Los datos sobre la participación en el referéndum de Venezuela han sido manipulados. Así lo ha asegurado Smartmatic, la compañía encargada de supervisar la polémica consulta sobre la Asamblea Nacional Constituyente celebraba el pasado domingo en el país latinoamericano, informa Reuters.

Según el Gobierno venezolano, cerca de 8,1 millones de personas acudieron a votar durante la jornada electoral. Sin embargo, según los cálculos de Smartmatic, el número efectivo de participantes podría rondar los siete millones. «La diferencia entre la participación real y la anunciada por las autoridades es de al menos un millón de votos», ha afirmado en Londres el director ejecutivo de la firma. Smartmatic no alberga «ninguna duda» de que el dato que ha proporcionado Caracas está inflado.

Tras la controvertida jornada electoral del domingo, los datos oficiales apuntaron a una participación superior al 41,53%. Teniendo en cuenta que el censo está compuesto por 19,5 millones de personas, habrían acudido a votar 8.089.320 personas. La cifra proporcionada por el Gobierno sorprendió a los analistas internacionales y ha desatado la ira de la oposición, que ha combatido desde el inicio la convocatoria.

Los más de ocho millones de venezolanos a los que alude el recuento oficial superan con creces los resultados que obtuvo Maduro en las últimas elecciones presidenciales. En aquellos comicios, celebrados en 2013, el sucesor de Hugo Chávez logró poco más de siete millones de votos.

La acusación pública que ha efectado hoy Smartmatic cuestiona un proceso diseñado y ejecutado por Maduro para afianzarse en el poder. También estrecha aún más el cerco sobre su Ejecutivo. La UE ya han avanzado su decisión de boicotear la apertura de la Asamblea Constituyente, a la que no acudirá ninguno de los embajadores de los países de la Unión. «Ninguno de los embajadores de la UE en Caracas participarán en la ceremonia de apertura de la Asamblea. Hay un acuerdo común y se ha decidido», han informado a Europa Press fuentes diplomáticas.

Medidas drásticas

Por otro lado, España ha anunciado que propondrá a la Unión Europea que se impongan sanciones «individuales, selectivas y específicas» a los dirigentes del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, después de la celebración de las elecciones a la Constituyente y la detención de Leopoldo López y Antonio Ledezma.

Así lo ha anunciado en declaraciones a la prensa el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis. El Gobierno asiste con «gran preocupación» a esta situación, en palabras del jefe de la diplomacia española, que insiste en que no le parecen adecuadas sanciones que pudieran afectar a la población sino a los responsables de la situación venezolana, como la prohibición de viajar o de visados, pero insiste en que se trata de medidas que hay que evaluar en el marco de la UE.