El jurista independentista Héctor López Bofill es el primero de los fichajes “estrella” de Carles Puigdemont para su “lista de país”, Junts per Catalunya, con la que aspira a revalidar la mayoría independentista el próximo 21 de diciembre compitiendo con ERC. Ex miembro de Esquerra y de la disuelta Solidaritat Catalana -formación independentista que llevó al Parlament al ex presidente del F. C. Barcelona Joan Laporta– López Bofill ha sido noticia en los últimos meses por su frenética, y agresiva, actividad en la red. Entre otros comentarios, este profesor universitario aseguró que para cualquier gran transformación conlleva “muertos”.

Junto a López Bofill, que ocupará el número dos por Tarragona, la lista de Puigdemont incorporará también al periodista y ex delegado de la Generalitat en París Martí Anglada y a la actual directora de la Institució de les Lletres Catalanes Laura Borràs.

Hace dos meses, cuando acababa de aprobarse la Ley de Transitoriedad, el también profesor de Derecho Constitucional de la Pompeu Fabra indicó en un tweet eque entre las materias que enseñaría estaría esta nueva ley que salió adelante sólo con el voto independentista; una advertencia que, entre otros factores, causó el malestar en el funcionariado de Justicia por la incertidumbre sobre la continuidad de su carrera.

En esta línea y ya el pasado año, coincidiendo con los juicios a Artur Mas y tres ex consellers por el 9N, fue denunciado por un delito de injurias por una serie de tuits en los que arremetía contra el estamento judicial, especialmente uno en el que advertía: “Cuando seamos independientes me acordaré de todos los jueces, fiscales y funcionarios diversos que ahora contribuyen a extorsionar a Cataluña”, aunque el caso fue finalmente sobreseído.

No ha sido su única intervención polémica en las redes. El pasado junio reincidía, en pleno acelerón del proceso independentista, aprovechando el asesinato de la parlamentaria británica Helen Joanne “Jo” Cox, para afirmar que “el asesinato de Jo Cox demuestra que, por desgracia, toda transformación constitucional profunda pide muertos”.

En un artículo publicado este fin de semana en El Punt, López Bofill insistía en esta idea para advertir de que la “mayoría social” del independentismo no será suficiente para imponer la ruptura sin “trabajar en silencio factores de poder” como el control del territorio, la financiación y las relaciones internacionales. “La actuación se tendrá que producir con una combinación de iniciativas entre elementos públicos fieles al mandato del pueblo y elementos privados que sean capaces de coordinarse y emerger en un momento determinado” y señala como ejemplos para el proceso las independencias de Irlanda o Israel, ambas precedidas de un periodo de lucha terrorista.