“En la moción de censura no se acaba nada, al revés: es el principio de un camino a recorrer junto al PSOE”. Podemos salió satisfecho del debate de la moción de censura de este miércoles. No tanto por su éxito parlamentario –no salió adelante– sino por el punto de inflexión que supuso en su relación con el nuevo PSOE de Pedro Sánchez, a quien tendieron públicamente la mano para formar un Gobierno alternativo. Su objetivo a partir de ahora será trabajar en esa dirección, señalan desde el partido.

Fuentes de la dirección de Podemos destacan que “después de esta moción, Mariano Rajoy está más cerca de ser desalojado” de Moncloa, aunque saben que necesitarán de los socialistas para lograrlo. “En el debate hemos empezado a colocar las piezas y a abrir los frentes”, detallan desde el partido, que adelantan que en los próximos meses trabajarán para “crear las condiciones de posibilidad” de un gobierno alternativo al PP.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, fijaba un horizonte temporal a esta alianza: “Antes de Navidad”. “Creo que hemos tendido puentes para echar al PP. Ojalá antes de Navidad podamos echar al PP. Y vamos a trabajar en esa dirección”, ha asegurado en declaraciones a los medios al abandonar el Pleno del Congreso. Como muestra del giro en Podemos, el propio Iglesias acudió  directamente al portavoz socialista, José Luis Ábalos, durante el debate y se ofrecía a “ser todo lo generosos que toque” para llegar a acuerdos.

Los diputados morados destacaron la intervención de Iglesias, que se presentó “con humildad y haciendo autocrítica”. En un momento dado del debate con Ábalos, el dirigente de Podemos pidió disculpas a Ábalos cuando éste le exigió que respetara a su electorado. Sin embargo Iglesias no rectificó expresamente su rechazo a la investidura de Sánchez con la coalición PSOE-Ciudadanos  -“el tiempo nos ha dado la razón”, dijo-. Sin embargo, el tono hacia los socialistas dio un giro completo y la descripción gráfica llegó cuando, al final de su intervención, Iglesias se acercó al escaño del portavoz socialista para darle la mano.

El PSOE recibe este giro con una mezcla de sorpresa y desconfianza. “Desconfiamos, como es normal”, señalaban fuentes socialistas, que sí admitían que “la posición de Podemos ha cambiado” y que “los climas y las condiciones hacen mucho”. Creen que el drástico cambio de Podemos se debe más a una razón estratégica que real: “Si Podemos hubiera acabado sin esa puerta abierta, solo hubiera terminado con este resultado, con sólo el apoyo de ERC y EH Bildu”.

El partido de Iglesias contemplaba dos escenarios para la moción de censura, que se presentó en la misma semana de las primarias socialistas. Así, desde el partido aseguran que en caso de que hubiera ganado Susana Díaz, la medida hubiera servido para “retratarse”; pero que la victoria de Sánchez se contemplaba con mejor disposición: “La victoria de Sánchez vale para algo de mucha más altura: comenzar un camino que lleve a un acuerdo político”.

Podemos ha conseguido capitalizar así una propuesta que en un primer momento amenazaba con volverse en su contra por el desgaste político que suponía su fracaso en el Congreso. Las intervenciones de Iglesias y el discurso imbatible de la portavoz parlamentaria, Irene Montero, supuso una victoria moral para la formación, que aprobó con holgura esta prueba histórica.

A partir de ahora, y una vez fijada Navidad como plazo, la estrategia de Podemos pasa por dejar que pase el Congreso del PSOE y esperar a que “la dirección se asiente” este verano para construir una alianza. A primeros de octubre se celebrará el referéndum catalán, y “habrá que ver cómo se digiere este fenómeno”, explican fuentes de Podemos. Iglesias ha advertido en el debate que estos acuerdos no llegarían a cualquier precio, y que tendrían que tejerse “mirándonos con respeto y de igual a igual”. Los pasos a seguir en los próximos meses dependerán en buena medida de la flexibilidad de Iglesias para alcanzar esos acuerdos y en la posición del PSOE, que quiere recuperar a los votantes fugados a Podemos.