El terrorismo yihadista supone el 60% de las causas que se tramitan en la Audiencia Nacional. Por ello, la fiscalía que ahora dirige Jesús Alonso ha pedido a la fiscalía general que amplíe la plantilla de los 17 fiscales actuales hasta los 21. Dolores Delgado, que ha sido nombrada coordinadora contra el terrorismo en esta fiscalía, explica que la persecución contra este tipo de terrorismo requiere mucho «trabajo porque las acusaciones tienen que ser muy minuciosas e ir al detalle».

Los 17 fiscales de plantilla no dan abasto con las causas que se tramitan en los seis juzgados de la Audiencia Nacional por lo que precisan un refuerzo de otros cuatro fiscales. Las últimas cifras sobre causas abiertas por temas de terrorismo yihadista alcanzan la cifra de casi 400 casos.

Los casos

En los juzgados están abiertas casi un centenar de causas en fase de investigación, es decir, no se ha detenido a ninguna persona, pero se tiene bajo control a varias a las que se somete a intervenciones telefónicas, controles en las redes sociales y seguimientos.

Otras 172 procesos se encuentran ya en una fase más avanzada porque ya se ha llevado a cabo las operaciones policiales. De estas causas, 32 han llegado ya a la fase de sumario y siete se tramitan en procedimiento abreviado porque los delitos que se investigan son menos graves. Por ello, unas 289 personas estén siendo investigadas por este tipo de terrorismo.

Asimismo, unas 122 personas están en prisión por estas causas a la espera de los juicios que son «muy complicados» porque el volumen de material que hay que analizar tras cada operación «es inmenso», según Delgado.

Abundante material

Esta fiscal explica, por ejemplo, que en el 2010 junto a la Guardia Civil tuvo que analizar más de 725.000 «productos informáticos» que se tradujeron en la condena de una red yihadista que usaba las redes para captar a nuevos terroristas.

Tras lograr que la Audiencia Nacional reconociera el carácter terrorista de esta red se pudo lograr que las personas que se conectaban a este grupo fueran también neutralizadas.

Por ello, Delgado explica que una de las características de estas investigaciones es «almacenar y captar mucha información» por lo que hay que dedicar muchas horas para hacer una criba de los islamistas que han «cruzado la línea roja» y detenerles y acusarles antes de que perpetren un atentado.

Otras fuentes explican que no todos los islamistas que están radicalizados en las redes sociales perpetran atentados por lo que el trabajo es muy complicado habida cuenta de que tampoco se les puede encarcelar a todos. «No habría cárceles suficientes».

Efecto dominó

Estas fuentes también sostienen que el trabajo de la fiscalía de la Audiencia Nacional se centra en evitar que los islamistas empiecen a atentar en nuestro país como están haciendo en Londres, París o Bélgica. «Estos atentados tienen un efecto dominó y anima a otros a seguir el ejemplo», agregan fuentes jurídicas.

Por ello, las pesquisas se centran en identificar a las personas que están dispuestas a subirse a una furgoneta y matar a transeúntes. En cualquier caso, Delgado sostiene que estos terroristas no actúan solos y que cuentan con apoyos. «La idea del lobo solitario no es real», explica la coordinadora de terrorismo.

Además, Delgado señala que el trabajo de las fuerzas de seguridad, de los servicios de inteligencia y de la fiscalía se centra no solo en detener a los terroristas sino en neutralizar las redes de captación. Y es que, según fuentes jurídicas, cada vez se dan más casos de terrorista autodidactas en temas ideológicos y en el manejo de armas que luego se integran en Daesh.

Las necesidades

Por ello, el trabajo para perseguir el terrorismo yihadista precisa «mas tiempo, medios, personas y dedicación», según Delgado. Y es que la principal diferencia con los etarras es que era más fácil saber que estos habían pasado a la acción cuando desaparecían de sus trabajos o de sus casas por lo que se habían ido a Francia  e iban a volver para cometer atentados.

Los yihadistas usan, por ejemplo, mucho material informático por lo que es necesario contar con manos y ojos suficientes para analizar toda la información que guardan en sus ordenadores y teléfonos móviles. Por ello, Delgado explica que «a cada caso hay que dedicarle mucho tiempo» por lo que reclama esta ampliación de plantilla.