Apenas 48 horas antes de que se votara la moción de censura contra Mariano Rajoy, Ciudadanos decidió que debía ser su líder, Albert Rivera, quien interviniera en el Congreso de los Diputados. Era el primer debate con Pablo Iglesias en el Parlamento y de él salió más que satisfecho. En el partido, todos destacan su habilidad para elaborar los discursos con «sólo unas pocas ideas que apunta, incluso, en una servilleta», pero el debate lo preparó durante varias horas y contó, además, con la ayuda de su coach, Mª Ángels Casanovas.

Ella es la coach de los políticos, trabaja con Ciudadanos pero también con otros líderes y formaciones que no puede desvelar. Porque el coaching ya no es sólo cosa de empresas o parejas, es una herramienta que pretende sacar también lo mejor de los políticos. «Puedes prepararte un discurso de muchas maneras, eso son habilidades y puedes trabajarlas. Con el coaching, trabajas lo que va antes de esas habilidades: la actitud. Si tienes poca confianza no te sirve tanto la habilidad», explica Casanovas. También ella siguió con satisfacción la intervención de Rivera: «A veces no es muy empático, pero consigue llegar a la gente y lo que quería hacer lo hizo».

Rivera quería que le pisara los pies para seguir tocando el suelo»

Su trabajo también se vio reflejado en el debate a cuatro entre Albert Rivera, Pedro Sánchez, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Iglesias hace justo un año. Era el primer debate de este tipo entre líderes políticos y en él, asegura Casanovas,  «se vio quién conectaba consigo mismo». Se refiere a Rivera. Eso es lo que trabaja con los miembros de Ciudadanos y con el resto de formaciones, ya sea en sesiones grupales o individuales: la conexión y la confianza. «Se trabajan los valores que uno necesita desde la esencia de las personas y desde ahí se busca proyectar y conectar. Si conectas contigo mismo tienes una aparte ganada», argumenta.

Fue en el año 2012 cuando conoció al líder naranja tras una sesión de coaching con los principales candidatos a las elecciones catalanas. Rivera «conectó muy bien y accedió muy bien a lo que necesitaba». Desde entonces, ella ya es una más de Ciudadanos. Organiza sesiones con la formación e incluso asiste a algunas reuniones de la Ejecutiva, pero sobre todo trabaja con Rivera: «Es una esponja. Hay materia prima», afirma. Desde que comenzaron a trabajar juntos, la evolución ha sido «total»: «Básicamente lo que trabajamos con él y con el resto es aumentar el nivel de conciencia, porque actuamos desde ahí. Eso lo ha cambiado. Le ha ido muy bien meterse dentro de sí mismo. Ha aprendido a ser más libre y eso significa poder elegir».

Incluso Rivera llegó a dedicarle unas palabras en su libro Juntos Podemos: “A mi coach, Maria Àngels Casanovas, que me ha ayudado a crecer como persona, a saber perseguir mis sueños, a ser más humano y a descubrir que la felicidad no está al final del trayecto, sino en cada minuto que disfrutamos de la vida”, reza la dedicatoria. Y es que Casanovas ha vivido en primera persona el salto de la formación catalana y su expansión a nivel nacional. Ahí también hubo que trabajar: «Albert quería que le pisara los pies para seguir tocando el suelo», apunta.

Casanovas organiza sesiones con la formación, pero sobre todo trabaja con Rivera: «Es una esponja»

El presidente de Ciudadanos es, de los principales líderes políticos, el mejor valorado, según los últimos barómetros del CIS. Sus cualidades son múltiples pero, el coaching, a juicio de Casanova, puede ser un factor que influya en esa valoración ya que permite sacar «la mejor versión» de cada uno.  «Todos trabajamos con nuestra imagen y con nosotros mismos. Lo que necesitamos es que cuadren. Hay ejercicios que los hacen casi todos y se trata de buscar nuestros valores y saber qué me aparta de ellos».

Aunque cada persona es un mundo, si algo trabajan los políticos mediante el coaching es la gestión de los propios miedos y no estar a la defensiva, según Casanovas. «No se trata de estar al ataque ni la defensiva, sino de acercarse a los demás y buscar el consenso». Precisamente este consenso es una de las señas de identidad de la formación naranja y la práctica del coaching, a juicio de su instructora, les define como equipo al trabajar constantemente la inteligencia emocional y hacer del grupo un equipo. «Lo que hacemos en Ciudadanos es coaching coactivo».

Las sesiones con la formación se adaptan a la disponibilidad de sus miembros y dependiendo del evento que haya que preparar -no todos se preparan- se trabaja de una manera u otra, incluso con múltiples profesionales a la vez.  Con otras formaciones «incluso hemos llegado a preparar una determinada intervención con cuatro profesionales», asegura. Aunque no se trata de preparar un acto como tal sino de conocer a qué tipo de situación hay que enfrentarse y trabajar desde ahí. Si algo destaca de Rivera desde su juventud es su capacidad de debate y su oratoria, unas habilidades que también Casanovas pone en valor, pero ha sido ella la que ha conseguido añadir algo más a estas habilidades y sacar su mejor versión.