El seny catalán aconseja no poner nunca todos los huevos en la misma cesta. Y eso es exactamente lo que ha hecho la Asamblea Nacional Catalana (ANC) con sus ases electorales: la ex presidenta y fundadora de la entidad, Carme Forcadell, concurrirá a los comicios del 21D como número cuatro de la lista de ERC; el hasta este miércoles presidente, Jordi Sánchez, lo hará como número dos de Junts per Catalunya (JxC) la lista de Carles Puigdemont. Se trata de dos «decisiones personales» que desde la ANC contemplan «con todo respeto», y que permiten a la entidad responsable de las grandes movilizaciones independentistas desde 2012 mantener su carácter transversal dentro del soberanismo catalán.

En los próximos días, el secretariado nacional de la ANC se reunirá de forma extraordinaria con dos cuestiones sobre la mesa: la postura de la Asamblea ante los comicios del 21D, una vez descartada la candidatura unitaria por la que habían apostado, y la sucesión de Jordi Sánchez al frente de la entidad. La primera cuestión tendrá como respuesta más que probable el apoyo de la ANC a todas las candidaturas que defiendan programas independentistas, lo que incluye a ERC, PDCat y la CUP.

En este contexto, el fichaje de sus dos ex presidentes -Jordi Sánchez renunció el miércoles al cargo antes de oficializar su candidatura electoral- permite a la ANC mantener su poder de influencia en el ámbito político. Y a las dos principales fuerzas independentistas, maximizar el tirón electoral de los líderes de una entidad que ha dado sobradas muestras de su capacidad de movilización social.

Tanto Carme Forcadell como Jordi Sánchez se han convertido en símbolos del proceso independentista y las causas abiertas por la Justicia contra ellos, especialmente en el caso de Sánchez, en prisión preventiva por orden de la juez Carmen Lamela, no hacen más que acrecentar ese carácter aglutinador de votos independentistas. De ahí el interés de los dos grandes partidos soberanistas por sumarlos a sus filas, ahora que compiten por el mismo espacio electoral.

La presidencia de la ANC

Respecto a la presidencia de la ANC, se abren dos escenarios posibles: votar a un nuevo presidente dentro del actual secretariado o mantener al actual vicepresidente, Agustí Alcoberro, que viene asumiendo las responsabilidades de la presidencia de la entidad desde que Jordi Sánchez fue encarcelado por orden de la Audiencia Nacional imputado de secesión, junto al líder de Ómnium, Jordi Cuixart.

De hecho, el actual secretariado nacional de la ANC, integrado por 77 personas, agota su mandato en primavera de 2018 por lo que fuentes de la entidad apunta como salida más probable que acuerde convocar una asamblea ordinaria a principios de 2018 para renovar la actual dirección de la entidad. El secretariado de la ANC tiene mandatos de dos años, y Jordi Sánchez ocupaba la presidencia de la entidad desde abril de 2015.