mundo en 2014- ante la sospecha de que una parte de este dinero ha podido desaparecer. El instructor ha pedido el auxilio judicial de una técnico de la Agencia Tributaria.