Eugenio Pino, ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, ha comprometido al ex director general del cuerpo Ignacio Cosidó con su testimonio ante la comisión de investigación del Congreso por el uso presuntamente partidista de los medios del Ministerio del Interior. «Al señor Cosidó le contaba absolutamente todo. Le contaba mil cosas al día. A Cosidó le daba cuenta de todo, y él ha dicho que era un hombre leal y si hubiera habido una no comunicación me hubiera tratado de desleal», ha afirmado.

Jubilado desde el pasado verano, en la recta final de la etapa de Jorge Fernández Díaz como titular de Interior, Pino ha comparecido este miércoles ante la comisión después de que el grupo socialista cambiara de criterio tras la elección de Pedro Sánchez como secretario general y votara a favor de la citación tanto del ex DAO como de su jefe de gabinete, el inspector José Ángel Fuentes Gago. Éste fue quien hizo ver a Daniel de Alfonso, ex director de la Oficina Antifraude de Cataluña, la conveniencia de que se desplazara a Madrid para intercambiar información con Fernández Díaz, objeto de las grabaciones filtradas en la recta final de la campaña de las elecciones generales del 26-J.

Pino ha atribuido el enfrentamiento abierto entre el ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín-Blas y el comisario ya retirado José Manuel Villarejo a la frustración del primero, «una persona que se sintió discriminada porque aspiraba a las más altas magistraturas». Según ha recordado, el choque se agravó a raíz de la investigación del caso Gao Ping, cuando Martín-Blas intentó implicar a un hijo del comisario cordobés. «A partir de ahí fue una guerra sin cuartel entre ellos y en un momento determinado se toma la decisión de que hay que cesar a los dos», ha detallado.

El ex DAO niega que existiera una «policía patriótica»: «Ha actuado siempre bajo la ley»

El ex DAO ha negado su responsabilidad en la organización de las reuniones que se celebraron en octubre de 2014 en el Ministerio del Interior -grabadas y filtradas posteriormente a la prensa- entre Fernández Díaz y Daniel de Alfonso. Los encuentros iban destinados a obtener munición informativa contra líderes soberanistas catalanes, para lo que se habría creado una supuesta brigada política. Eugenio Pino ha negado tajantemente la existencia de esta organización.

Como publicó El Independiente el pasado mes de febrero, Pino es un actor protagonista en las grabaciones al ministro. El ex mando policial no sólo fue la persona que convenció al entonces ministro para que colocara un dispositivo a fin de grabar las reuniones ‘sensibles’ que mantuviera en su despacho oficial de Interior. Fue también quien ordenó a un subordinado que facilitara el sistema técnico que se utilizó para registrar al menos las dos conversaciones mantenidas por Fernández Díaz, quien autorizó las grabaciones, con el ex director de la Oficina Antifraude de Cataluña en vísperas de la consulta soberanista del 9-N.

«No se mandó crear una brigada», ha detallado Pino. «Dígame si una o dos personas constituyen una brigada. Ese término ha calado pero no existe ninguna policía patriótica. No puede existir porque está todo reglado», ha insistido. «La policía siempre ha actuado siempre bajo la ley. Nunca he recibido instrucción de la persecución de ningún partido», ha reiterado el ex número dos de la Policía, que ha asegurado que nunca mantenía reuniones con el ex ministro Jorge Fernández.

«Todo» por España

El diputado de ERC Gabriel Rufián ha aprovechado la presencia de Pino para preguntarle si era patriota y qué sería capaz de hacer por España. «Todo», ha respondido hasta en dos ocasiones. Fiel a su estilo tosco, Rufián le ha preguntado a Fernández Díaz que «cuán de profunda es la madriguera del conejo», a lo que el ex DAO ha respondiendo recitando a Lope de Vega: «¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?».

Durante su comparecencia, Pino se ha parapetado en la investigación de que es objeto en dos causas penales -por introducir supuestamente información extrajudicial en el caso Pujol a través de un lápiz de memoria- y por la investigación relativa a la falsa cuenta del alcalde de Convergència Xavier Trías- para no responder cuestiones sobre la denominada ‘operación Cataluña’ en la comisión de investigación del Congreso. Hasta en nueve ocasiones ha repetido la misma frase: «Esa pregunta se la responderé al juez cuando me la pregunte». Estas preguntas, realizadas por el diputado de PdeCat Sergi Miquel, preguntaban sobre la existencia y la procedencia del pen drive sobre información de la familia Pujol.

Las comparecencias de Pino y Fuentes Gago han sido las últimas en la comisión de investigación sobre el uso presuntamente partidista de los medios del Ministerio del Interior, tras imponerse el criterio mantenido por PP, PSOE y Ciudadanos. A final de mes se votarán las conclusiones, cerrándose así la posibilidad de que la comisión prorrogara un mes más los trabajos y que pudiera citarse a más testigos.

La comisión, clausurada

El PP, el PSOE y Ciudadanos han impuesto el cierre de la comisión de investigación del Congreso sobre el supuesto uso partidista del Ministerio del Interior en la etapa de Jorge Fernández Díaz, que votará a finales de mes las conclusiones. La comisión que preside el nacionalista vasco Mikel Legarda se ha reunido este miércoles tras escuchar al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y el que fuera su jefe de gabinete, José Ángel Fuentes Gago, para decidir si citaba a nuevos comparecientes o echaba el cierre a la investigación.

Finalmente, el PP, el PSOE y Ciudadanos han unido sus fuerzas para rechazar los nombres de otros ‘testigos’ que solicitaban Unidos Podemos, ERC, PNV y PDeCAT, y han echado también por tierra sus pretensiones de aplazar unos meses el trabajo de la comisión, cuyo mandato concluye el próximo día 31.