El Ministerio del Interior trata de enfriar la tensión para evitar el enfrentamiento con los Mossos d’Esquadra a menos de una semana para el referéndum de autodeterminación. Lejos de censurar públicamente la decisión del mayor del cuerpo -Josep Lluis Trapero- de no asistir a la primera reunión de coordinación policial ante el 1-O, fuentes no oficiales del departamento que dirige Juan Ignacio Zoido han valorado «satisfactoriamente» que la Policía de la Generalitat enviara a un mando «de perfil más técnico y menos político».

Interior intenta así no tensar más las relaciones con la Policía Autonómica cuando se acercan los días clave del desafío independentista y busca ofrecer una imagen de normalidad en la coordinación de tres cuerpos policiales que tienen instrucciones expresas de la Fiscalía para impedir la preparación del referéndum e intervenir todos los efectos electorales para el 1-O. Las relaciones ya se habían deteriorado tras el doble atentado del pasado 17 de agosto, sobre todo a raíz de la polémica surgida tras conocerse que los Mossos habían desoído un aviso del National Counterterrorism Center (NCTC, en el que se integran las principales agencias de información de EEUU como la CIA, el NSA o el FBI) en el que se avisaba de un posible atentado del Estado Islámico en La Rambla de Barcelona.

Ausente Trapero, los Mossos d’Esquadra han estado representados en el encuentro celebrado en la tarde de este lunes en la Delegación del Gobierno en Cataluña por Ferrán López, comisario superior de Coordinación territorial y número dos del Cuerpo. Se trataba de la primera reunión convocada por Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil y director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, después de que el fiscal superior de Cataluña le encomendara la tarea de coordinar a los Mossos, la Guardia Civil y la Policía Nacional a fin de impedir la celebración del referéndum que quiere llevar a cabo la Generalitat el próximo domingo y que está suspendido por el Tribunal Constitucional.

Interior valora que los Mossos enviaran a la reunión a un mando con «perfil más técnico y menos político»

La ausencia de Trapero a esta reunión a la que han asistido los máximos responsables de la Policía Nacional (Sebastián Trapote) y de la Guardia Civil (Ángel Gozalo) en Cataluña resulta llamativa pero no es sorprendente. De hecho, fuentes de los Mossos habían señalado por la mañana que la Policía autonómica estaría representada pero no garantizaban la asistencia del mayor. Éste ya había manifestado su rechazo a que sea el Ministerio del Interior quien asuma la coordinación policial.

Los Mossos han alegado ante la Fiscalía que están investigando los preparativos del referéndum y que disponen de un «plan de actuación» para cumplir las órdenes del Ministerio Público, por lo que consideran injustificado que se les aparte de la coordinación del dispositivo. Así lo expone Trapero en un escrito remitido al fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, José María Romero de Tejada, en el que lamenta que se haya dejado la coordinación del dispositivo del 1-O en manos de un mando de la Secretaría de Estado porque «ello afecta a la profesionalidad y el prestigio» del cuerpo autonómico, informa Efe.

En las horas previas a la reunión, Trapero recibió el apoyo público del Sindicato de Mandos del cuerpo autonómico (SICME). Como «representante de más del 90% de los inspectores, intendentes y comisarios de los Mossos, damos total apoyo a la postura de nuestro Mayor», señalaron. Durante la reunión, unas decenas de personas se han congregado frente a la Delegación del Gobierno en apoyo a los Mossos.

Según han confirmado fuentes próximas a Interior, el número dos de los Mossos ha pedido a Pérez de los Cobos durante la reunión que se convoque la Comisión de Coordinación Policial de Cataluña. Este órgano depende de la Junta de Seguridad de Cataluña, que está presidida por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. El Gobierno catalán buscaría así la forma de esquivar la decisión de la Fiscalía Superior de colocar a los Mossos bajo el mando del Ministerio del Interior.

El coordinador técnico ha rechazado la petición de la Policía de la Generalitat con el argumento de que el asunto está ya judicializado -la investigación corre a cargo del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona- y convocar a la Comisión de Coordinación supondría «poner en cuestión» las decisiones del máximo representante del Ministerio Público en Cataluña. Lo que sí se ha decidido a propuesta de Pérez de los Cobos es que las reuniones que se mantengan hasta el 1-O se celebren en sedes rotatorias, por lo que la siguiente tendrá lugar en dependencias de los Mossos d’Esquadra.

Dispositivos de seguridad

Las fuentes dijeron que el objetivo de esta primera reunión era sentar las bases para que se cumplan las órdenes de la autoridad judicial «con la mayor normalidad posible y sin ningún tipo de perjuicio para los ciudadanos», al tiempo que indicaron que en el transcurso de la misma se han analizado por separado cada uno de los dispositivos de seguridad de los tres cuerpos policiales «para intentar unir esfuerzos y reducir los riesgos en la coordinación».

La reunión ha tenido lugar en la sede de la Delegación del Gobierno en Cataluña y se produce después de los incidentes registrados a mediados de la pasada semana a las puertas de la Consejería de Economía y Hacienda de la Generalitat, cuando una multitud se concentró para impedir que la Guardia Civil se llevara detenidos a 14 altos cargos por su responsabilidad en la preparación del referéndum de autodeterminación. El titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer, telefoneó en la noche del miércoles al máximo responsable operativo de los Mossos para que protegieran a los agentes del Instituto Armado y de la Administración de Justicia ante las dificultades para abandonar las dependencias oficiales.