Un día después de que Podemos vetara a seis medios de comunicación en un desayuno informativo, el partido pasa de la justificación a la victimización. En un argumentario interno fechado este martes 20 de junio, el partido de Pablo Iglesias califica las informaciones publicadas sobre el asunto como “otra campaña de ataque de cierta prensa contra Podemos”.

Este lunes, Podemos convocó a más de una quincena de medios para un encuentro a primera hora con algunos dirigentes del partido. En lugar de hacerlo a través de los canales de difusión habituales, los responsables de prensa convocaron individualmente a los informadores, y excluyeron del llamamiento a El Independiente, El Periódico de Catalunya, Cadena Ser, Vozpópuli, El País y OkDiario. Algunos de estos medios contactaron con el partido, que les confirmó su no invitación y especificaron que se trataba de una “decisión política” tomada por el secretario de Comunicación, Juanma del Olmo.

En la rueda de prensa habitual de los lunes, la portavoz de la Ejecutiva Noelia Vera justificó la decisión alegando a que la reunión tenía carácter “privado” y que podían seleccionar a los invitados, a diferencia de las convocatorias oficiales donde “todos estáis bienvenidos”. Fuentes de la dirección aseguraron que el objetivo era generar “espacios de confianza” y que la exclusión de algunos medios se debía a un “problema de confianza”.

El documento interno distribuido este martes por el equipo de argumentario de Podemos dirigido por Pedro Honrubia sólo está centrado en esta polémica, con el objetivo de asegurar que todos los dirigentes del partido difundan el mensaje único y justifiquen la decisión. Así, las razones que da el texto es que era un “encuentro privado” y “en ningún caso un acto público”.

“Al encuentro estaban invitados periodistas de medios muy diferentes que tienen líneas editoriales distintas, muchas de ellas muy críticas con Podemos. En ningún caso se trató de discriminar a nadie en función de si son más o menos cercanos a Podemos. Simplemente un acto en un clima de confianza”, señala el informe.

Podemos se autodefine como “el partido que tiene un trato más abierto, cercano y directo con la prensa”

En el documento, Podemos se autoerige como el adalid de la relación con la prensa asegurando que “todos los medios de comunicación saben que cuando nos han pedido alguna entrevista o contacto siempre nos han encontrado sin ningún problema”. “Nuestra relación con la prensa es siempre abierta y accesible. Somos el partido que tiene un trato más abierto, cercano y directo con la prensa”, continúa.

El partido de Iglesias se retrata en su argumentario como una víctima de las informaciones relativas a este veto y asegura que las críticas son en realidad “ataques interesados”. “Es un despropósito que algunos traten de utilizar este acto privado para volver a azuzar sus ataques interesados contra Podemos y acusarnos de cosas tan graves como atacar a la libertad de prensa o despreciar al trabajo de los periodistas”.

Podemos habla con todos y con la verdad”, detalla el documento

Así, mantiene que “no hay aquí el ‘veto’ del que hablan algunos medios ni mucho menos”. “Cualquier periodista experimentado sabe que este tipo de encuentros en “off” en climas de confianza son habituales en múltiples Instituciones y partidos. Pero parece que solo cuando los hace Podemos hay interés en convertirlos en noticia y en presentarlos como un ataque a la prensa”. El partido de Iglesias insiste en su pluralidad en este punto y hace alusión a uno de los términos más recurrentes en el partido: la verdad. “Podemos siempre habla con todos y con la verdad”, detalla el argumentario.

Como última justificación, Podemos recurre a episodios aislados en otros medios de comunicación en escenarios ajenos a ningún partido político.  “Hay medios como La Marea o Contexto a quienes se les ha vetado en diversas ocasiones su entrada al Congreso (se les niega la acreditación) y ello nunca se convierte en noticia”. La entrada al Congreso de los Diputados requiere que los medios que no cubren habitualmente la información parlamentaria tramiten la petición previa de acreditación, y los encargados de facilitar la entrada son funcionarios de la Cámara, no una formación política.

Podemos se agarra a este argumento para minimizar la gravedad de los hechos, critica los ataques recibidos y apunta a los propios medios de comunicación como los responsables de urdir una “campaña de ataque de cierta prensa contra Podemos”: “No es defensa de la ‘libertad de prensa’ ni de la ‘libertad de expresión’ (imposible pensar sin sonrojarse que un acto privado al que se invita a quien se quiere, suponga un ataque así), es otra campaña de ataque de cierta prensa contra Podemos”.

El Independiente ha desvelado en los últimos meses información relevante sobre el partido de Pablo Iglesias, como el documento Éramos pocos y llegó Sánchez, el Informe Bescansa, el fichaje del ex Jemad Julio Rodríguez para la alcaldía de Madrid o las precisas instrucciones del partido a su grupo parlamentario para el debate de la moción de censura. En este debate el resto de grupos políticos utilizaron dichas informaciones en sus intervenciones parlamentarias.