El mayor de los Mossos d’Esquadra, José Luis Trapero, descartó un ataque inminente minutos antes del atentado de Cambrils, donde los agentes policiales abatieron a cinco presuntos terroristas que habían intentado replicar el atropello masivo de Barcelona y habían volcado su furgoneta dejando a siete personas heridas.

Trapero ofreció una rueda de prensa pasadas las once de la noche tras el gabinete de crisis de la Generalitat, tras el ataque en Las Ramblas que dejó 13 muertos y un centenar de personas. Trapero analizó los datos de que disponían en el momento y descartó nuevos golpes terroristas: «No prevemos que pueda haber otro ataque de forma inminente», señaló. Una hora y media después, los Mossos anunciaban a través de su cuenta de Twitter que habían iniciado otra operación policial sobre un «posible atentado terrorista».

Los Mossos desplegaron el dispositivo policial para evitar que aumentase el número de víctimas tras un nuevo ataque. Los cinco presuntos terroristas fueron abatidos por los agentes después de que intentaran arrollar a personas civiles en el Paseo Marítimo de Cambrils, dejando al menos a siete personas heridas, dos de ellas muy garves. Los Mossos d’Esquadra abatieron a los autores del ataque después de un intenso tiroteo en una operación que se cerró más allá de las tres de la madrugada, cuando el cuerpo policial informó a través de sus canales que la situación estaba «bajo control».

El jefe de los Mossos sí que habló de posibles vinculaciones del episodio de Barcelona y lo relacionó directamente una explosión que se había producido horas antes en Arcanar: el pasaporte encontrado en la furgoneta encontrada por la  policía correspondía con una persona nacida en Melilla que vivía en ese domicilio. En la vivienda de la deflagración había al menos nueve bombonas de butano, y el incidente podría deberse a que se estaban manipulando en ese momento.

En conseller de Interior de Cataluña , Joaquín Forns, ha confirmado este viernes que los atacantes tenían adheridos a su cuerpo cinturones explosivos falsos, y que hasta que los TEDAX «no han practicado una explosión controlada, no se pudo confirmar que eran falsos».

Forn ha avanzado que investigan si había explosivos en la vivienda de Alcanar en la que se produjo la explosión en la madrugada del jueves. Además, aunque no ha querido detallar muchas informaciones debido a la «máxima discreción» que requiere la investigación, ha afirmado que se están llevando a cabo registros en «domicilios de distintos puntos de Cataluña».. La explosión accidental pudo precipitar los planes de los atacantes, que adelantaron el atropello masivo en las Ramblas de Barcelona.

Sobre un nuevo atentado: «No se puede descartar nada»

El conseller de Interior, Joaquin Forn, no cierra la puerta a nuevos ataques. En una entrevista en la Cadena Ser ha explicado el dispositivo puesto en marcha durante la madrugada en Cambrils. ¿Se descartan nuevos ataques? «No se puede descartar nada. No se pueden descartar como no se podía descartar anteriormente», ha señalado el conseller.

«Ponemos los elementos para que no suceda, como ocurrió anoche, pero el riesgo cero no existe», ha apuntado Forn, que ha defendido que en Cambrils «la reacción ha sido rápida pero no hay nada imposible».

El responsable de Interior ha admitido que se están produciendo nuevos registros en Tarragona y en Ripoll, donde ha habido un nuevo detenido a primera hora de este viernes. Forn ha asegurado que ninguno de los detenidos estaba fichado por la policía española ni internacional: «No nos consta»; ha aseverado.