La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha rechazado la posibilidad de que la Guardia Urbana, dependiente del Consistorio, evite la celebración del referéndum del 1-O previsto para este domingo en Cataluña. En una entrevista en La Sexta, Colau ha aclarado que no está entre las funciones de este cuerpo la de guardar el orden público, y que en el caso del domingo, «si hay movilizaciones la guardia urbana suele trabajar ordenando el tráfico, pero no tiene competencias de orden público».

Colau quiere desmarcarse así de las actuaciones ordenadas por el TSJC a los Mossos d’Esquadra de cerrar los locales públicos para impedir un referéndum considerado ilegal por el Tribunal Constitucional. Ante la pregunta de qué hará la Guardia Urbana de Barcelona el próximo domingo, Colau ha evitado hacer referencia siquiera a la convocatoria del referéndum, y ha señalado que estos agentes «tienen mucho trabajo siempre, más los fines de semana», teniendo en cuenta de que hay «fiestas mayores y tenemos un partido de fútbol». Además, ha destacado la ordenación del tráfico como la principal función de este cuerpo municipal, y ha destacado de que en el caso de que se produzcan «movilizaciones», la principal función de los agentes será la de velar por la ordenación del tráfico y garantizar la movilidad.

Colau votará en el referéndum y emitirá un voto en blanco

Aunque la competencia de la Guardia Urbana «no sea de orden público», como ha repetido Colau en varias ocasiones, la Ley Orgánica 2/1986, de 13 marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad establece que todos los cuerpos policiales velarán por «el mantenimiento de la seguridad pública en los términos establecidos en la ley». De esta forma, y aunque la ordenación del tráfico sea una labor en pro de la seguridad pública, en caso de incidentes mayores la Guardia Urbana no podría quedar al margen.

La alcaldesa y líder de Catalunya en Comú, filial de Podemos en Cataluña, ha vuelto a confirmar que acudirá a votar este domingo, aunque no está claro dónde ni en qué circunstancias podrá hacerlo. Lo que sí ha aclarado es el sentido de su voto, y ha adelantado que emitirá su papeleta en blanco. Un voto que explica al no sentirse «identificada» ni con el ‘sí’, al relacionarlo con el «inmovilismo del PP», ni con el ‘no’, puesto que tampoco comparte la vía unilateral de Carles Puigdemont al convocar un referéndum sin garantías del que sí está dispuesta a participar.