El teniente general Laurentino Ceña ocupará uno de los dos mandos que integran la nueva estructura operativa de la Guardia Civil, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado viernes con el rechazo de las asociaciones profesionales. El asturiano Ceña ha desarrollado parte de su carrera en Sevilla, ejerciendo como general jefe en Andalucía en la etapa en la que Juan Ignacio Zoido fue alcalde hispalense (2011-2015).

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este sábado el nombramiento como nuevo jefe del Mando de Operaciones Territoriales de la Guardia Civil de Laurentino Ceña, que desde mediados del pasado mes de enero ocupaba el Mando de Operaciones -el número tres del cuerpo- tras suceder a Pablo Martín Alonso cuando éste fue nombrado Director Adjunto Operativo (DAO) en sustitución de Cándido Cardiel. El nombramiento de Ceña ha tenido lugar de forma simultánea al del cese de Pablo Martín tras desaparecer la DAO en el nuevo organigrama del cuerpo, evitando así que se produzca un vacío.

El de Operaciones Territoriales es uno de los mandos en que se desdobla la antigua DAO de la Guardia Civil y tiene como cometido “garantizar la prevención y reacción frente al delito en cada territorio, impulsando el nivel de seguridad subjetiva más alto posible, así como mejorar la coordinación de las Unidades Territoriales, Jefaturas Superiores, Zonas y Comisarías, y Unidades Especiales”, según se detalla en el proyecto diseñado por Zoido y que recibió luz verde el pasado viernes por el Consejo de Ministros. El jefe dependerá del director general de la Guardia Civil, el magistrado salmantino afincado en Sevilla José Manuel Holgado Merino.

Ceña, que ha estado destinado nueve años en Sevilla, ocupará la jefatura de uno de los dos mandos en que el ministro ha desdoblado la DAO

De esta jefatura no dependerán los servicios de Información y de Policía Judicial, unidades que estaban adscritas hasta ahora al Mando de Operaciones que dirigía Ceña. Estas responsabilidades se integran en el de Información, Investigación y Ciberdelincuencia, encargado a partir de ahora de gestionar también las operaciones especializadas en materia de Policía Científica, Extranjería y Fronteras y de adaptar las unidades a la ciberdelincuencia. No ha trascendido quién desempeñará esta jefatura.

Pablo Martín Alonso, el día que juró como DAO de la Guardia Civil.

El teniente general Pablo Martín Alonso, el día que juró como DAO de la Guardia Civil. M. INTERIOR

Con la salida de Pablo Martín y el reforzamiento de Laurentino Ceña, el titular de Interior se garantiza una persona de su máxima confianza en el primer peldaño operativo del cuerpo. Nacido en 1955 en la casa cuartel de Colunga (Asturias), donde estaba destinado su padre, Ceña ha desempeñado diversas responsabilidades en Sevilla durante casi una década. A finales de 2007 fue nombrado coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla tras pasar a la reserva el coronel Vicente Romero y en marzo de 2010, un año antes de que Juan Ignacio Zoido llegara a la Alcaldía de Sevilla, ascendió al cargo de general jefe de la Zona de Andalucía hasta su traslado a Madrid a principios de este año para hacerse cargo del Mando de Operaciones tras su nombramiento como teniente general.

El detonante

Si Ceña sale reforzado con la nueva reestructuración orgánica, el gran damnificado ha sido Pablo Martín Alonso. El ministro del Interior fue perdiendo la confianza en el veterano teniente general zamorano, especialmente después de que se deslizara el nombre del secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, en un atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) incorporado a las actuaciones del caso Lezo. Fue a cuenta de la reunión que aquél mantuvo en su despacho del Ministerio del Interior el pasado 8 de marzo con Pablo González, hermano del ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González y también detenido en aquella operación. Nieto ha defendido que en aquel encuentro no se habló de esta investigación porque ni su interlocutor se lo preguntó ni él estaba al tanto de que se estaba llevando a cabo, pero las explicaciones no fueron óbice para que fuera reprobado en el Congreso de los Diputados.

Aquel episodio tuvo lugar en abril, en vísperas de que Podemos presentara una moción contra el presidente del Gobierno. Y la pasada semana, días antes de que Mariano Rajoy declarara como testigo en el juicio de la primera época de la trama Gürtel (1999-2005), trascendió que la Guardia Civil había puesto en conocimiento del juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Púnica correos y facturas que apuntarían a una supuesta financiación irregular del PP cordobés bajo la presidencia de Nieto.