Informe político del presidente de la Comisión Gestora, adopción de acuerdos en materia orgánica y cierre del mandato. Éste es el orden del día de la última reunión, este martes, de la dirección provisional del PSOE, que tomó las riendas del partido tras el derribo de su secretario general en el Comité Federal del 1 de octubre.

Tras casi ocho meses, los miembros de la Gestora terminan formalmente su mandato diez días antes del Congreso Federal del partido, que se celebrará el 17 y 18 de junio en Madrid. Ese fin de su labor ya se ha producido, de facto. Desde la derrota de Susana Díaz en las primarias del 21 de mayo, la Gestora declinó tomar cualquier decisión política y Ferraz se puso a disposición del flamante secretario general, Pedro Sánchez, cuyo equipo ya se ha instalado en la sede oficial.

No obstante, la nueva dirección de Pedro Sánchez no estará legalmente nombrada hasta que el partido apruebe a la nueva Ejecutiva federal, por lo que las competencias le siguen correspondiendo a la Gestora. A pesar del intento de convivencia hasta el Congreso, los dirigentes de la Gestora vuelven a sus ocupaciones territoriales: Mario Jiménez ejerce de nuevo de portavoz parlamentario de Susana Díaz y Laura Seara pasa más tiempo en Galicia.

«Aquí no queda nadie. Legalmente, la Gestora debe encargarse de toda la logística del Congreso, que es un asunto muy serio. Entendemos que ya no tome decisiones políticas, pero sí le corresponde la organización. Con lo larga que ha sido la Gestora, quitarle semana y media no tiene mucho sentido», aseguran fuentes del partido que echan de menos una interlocución en Ferraz.

Por su parte, la dirección provisional asegura que mantiene la misma presencia en la sede socialista que antes de las primarias. Su responsable de Organización, Mario Jiménez, pasó allí lunes, jueves y viernes de la semana pasada, mientras que el equipo de Laura Seara mantuvo su ritmo de trabajo «permanentemente de lunes a viernes». «La Gestora se ocupa de todo lo que le corresponde y que no la sido asumido por la oficina del secretario general», afirma.

Durante la reunión, que se celebrará a las 11 horas de este martes, Javier Fernández ofrecerá un balance de actuación de la dirección provisional en su informe político. Será su último discurso, tras el protagonismo adquirido como presidente del partido tras el «derrocamiento» -en sus propias palabras- de Pedro Sánchez. No tiene previsto intervenir en el Congreso Federal y no se presentará a la reelección como secretario general del PSOE de Asturias.

Entre los acuerdos orgánicos pendientes está ratificar los despidos del personal de confianza de la Gestora como el gerente, Gregorio Martínez, que ha decidido marcharse antes de la llegada oficial de Pedro Sánchez, según ha informado ElDiario.es.